Four Kingdoms

Juego de Verano VII

— ¡Mamá! — gritó una vez más. Hasta que la nube tormentosa dió media vuelta y se acercó velozmente hacia nosotros

— Pooollll — su voz larga y constante, hacia juego con el rostro alargado y lloroso que acompañaba a la tétrica mujer. Casi salida de algún cuadro de terror.

Comparado con el chico naranja, no parecían tener características similares, ni por asomo

Su vestido grisáceo, hacia juego con la nube oscura en la que iba montada. Si cabello negro caía largo y húmedo sobre su cuerpo

— Mamá, ¿por qué el pollito no se baña en aceite? — preguntó Pol a su madre con una sonrisa de oreja a oreja

—¿Por qué? — preguntó la mujer y las grandes bolsas bajo sus ojos parecían crecer estrepitosamente, como si se derritiera

— Porque si lo hace, sería pollo frito — la carcajada salió de sus labios, profunda y escandalosa

Su madre lo pensó un segundo y luego, de la nada comenzó a reír. Su rostro y su vestido tomaron un color distinto, más alegre. El rostro comenzó a tener vida, al adquirir color. Sus labios lucían más coloridos y un aspecto joven y saludable tomó lugar

— Sería pollo rostizado — continúo riendo. El chiste me pareció muy malo, pero parecía haber cumplido su objetivo — Mamá, está es la jueza — me presentó y me sentí nerviosa

— Es... un placer — murmuré nerviosa

— Debes conocer a Clavis...

— El Príncipe de la Primavera — concluyó ella — Quién no lo sabría

— Y ella es Monarca, la mano derecha de ...

— Otoño — volvió a interrumpir — ¿Y qué desea este grupo tan peculiar de mi? —

Una vez más, su rostro y cabello cambiaron de color. Su rostro curioso, casi parecía infantil —

— ¿Has visto a "Los andantes" recientemente? — preguntó Pol

Doña Emoción lo pensó un poco y luego volvió a su modo felicidad radiante

— Sí, ahora lo recuerdo, pero, no quiero acercarme mucho a ellos. Su olor me desagrada — Por tercera vez, cambió de color. Mostrando una expresión de desagrado total

— Mis disculpas, Doña Emoción. Pero, estamos en una situación inusual y necesitamos apresuradamente, encontrar a "Los andantes" ¿Cree que podría ayudarnos a encontrarlos? No necesita acercarse mucho, solo dejarnos a una distancia apropiada

— Por favor, mamá. Tu hijo está un juego, sabes que no me gusta perder — la seguridad que irradiaba de Pol,pareció convencerla

— Bien — volvió con su aspecto de felicidad — Los llevaré, con una condición ¿Van trás las frutas, verdad?— Asentí sin dudarlo — Yo también quiero una

El resto de las palabras sobraron, no parecía una condición tan difícil. Hasta que me dí cuenta, lo difícil que era conseguir solo una, ahora dos. Sería todo un acontecimiento

♠♠♠

¿Qué eran los Andantes?
Bueno, básicamente eso. Una manada de tortugas tan grandes como un auto, con árboles creciendo en sus caparazones. Y si bien, conocía el eufemismo de que eran animales lentos, aquí era todo lo contrario. Se movían a una velocidad que parecía difícil atraparlos y el olor que desprendían, era ridículamente desagradable

Llegar hasta ellos, no había sido difícil. Volar en una nube, era similar a un sueño mágico o una película de niños pequeños. Para mi, fue un viaje de pesadilla. A tal punto que en un momento, había tenido que agarrarme a Clavis sin soltarlo de lo aterrado que estaba

Aunque no porque quisiera, simplemente el bastardo se sentó a mi lado. No me sentía en confianza con Monarca, quién se sentó en sentido contrario. Mientras Pol, sentado en una esquina de cabeza. Divertido de la velocidad a la que su madre nos llevaba.

Solo de recordarlo, las ganas de vomitar querían regresar

Perseguirlos fue otro proceso complicado. Pol sobre la nube de su madre, a la cual le había robado el control. Clavis con grandes enredaderas saliendo de su espalda. Parecía una maldita araña verde, moviéndose con rapidez, enredó sus brazos alargados a una de ellas, intentando detener uno de ellos.

Lo más radical, tal vez, hasta perturbador fue Monarca. La cuál literalmente, poseía alas de mariposas monarca saliendo de su espalda.

¡Una osa con alas de mariposa!
Sí, en este mundo había visto muchas cosas extrañas. Esta se llevaba el premio con creces

¡Para rematar!¡Me tenía a mi, entre sus peludos y grandes brazos, mientras gritaba como posesa qué me bajara!. Continuaba revoloteando, cubriendo la visita de la tortugas que Clavis tenía sujeta.

Aunque el animal no paraba de moverse, esquivar y gruñir. Pol se las arregló para que la nube lanzará un rayo, lo suficientemente poderoso que asustó a la tortuga. De esta forma, Clavis logró atarla a la arena desértica. Mientras en los brazos de Monarca, me acercaba lo suficiente para algunas de las frutas negras y viscosas, y lanzarlas a Clavis. Este las atrapaba con otro de sus ramificaciones verdes

Luego de finalmente dejar ir a la tortuga. Caí a la arena, agradeciendo el contacto de mi cuerpo con la tierra nuevamente. Y destrabado con todas mis fuerzas, el desagradable olor que se pegaba como un chicle a mi cuerpo . Cosa que mi querido Príncipe Encantador, no dejó pasar

— Mantén una distancia de mi, querida jueza — dijo con cinismo— Hueles peor que la contaminación ambiental

— No voy ni a preguntar a qué huele la contaminación ambiental e ignorarte con todas mis fuerzas — le solté aún con el estómago revuelto

— ¡Tenemos el primer objeto! — chilló Pol entre saltos, abrazando y levantando el gran cuerpo de Monarca — Aquí tienes, mamá

Le tendió la fruta a Doña Emoción, con su rostro envuelto en la absoluta tristeza. El chico naranja golpeó la cáscara negra con una roca, mostrando la pulpa amarilla y pastosa dentro. Doña Emoción lo devoró con euforia, su rostro, expresión y colores a su alrededor comenzaron a tomar una nueva forma. Y en minutos, ya no había ni rastros de Doña Emoción

— Hola, papá — dijo Pol, aún sonriendo. Se giró hacia mi, cuando aún procesaba el increíble y extraordinario cambio — Este es Don Amor




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