Espero que en tus fotos halles mi alegría,
por si un día de estos… me voy sin aviso,
que mi ausencia no duela tanto en tu día,
y encuentres mi risa en cada paraíso.
Mis retratos guardan sonrisas sinceras,
tomadas al vuelo, desde mi celular.
El brillo en mis ojos, aunque ya no me veas,
siempre para ti… seguirá sin cesar.
Tan solo contempla las luces del cielo,
allí entre estrellas me vas a encontrar.
No llores, te ruego, ni sientas desvelo,
en forma de alma… te voy a cuidar.
Lo siento tanto, jamás fue mi intención
dejarte sin mí, romperte el corazón.
Quería salvarte, darte protección,
pero fallé… y eso es mi gran dolor.
Si alguna lágrima cae por mi nombre,
enviaré consuelo desde la eternidad,
seré atardecer dorado, suave y noble,
que te abrace el alma con serenidad.
Y si alguna vez te sientes en soledad,
háblame, sin miedo, con sinceridad.
Aunque no me veas en la realidad…
yo te escucho siempre, en la eternidad.