Four Kingdoms

Juego de Verano VIII

Explicarlo con calma, sin perder la mirada sobre Don Amor. Sintiéndome incómoda, por la atención penetrante de todos los presentes, escuchando atentamente mi problemas con los Vientos y como dejé a Clavis similar a una estatua.

Luego la aparición de aquella hada. De la cuál estoy segura, debió consumir algún químico muy extraño. Porque esa personalidad, rozaba de ser normal. Y los ocho después de haberme con cuanto bicho raro había en en Jardín Eterno de la Primavera.

—... olvidó mencionar, es ese pequeño detalle con mi saliva y los estacionales y ... eso fue lo que sucedió ... —

— Bien, jueza ¿Recuerda usted, el nombre del hada?

¡Dios Santo!
No creo que tenga él idea, o tal vez sí, la cantidad de nombres y títulos que he tenido que aprender en este maldito viaje. Sigo a favor de crearme un Glosario o una bonita lista. Porque que ya roza con la locura

— Tenía el nombre de un flor — Como la mayoría de las criaturas en Primavera, pero fue un detalle que decidí omitir — ... pero cayó del cielo y desapareció con un verso muy extraño. Eso sí, su cabello era rojo y sus ojos poseían un matiz medio rosado. No creo que del mismo tono que del cabello de Clavis, tal vez, un pelín más oscuro

Intenté recordar con todas mis fuerzas. Viendo el cabello de Clavis para comprobar mis memorias, me atreví a tocarlo

— Si, era más oscuro — volví a decir. Y básicamente, no puedo negar, lo suave y sedoso que era su cabello entre mis dedos

—¡Deja de tocarme de una buena vez! — gruñó y lo solté en un segundo, con mi rostro avergonzado.

Monarca estrechó los ojos y hubiese apostado a que algún comentario saldría de su labios. En cambio su mano peluda acarició con fuerza el cabello del Príncipe de la Primavera. Para luego exclamar en alta voz

— ¡Qué maravilla! — cosa que el chico no tomó bien. Especialmente cuando Pol también intento seguir nuestros paso

De forma brusca, pero sin despeinarse. Golpeó a Monarca a tal punto que está cayó sobre su propio trasero. Y Pol, ni siquiera le permitió acercarse. La mirada de odio profundo y venenoso destilaba de cada parte de su cuerpo, literalmente, en una esencia tóxica. Mucho más que el olor de la fruta pegado en mi cuerpo

Tanto Don Amor como Pol y Monarca, retrocedieron con rapidez. Tosiendo de manera frenética y cubriendo sus rostros

— ¿Qué sucede? — pregunté al verlos alejarse de nosotros. Fui a acercarme para comprobarlo cuando, la mano de Clavis apretó mi brazo y con aquella penumbra en su voz, me dijo

— Esto es lo que tú provocas. Lo que me obligas a hacer... No osés, nunca más, volver a tocarme, ¿comprendes?

Por supuesto que lo entendía, la misma amenaza vacía de siempre. El miedo asfixiante que antes me provocaba, ahora, solo me daba lástima

— Por supuesto, su majestad. Ahora, ¿quieres detener lo qué estás haciendo y soltarme? Me estás lastimando, de nuevo

Sus ojos se centraron en mi brazo. Me soltó y pasó suavemente la mano por su pecho. Luego noté el cambio. Un perfume tan delicioso como extravagante llenaba el aire en el vacío desierto y todos, volvieron a su sitio sin molestarse en decir nada

— Me disculpo Don Amor, Clavis es un poco...

— No hay nada que decir, jueza. Soy yo quién debe disculparse. Desde hace algunos años, las hadas no han estado mentalmente equilibradas

¿Y me lo iba a decir a mi?

Sonreí en mi cabeza con sarcasmo

— Si, me he dado cuenta — solo puede fingir, que todo estaba bien

— Aunque, creo que tengo una idea quién pudo haberle dado, tan mala orientación. Me ocuparé de ello

— Gracias — mi sonrisa está vez fue sincera. No había nada que ocultar, ni nada más que decir — Puedo hacerle una última pregunta...

— Aquí vamos de nuevo ¿No aprendiste nada de la última vez?¿Cuánto más tiempo, vas a hacernos perder? — por supuesto que fue Clavis, quién con su mala personalidad. Provocaba en mi severos deseos homicidas

—¿Quieres callarte? Voy preguntarle cómo cambia de Don Amor a Doña Emoción. No es asunto tuyo

Yo y mi bocota. Clavis y su brillante personalidad

— Oh jueza — comenzó Don Amor a reír — No es algo difícil de explicar. Mientras Doña Emoción representa todas las emociones de los humanos. Yo, represento todas las Emociones derivadas al Amor Ya que esté, es sin lugar a dudas la emoción poderosa. Ligada de manera inmediata a otras como la obsesión y la miseria. A tal punto, que fue necesaria su propia existencia.

— Genial. Pero, yo solo quiero saber cómo cambian de... ¿es por la fruta?

— Es por cualquier comida — chilló Pol — Cuando mamá come, se convierte en Papá y cuando él come, se convierte en Mamá. Simple

— Ah y, ¿por qué?¿Tiene la comida en este mundo algun tipo de poder...?

—¿Por qué tienes que preguntar tanto?

Nuevamente Clavis, interrumpió

— ¿¡A ti que te afecta!? — le grité

— Es suficiente — nos separó Monarca. Fue cuando ví a Don Amor susurrarle algo a Pol y este solo río de manera escándalosa

— Si, supongo que sí — contestó este, para que su padre nuevamente le susurrara otra cosa y a este, se le borro la sonrisa del rostro

Estuve muy a punto de decirle que ese tipo de comportamiento era de muy mal gusto y malos modales. Sin embargo, Monarca se adelantó y dijo :

— Tenemos que irnos. Alguna manera que Don Amor nos alcance hasta el Pozo de las Promesas

— Lo siento, me he desviado suficiente de mi camino. Además — señaló a la tortuga, que aún permanecía a una distancia prudente, amarrada con las raíces de Clavis — Tenéis trasporte

Monarca no pareció gustarle la idea o tal vez, solo fue la negativa

— Vamos a apestar por días — terminó gruñendo, para segundos después, dirigirse a Clavis — Cuando lleguemos, rocea ese perfume tuyo nuevamente sobre nosotros y luego. Te desvinculas de la jueza frente al pozo

— Espera, ¿qué?

Me tomó más de un minuto recordar todo lo que Clavis me había dicho de nuestro pequeño asunto




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