Me mandaba mensajes mientras trabajaba.
No sabría decirte si me engañaba o me dejaba tranquilo pensar que usaba condon con otros.
Un plato de comida no faltaba, no te lo voy a negar.
Yo comía gratis y cogia gratis.
Tambien sus amigas me dejaban cogerlas de vez en cuando.
Amigas, amigas no creo que sean.
Supongo que como todo trabajo, son solo compañeras de trabajo.
Me regalaban besitos, me invitaban a todo lado.
Es impresionante el dinero que no gastaba, todo porque ellos las quieren coger.
Si supieran que yo lo hago gratis, de hecho, a veces me dan para salir a pasear o para el taxi. Suelo quedarme muy de noche y es muy peligroso que alguien como yo este solo a tales horas de la madrugada.
Habia amor, eso no te lo voy a negar, me pasaba escribiendo cuando no estaba trabajando, a veces, incluso, me celaba, pensando que yo estaba con otra, de hecho, era suyo.
Toda mi alma era suya, el cuerpo te lo debo, pero mi mente era de ella.
Le escribía cartas a menudo, me reportaba cada hora. A veces, era mas. Le dedicaba canciones, le visitaba a su trabajo para ver su show.
Eso me cautivo la primera vez, hasta ahora lo sigue haciendo.
Me embeleso sus hermosas posaderas, de arriba para abajo. Se movían tan rítmicamente.
Que adorable, le pregunté el nombre.
Desde ese entonces, somos felices.
Porfin felices...