Fórmulas del deseo

CAP 1: Variables que no controlo

Nunca fui fan de las fiestas.

No porque no supiera divertirme —Juliet siempre dice que cuando entro en confianza hablo hasta por los codos—, sino porque mi idea de un buen plan incluía una serie, algo dulce y cero gente gritándome al oído.

Más bien, soy de las que se emocionan demasiado viendo series. A veces tanto que me río fuerte, discuto con los personajes y hablo sola como si fuera parte de la historia. Para la mayoría eso es raro; para mis amigas es normal. Siempre dicen que no vivo en la realidad, que vivo dentro de las series.

Si tenía que elegir entre eso o una pista de baile, la respuesta era obvia.

—Algún día te voy a sacar de tu cueva —me dijo Juliet, caminando a mi lado por el pabellón de Ingeniería Química.

—Cuando las series se acaben —respondí—. O sea, nunca.

Se rió, como siempre. Con Juliet podía ser así: bromista, suelta, yo misma. Con el resto del mundo prefería ser respetuosa y mantener cierta distancia.

No era frialdad, era cuidado. A mis dieciocho años ya había aprendido que no todo el mundo merecía acceso directo.

Entramos al laboratorio y me acomodé en mi mesa, sacando mis apuntes con la precisión de alguien que necesita sentir que al menos algo está bajo control.

—Kate quiere juntar a su grupo con el nuestro —dijo Juliet, apoyándose a mi lado—. Dice que sería divertido.

Le lancé una mirada lenta, incrédula.

—¿Recién ahora? —murmuré—. Ya vamos en cuarto ciclo y recién nos quiere juntar… ¿qué pasó?, ¿descubrió tarde que existimos?

Juliet soltó una carcajada.

Kate siempre había sido así: sociable, intensa, encantadora. También era el puente entre Ingeniería Química e Ingeniería Industrial, dos facultades distintas que, por alguna razón, insistían en cruzarse más de lo necesario.

—No tienes que pensar tanto —añadió Juliet—. Solo conocer gente.

—Conocer gente de Industrial —respondí, sin levantar la vista—. Eso ya explica muchas cosas.

Juliet arqueó una ceja.

—Sigues con eso.

No respondí. No era algo que me gustara explicar. Industrial nunca había sido parte de mi plan… al menos no del mío. Prefería no tocar ese tema. Todavía.

Mientras copiaba una fórmula en la pizarra, noté movimiento en el laboratorio. Algunos estudiantes que no reconocí entraban con Kate.

Industrial, seguramente. No era raro: aunque su facultad era más grande, algunos ciclos usaban nuestros laboratorios.

Y entonces lo sentí.

Esa incomodidad leve, casi imperceptible, de cuando sabes que alguien te está mirando.

No levanté la vista de inmediato. No me gustaba reaccionar por impulso. Pero cuando lo hice, lo vi.

No lo conocía. O no oficialmente.

Estaba con Kate, al fondo del laboratorio. Alto, delgado, cabello negro cayéndole de forma desordenada sobre la frente. No sonreía, pero su expresión era tranquila, atenta. Observaba todo… como si analizara el lugar.

Y por un segundo, me miró a mí.

Fruncí apenas el ceño y volví a lo mío. No tenía por qué importarme.

—¿Ya lo viste? —susurró Juliet, claramente entretenida.

—Si hablas del chico con cara de que no necesita hablar para incomodar, sí.

—Te estaba mirando.

—Problema suyo.

Juliet sonrió más.

—Es de Ingeniería Industrial… vino con Kate.

Asentí sin interés aparente.

No porque no fuera atractivo —no era ciega—, sino porque los desconocidos no entraban fácilmente en mi radar emocional. Yo observaba primero. Sentía después. Si es que sentía.

El resto del día transcurrió con normalidad, pero algo no estaba del todo en su lugar. Como cuando una ecuación parece correcta hasta que notas un detalle mínimo que lo cambia todo.

Al salir del laboratorio, pasé cerca de ellos sin intención de detenerme. Ya estaba pensando en qué serie ver esa noche cuando escuché su voz.

—Oye.

No gritó. No insistió. No fue invasivo. Solo seguro.

Me giré.

Ahora sí sonreía. Apenas, pero lo suficiente.

—Creo que aún no nos han presentado.

Lo miré con calma, evaluándolo, como hacía siempre con alguien nuevo.

—Tany —dije—. Ingeniería Química.

Asintió, sin apartar la mirada.

—Thomas.

No pasó nada más. Ningún rayo. Ningún momento exagerado.

Y aun así, algo no encajó.

Como cuando aparece una variable que no estaba en tus cálculos.

Y yo odiaba no tener todo bajo control.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.