En algunos puntos de mi vida me he quedado por un tiempo por amor, ya sea falso o verdadero, en ese entonces sentía que era amor.
A excepción de esa ocasión...
Rondaba alrededor de los 28 años cuando sucedió, uno de mis grandes amores me pidió que me quedara hasta que ella partiera de este mundo.
No estaba muy seguro en ese entonces de hacerlo, sin embargo, lo hice por ella. Amaba a esa mujer y la amo si les soy sincero. Me conoce desde que era solo un bebé, me cuidaba, me alimentaba, jugaba conmigo y caminábamos mientras charlamos.
Puedo decir que fue mi primer amor, o mi primer sentimiento, ya que a pesar de que yo carecia de empatía y no sabia como manejar mis emociones. Ella pacientemente esperaba a que me calmara para explicarme el porque lloraba o porque reía o porque me emocionaba. Aun 24 años despues no entiendo lo que siento viéndola en la cama postrada sin poder caminar, moverse libremente o hablar sin agitarse.
Estaba de viaje cuando sucedió, una llamaba hizo que cambiara todos mi planes en ese instante.
- Mama Rosa esta hospitalizada.
Me dijo mi hermano por llamada, mientras el no sabia que más decir, yo con la voz mas calmada que pude tener dije.
- Ya voy.
Sabia que en mis ultimas visitas que tuve con ella ya no estaba bien, no quise decir nada, porque no sabia que decir o expresar lo que sentí en ese entonces, solo me dedique a lo que soy bueno, desapareci una vez mas hasta esa llamaba.
Había pasado meses desde mi ultima visita, verla tan demacrada, tan inútil, tan débil. No sabía que decir o hacer mas que acercarme a pedirle la bendición.
Ella, muy dulcemente con su brazo me dio su bendición, y me dijo.
- No llores hijo, entiendo tu frustración, sientes ira, sientes remordimiento, sientes impotencia, ya te enseñe como manejarlo, úsalo como te enseñe.
No llore al frente de ella, con una sonrisa le dije que estaba bien y comencé a relatar todo lo que he hecho en mi vida.
Saque mi celular, lo conecte a la televisión y le mostre fotos de los lugares que visitaba. Ella sin poder respirar y hablar intentaba seguirme el paso.
Lo entendí en ese instante, a pesar de todo, ella me sigue cuidando sin preocuparse por ella. Pause todo y le dije la verdad.
- Perdon por no poder haberte traído a una esposa ni tampoco a un bisnieto. No pude cumplir mi promesa.
Ella está negando con la cabeza mientras me hace una seña con la mano para que me acerque.
En el oido me dice.
- Me alegro que te sientas en paz y feliz a pesar de no tener a nadie a tu alrededor - Toma aire del cansancio- estoy segura que ya llegara una guambra fiera que este igual de loca que tú. Me la podras presentar cuando me haya ido.
Sin lagrimas, sin tristeza, solo le sonreí y la bese en la frente.
Me quede seis meses, ella me pidió que me quedara el tiempo que sea necesario para poder despedirme.
El dia que ella murió, todos lloraban, mi hermano y mi persona no fuimos la excepción. Cargamos su caja, la enterramos como ella quiso y cada quien regreso a su mundo, cada quien regreso a su libro...
Una semana despues de su entierro partí de nuevo con mis viajes, está vez con un trapo viejo que ella siempre tenia en su cuello donde cargaba sus llaves.
Mi hermano avanzo a despedirse, mientras todos continuaron con su vida, pero en nuestros recuerdos siempre quedara el amor de una buena madre, el amor de una buena abuela...
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- ¿Esta caliente?
Pregunta mi tío mientras ella come una sopa que le trajo.
- Si.
Responde con voz cansada mientras con la cuchara sigue comiendo de su plato.
-¿Quiere que le enfriemos?
- No.
Responde y sigue comiendo como si nada.
Mientras le vemos como pelea con la presa de la sopa, le pregunta mi tío.
- ¿Quiere canguil?
Asienta con la cabeza mientras sigue peleando con la presa de la sopa.
Me acerco, le quito la cuchara con cuidado y le digo que espere mientras le hago pedazos mas pequeños a la presa para que pueda comer.
Mi tio regresa y comemos canguil con ella.
El silencio no es incómodo, es tranquilo.
Tomando cerveza que trajo con el canguil, empezamos a hablar de cosas aleatorias mientras ella sigue comiendo. Terminó la botella y empezo la batalla por ponerle el pañal y acostarla.
Un infierno que estaria dispuesto a volver hacer las veces que sea necesario, por ella, claro.
Durmio y empezamos a velar.
No se puede verla asi, pero es madre y es abuela.
Tenemos que verla asi, como tambien ella nos vio en el suelo llorando y esperando a que nos cambien el pañal.
Por la persona que alguna vez nos cuido...