La tensión se sintió en el ambiente tan cortante como una daga.
— Mis disculpas, su alteza. Fui arrogante — era, sin lugar a dudas, desde mi llegada a este mundo. La primera vez que veía a Clavis bajar su rosácea cabeza y admitir su error. Hubiese sido lindo, haberlo echo conmigo cuando el lago casi me traga por su culpa o tener un teléfono encima para grabarlo — ¿Me permitiría participar en el juego?
Verano se tomó su tiempo en responderle. Su confirmación, fue tan amarga y negativa como su actitud
— No, acabo de decirlo. Sería desequilibrado y desventajoso
— Podríamos pedirle a Viento de Este que participe — sugerió Pol. Haciendo que Clavis reaccionara con un chasquido de lengua
— No cuentes con ello — comenzó a decir Verano. Dijo que pasaría por Invierno. Tomará un tiempo volver a verla
Esa chica estaba loca. Había pedido ser mi guía. Pero, me dejó olvidada sin brindarme mucha ayuda. Por lo menos el ingrato de Clavis cooperaba bastante. Cuando no tenía sus arrebatos, por supuesto.
— Lo mejor será dejarlo como está. Pol y yo...
— Su Majestad.. Es necesario que juegue — me interrumpió el pelirosa con su expresión de Póker — Como su guía...
—¡Estamos en mi estación!¡Ni siquiera sé que haces aquí! Yo me asignaré un guía... Pol, contigo servirá — Verano parecía lista para perder la paciencia con Clavis. Levantó su mano y le dijo — Ahora, ¡vuelve con tu madre!
Sin embargo, su respuesta la tomó por sorpresa
— Me resulta imposible, estamos vihinculados — La verdad tomó a Verano por sorpresa, sus ojos amarillos brillaron se volvieron irracionalmente grande y su reacción parecía lista para hacerle un meme
—¿Quién...? — la palabra salió como un susurro. Solo pude encongerme en mi lugar y levantar la mano como una niña recién regañada.
— Fue mi culpa — admití —Aunque si soy sincera, no tenía idea, un hada me dijo... pero oye, algo me decía que no era buena... y luego Clavis mi gritó porque.... ¡Demonios!¿Cómo iba a saberlo?... porque ya sabes, nunca me cuentan nada y no puedo adivinar que está bien o mal, sin una idea básica. Mucho menos imaginarme que consecuencias tendrían mis acciones porque...
Ante mi desvarío y la ansiedad que comenzaba a atacarme, la Reina de la estación no dijo una palabra. Al casi finaliza mi balbuceo sin detenerme, su dedo señaló a Clavis envuelto en una rabia incomparable
— Sí, la historia vuelve a repetirse. Sí, la balanza de desequilibra, No seré tan indulgente, ni me mantendré a un lado viendo a los míos morir, como la última vez. No dejaré que el caos tomé control de nuestras vidas una vez más. Acabaré con tu miseria Clavis Natura y... — su cuerpo se giró y su atención se centró en mi — Con la suya también, jueza. Tu vida, no está por encima del orden establecido. Tu trabajo es mantener el control, no destruirlo. Así que piensa cuidadosamente en tus decisiones, mientras permanezcas en nuestro mundo
La sangre se me heló. No había rastro de calor alguno detrás de aquella mirada. La advertencia por otro lado, era tan real como el sonido de la respiración de Clavis, errática y enojada. Solo con constatar su rostro, supe, que quería estallar como un globo. Pero, no lo hizo, respiro profundamente y mantuvo la calma
Por alguna razón, me sentí orgullosa de él.
Entonces, yo también decidí mantener la calma
— Verano...
— La última vez te pedí que me llamarás Tuta, pero ahora que has establecidos prioridades — dijo mirando con odio al pelirrosa — Ya no tienes ese derecho
Realmente no pensaba usarlo. Recordaba su presentación en el Centro de Conciliación y tal vez fue idea mía. Simplemente, no quería arriesgarme a llamarlos por sus nombres y terminar en problemas. Luego estaba el asunto con Otoño y todo el extraño acontecimiento en la Biblioteca. Aún me continúa carcomiendo la cabeza, buscando una explicación lógica
— Señora Verano — repetí — No comprendo totalmente que sucedió en el pasado, o sí, tengo una vaga idea. El amor hace muchos humanos estúpidos y ciegos. Sin embargo, el único deseo que tengo por Clavis... es miedo — suspiré agotada — Es una persecución constante, tóxica y agresiva. Donde desesperadamente, intentamos mantenerlos alejados el uno del otro. Y sé que no he pasado mucho tiempo en este mundo. Lamentablemente, llegué a comprender que la mayoría de criaturas en este mundo, poseen una atracción insana hacia él. Clavis no parece poder controlarlo...Supongo que... desde el principio... — lo observé, pero no intentaba justificarlo. Las palabras solo salieron de mi boca y quizás, de mi pecho — Intentaba protegerme y evitar, otro maldito desastre
— Maldita sea, ¡estás enamorada de él! — gritó Verano fuera de sí
— ¡Mira que le advertí que no lo hiciera! — la acompañó Clavis. Ambos declarándome culpable sin escuchar juicio. Y, ¡demonios!, se supone que yo soy la jueza
Golpeé mi frente y escuché la risa de Pol resonar por todo el lugar. Un grupo de estacionales comenzaba a rodearnos y observar divertidos nuestra amena conversación
— ¡No!¡Por Dios, no!... yo, yo... creo que Pol es más atractivo — me justifique con rapidez. El rostro de el estacional parecía emocionado. Rápidamente me sentí culpable
— ¡A mi también me gusta la jueza! Por tanto, ¡vamos a vihincularnos! — chilló el chico ganándose, lo que por un minuto pareció, la mirada más mortal de la tierra
—¡No en este universo!¡No en esta dimensión!¡No aunque el mundo dependa de ello! — la voz de Clavis sonó explosiva e intimidante. Su rostro cambio en un segundo, tan escandalosamente rápido que hizo a Verano retroceder, apretar los dientes
— Esto es peor de lo que creía — la escuché decir — Es recíproco — y fui yo quién quedó en shock