Le suelo tener mucho miedo a las alturas...
Le suelo tener miedo a la obscuridad...
Le tengo miedo a quedarme...
Sin embargo, mi trabajo es a 70 metros del suelo. Donde duermo la unica luz se apaga a las 9 de las noche y en ciertos casos me suelo quedar.
No es que no tenga miedo, es que si yo no lo hago. ¿Quien lo hará?
Eso implica muchas veces en cosas que necesito para poder avanzar. ¿Hacia donde?
Créanme, yo tambien quisiera saber a donde me lleva esto.
Pero en esos casos, no tengo miedo. Siento emoción, siento adrenalina, siento que soy humano en ese momento. Con sus debilidades y fortalezas.
En ese entonces entiendo porque ella se quiso quedar por un tiempo.
Quisiera poder demostrar que no soy el mismo de ese entonces.
Con miedo al amor, a tener una estabilidad, abrirme sin tener que sentirme que me estoy muriendo.
Demostrar que el yo de ahora se abria quedado con su ella del pasado.
Pero la vida es justa y cruel.
En este caso, ya no le tengo miedo al amor. Pero si le temo a equivocarme...
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- No solo hiciste que me vuelva acostumbrar a ti, no solo hiciste que me vuelva a enamorar de ti, no solo hiciste que te vuelva a odiar por irte. Alex, me hiciste volver a esperarte por 3 malditos años.
Con lagrimas en los ojos y con un nudo en la garganta me pregunta.
- ¿Que mierda has estado haciendo?
Respire hondo y respondí serio.
- Escribi un libro.
Suavice mi mirada, quise tomar su mano, falle en el intento, se giro y se detuvo dandome la espalda, me dijo.
- Un maldito libro, desapareciste, no diste señales de vida, vuelves como si nada y solo escribiste un maldito libro.
Cerre los ojos y dije lo que jamas pude decir.
- Tengo miedo...
El silencio funebre del lugar no ayudaba a mejorar la situación, algo esta roto, yo estoy roto. Volví porque por fin pude decirlo, sin embargo, yo ya no tenía donde volver. Aun asi quise hacerlo, supongo que se la debo.
- Pedir disculpas no justificara mi ausencia o mi forma de haberme ido- me acerque y le tome la mano- Pero, el amor que te tengo me hizo volver a tí, aun tengo miedo, mucho miedo, al igual o incluso peor que el dia que me fuí.
le doy la vuelta despacio mientras seguia hablando.
- Entender que este miedo, esta discusión, este momento, solo lo deseaba contigo.
La tengo de frente, miro sus ojos brillosos por la ira y por haber llorado. La beso en la frente y continuo en esta insistencia tortuosa.
- Quédate.- Le pedi.- Quedate por favor, por lo menos hasta que sepas que es lo que en realidad siento por ti. No tienes que ser mi pareja, ser mi amiga o ser mi esposa. Solo quiero que leas lo que es nuestra historia de amor.
Con una voz rencorosa, me responde.
- Amor que dejaste ir.
El silencio despues de esa frase me acabo, me derrumbe, salieron las lágrimas sin que yo les diera permiso. Esperaba que terminaran mis lágrimas mientras aun en el mutismo de ella tomaba una decisión.
- Lo leere, con una condición. Escribiras mi opinión respecto a algunos capítulos. Y cuando sea el momento nos iremos.
- Trato hecho...