Adiós
No sé, de nuevos comienzos
o de profecías sobre argollas mágicas.
Por momentos, quiero permanecer
en el único lugar
donde siento paz.
De forma nata y sin restricciones
aunque mi conciencia
me grite que es lo correcto
tengo miedo de liberar
mi corazón.
Hoy la noche es eterna
ante mis ojos
pues deseo despedirme
de aquella calidez
claro oscura que emanaba
de tu piel.
Supongo
que es mi forma
de decirte, adiós amor mío.