Era domingo y estaba muy ansiosa porque hoy transmitirían el tan esperado final de mi telenovela favorita "Rosas marchitas" por fin sabríamos a quien elegiría katerine, (claro esperaba que eligiera a Eduardo) y como terminaría la bruja de paulina. Faltaban pocos minutos para que comenzara, así que fui rápido a la cocina y me prepare un sándwich con mantequilla de maní, jamón y lechuga, jugo de uva y por último saque mi reserva especial de chocolates que guardaba en una cajita rosada en la Lacena. Me senté en el sofá de la sala y acerque una mesa de madera con un soporte de vidrio que estaba en el centro de la sala, y puso la comida ahí, Prendí el viejo televisor de mi abuelo, y luego de una serie de comerciales comenzó la telenovela. Primero comienzan el intro y me imagine a Gabriel con el control remoto usándolo como micrófono y cantando a todo pulmo, habíamos acordado ver el final juntas pero al final había decidido quedarme en casa, de hecho no había salido de casa desde el viernes, mi abuela había ido a ver el final con doña Manuela y mi abuelo a cualquier lugar donde no estuvieran viendo "rosas marchitas".
A medida que iba avanzando la telenovela me emocionaba mas porque todo iba tal como lo esperaba katerine había elegido a Eduardo y paulina finalmente estaba en la cárcel, luego pasaron al gran dia, la boda de katerine y Eduardo, mostraron a todos los personajes principales en la iglesia esperando la llegada de katerine, acto seguido muestran una toma de la cola del vestido de katerine y se amplia para mostrar a Eduardo sonriente y ansiosa al verla llegar, ella sigue avanzando algo nervosa de la mano de su padre hasta que se queda parada inmóvil en la mitad de la iglesia.
-¡NO! -grito, al ver que la tonta de katerine huye de la iglesia.
Todos se quedan estupefactos al ver huir a katerine, y Eduardo sale corriendo detrás de ella, ella le pide perdón y le dice que no lo ama que al que en realidad ama es al estupido de Alejandro, y toma un taxi y va en busca de él. Apago el televisor en el momento en que katerine se encuentra con Alejandro, estúpida telenovela, jamas volveré a ver telenovelas, JAMAS. A los veinte minutos suena el teléfono y puedo imaginar quien es.
-hola Gabriela - digo en un tono bajo.
- Vistes, vistes, vistes, el mejor final de todos los tiempos, amo las telenovelas - dice ella entusiasmada.
- Es la peor telenovela que he visto, tonta katerine, tonto Alejandro, tontos todos -espete
-Te lo dije que quedaría con Alejandro, debi apostar contigo el otro dia.
-Ya es tarde, y no quiero volver a hablar de esa tonta telenovela.
-Esta bien, nos vemos mañana en clases - dice Gabriela
-Si, claro -dije soltando un suspiro.
Esa noche sólo pensaba en que deseaba que jamas amaneciera o que sucediera algo para no tener que ir a clases, pero como no siempre se tiene lo que se quiere, amaneció mas rápido de lo normal o eso me pareció y tuve que ir al colegio. En clases Gabriela no paraba de hablar del desastroso final de rosas marchitas, yo lo único que esperaba era que sonara la campana que anunciara mi libertad. Cuando por fin se acabaron las clases me dirigí rápido a la salida junto a Gabriel a y Sara, Sara parecía tener prisa y no dejaba de verse en el pequeño espejo que llevaba. Cuando estábamos ya cerca a la salida me sorprendo al ver al chico nuevo enfrente del colegio, no se que hacia ahi pero tan poco me quedaría para averiguarlo, de inmediato frene en seco y me escondí detrás de una columna para que no me viera.
-¿Que sucede? - me pregunta Gabriela.
-Nada, es solo que olvide que tenia que ir a la oficina de mi abuela - dije fingiendo sorpresa.
- Entonces nos vemos mañana - dice Sara apresurada y se marcha.
Gabriela se queda mirándome con incredulidad, pero no le doy oportunidad de decir nada mas y me dirigí hacia la oficina de mi abuela dando grandes zancadas como si de verdad me estuvieran esperando. Cuando llego veo a mi abuela en medio de una oficina hecha un desorden, cosa extraña en ella que siempre a sido una mujer muy organizada.
-Hola abue.
-Hola hija -contesta mi abuela mientras busca algo en medio de un monto de papeles regados encima de su escritorio- a que debo tu visita - me pregunta sin dejar de escudriñar en los papeles.
- Simplemente pase por aquí y te vi algo ocupada y pensé que tal vez podría ayudarte.
- No hija, te lo agradezco pero sabes que no me gusta que te involucres en las cosas internas del colegio.
-Si lo se, a mi tan poco me gusta mucho pero podría ser de ayuda estos días mientras marta se recupera.
Ni a mi abuela ni a mi nos gustaba que se relacionarse mucho nuestro parentesco en el colegio para evitar malos comentarios, y aun que teníamos una muy buena relación en el colegio yo era una alumna mas y ella la directora así lo habíamos manejado siempre.
-Esta bien, pero solo esta vez.
-Claro, señora directora - le digo adoptando una postura militar y ella sonríe.
Al dia siguiente estaba en la cafetería con Gabriela, ella me decía de lo insoportable que se estaba volviendo su hermano menor, y todas las travesuras que este le hacia, hasta que llega Sara y nos interrumpe.
- Se llama Jorge, se llama Jorge - dice Sara entusiasmada mientras se incorpora con nosotras en la mesa.
-¿Quien? -pregunta Gabriela.
-El nuevo, el chico de Andrea.
- Él no es nada mio - le digo molesta.
- como digas, el caso es que como no nos quisiste contar nada sobre él lo he averiguado por mi cuenta - dice ella con aires de satisfacción.
-No lo conozco como ustedes creen, solo lo vi una vez en año nuevo, eso es todo - dije.
- El hecho es que todas las chicas del colegio ya hablan de el, incluso ayer lo he visto frente al colegio y varias chicas estaban acosandolo incluso la molesta verónica esta colgada del brazo de él. Y como culparlas si ese chico esta hecho un bom bom -dice ella y al terminar la ultima frase se muerde el labio inferior y entre cierra los ojos - y si tu no te pones las pilas hasta yo me Sumaré a la lista.
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Editado: 14.08.2019