Bailar
La invito a bailar señora Soledad
porque me evade el sentimiento.
De sus cristalizados ojos grises
al verla.
Si aún
no se siente lista
podemos intentar sentarnos
sobre las murallas.
Que rodean el mundo
¿puedes perdonar mis torpes pasos?
Es que mi corazón
necesita hacer de su hogar
las centellas que se enredan en sus caderas
No por avaricia o por placer
sino debido
a que me es grato su compañía.
Después podemos
descubrir
lo que es el amor.
Solo espero
que le tenga paciencia,
a la sutileza que acompaña
mis defectos.
Y le prometo; que el final de nuestros días.
Nunca serán aburridos.