Florecilla

Capitulo 1

💠MAIRI💠
Las manos no me dejaban de temblar, mi corazon parecía casi salirme del pecho. Las mejillas ya me dolían de tanto sonreír a los demás invitados. Dios, nunca creí llegar a un lugar como este en mi vida, todos ahora me miraban, tenían la atención en mi, personalmente... me sentia asfixiada por ellos y el olor a licor del salón. Santo dios, quería irme y solo quitarme estos incomodos tacones.
Me aleje de todos para acercarme a la mesa de bebidas, tomando una copa de vino tinto. Al menos podia soportar un poco mas ello a una copa de champaña o el famoso whisky sueco que parece gustarle al dueño de esta misma empresa. Tome mi bolso de mi bolso viendo que me había enviado un mensaje hace unos minutos sin darme cuenta.
#ya estoy en camino#
Solo suspire en bajo aunque mire su numero de alexios deseando poder pedirle preparar el auto y volver a la casa, realmente estaba aburrida y asfixiada aqui.
-que agotador_ murmure guardando mi movil en mi pequeño bolso plateado
-vaya, vaya, vaya, mira a quien tenemos aqui_ me gire viéndolo sorprendida, creí que el dolor que el había sembrado en mi ya lo había olvidado ahora... mi pecho me esta doliendo, mi corazon esta latiendo fuerte y mi garganta se seco, sentia un gran nudo atorado_ mairi, que milagro verte de nuevo y ahora vistiéndose tan... ridículamente
-por favor respétame
-oh, te presento a mi esposa. La señora ismene rossidi_ mire a la mujer, sus cabellos rojizos tan brillantes como de aquel día en la iglesia cubiertos con el velo, su mirada que brillaba como la miel fresca de una colmena recién creada, su piel tan clara y pura como el hermoso vestido que había usado ese maldito día.
Aunque mi mano sujetara el pequeño bolso plateado y la otra la copa mis dedos se apretaron suavemente ante esos recuerdos dolorosos que aun me siguen atormentando creyendo yo misma en la mentira de haberlo olvidado.
-dime ¿a que te presentaste aqui? Acaso viniste a buscarme de nuevo
-esto no tiene nada que ver contigo_ desvié suavemente la mirada dejando la copa de vino en la mesa
-vamos mairi. Se que aun no me olvidas, se que aun me deseas a tu lado
-amor_ ismene hablo hacia el pareciendo curiosa, aunque no parecía molesta ¿que clase de esposa no se molestaría de ver a su esposo coqueteando con su ex novia del pasado?
-tranquila cariño, solo tengo que hablar unos temas privados con esta mujer. Solo, cosas del pasado
-en ese caso les dejare solos_ sonrió como si en su silencio estuvieran acordando un plan malévolo antes de alejarse dejándonos solos, aunque me tense retrocediendo un paso al verlo acercarse mas a mi
-vamos mairi. No huyas de mi
-ya no tenemos nada que ver lakovos, por favor aléjate
-vamos, se que también deseas esto. Me anhelas como lo hacías en el pasado
-eso quedo atrás. Respeta a tu esposa
-crees que le importa. Ella puede tener los amantes que ella quiera como yo las que quiera. Nadie es capaz de negarnos nada. Acaso no sabes el peso que ahora tiene mi apellido_ se acerco tanto mas a mi que solo baje la mirada nerviosa, mi corazon sigue latiendo por el, sigue mis manos temblando ante su presencia... no debí caer de nuevo, no debo ceder al mismo dolor que el me causo
-detente..._ mi voz era tan baja, una plegaria
-porque debería_ su mano suavizo suavemente a mi brazo acariciándolo suavemente_ antes no te negabas a nada, eras mas dócil a mi. Me adorabas como un creyente a su dios. Ahora siento como luchas contigo misma por lo que vivimos, no te niegues mas_ cerré suavemente los ojos, que debería hacer... empujarlo, golpearlo, patearle... dios, no se que pensar_ mairi. Ahora el ser esposo de la hija de makroti me da un gran peso. Todos me respetan y tengo el poder suficiente para mantenerte como a nuestros futuros hijos. Puedes seguir siendo ciegamente dócil a mi y me divorciare de ismene. Solo acéptalo_ negué y retrocedí soltándome de el
-suficiente lakovos. Me heriste al elegirla a ella. Ahora ya no te necesito, y el motivo por el que estoy aqui es porque fui invitada, tu no sabes lo que ahora soy. Te enorgulleces de portar y usar de mala forma el poder de un apellido que ni siquiera te pertenece. Espero que ese poder te siga siendo eterno, porque al final la vida es un karma, es un juez donde todos pagaremos lo que hacemos_ una sonrisa de formo en sus labios antes de soltar fuertes risas burlistas hacia mi, muchos nos miraron. Me sentia incomoda
-que ridículo acabas de decir mairi ¿de ti? Por dios, tu fuiste tan ciega al amarme, ahora no me vengas con esas estupideces y acepta mi propuesta. Conviértete en mi amante y tendrás muchas cosas o tu estupidez te hara perderlo todo
-prefiero no volver a verte_ quise alejarse, quería seguir mi camino, pero sentí su mano tomar mi brazo de forma brusca y dura lastimándome
-no te atrevas a dejarme hablando solo
-me lastimas
-acaso quien te crees en darme la espalda, no sabes con quien te estas metiendo
-acaso no escuchaste que la soltaras_ gire la mirada a ellos, sentí un gran alivio y todos dejaron el paso libre al acercar imponentes y aterradores.
-y quien mierda te crees para ordenarme
-baja tu tono conmigo porque no somos de la misma clase_ menciono con una sonrisa burlona lefteris
-suéltala ahora mismo basura_ ordeno alexios
-basura..._ susurro con reproche, me solté de el antes de acercarme a ellos sintiendo la mano de konstantinos sobre mi hombro
-será mejor que te retires y dejes de causar problemas donde no los hay_ afirmo konstantinos
-y quienes se creen ustedes para ordenarme_ escuche una suave risa de lefteris mirándolo
-que idiota eres. Deberías bajar la mirada ante nosotros. El panteón griego. Los reencarnados hermanos_ afirmo sonriendo con victoria aunque el rostro contorsionado de lakovos no esperaba esto de mi.
Una mujer que cayo en el fondo del dolor por una traición ahora la respaldaba nada mas y nada menos que el famoso panteón griego. Los tres hombres mas poderosos de Grecia.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.