No intentes salvarme, no intentes ayudar,
que así solo más daño te puedo causar.
Mi vida es un caos, sin sentido ni luz,
y tú no me entiendes, lo siento, es mi cruz.
Soy rara, me pierdo en el tiempo y el pensar,
entre pasado, presente y futuro sin parar.
No sé lo que quiero, ni cómo avanzar,
y lamento que así te pueda lastimar.
Mi cabeza es un desastre sin consuelo,
no soy la indicada para tu anhelo.
No mereces sufrir por alguien así,
que lucha por vivir y no sabe por qué aquí.
Intento un día a la vez, mas me pierdo sin fe,
la ansiedad me consume y no sé qué hacer.
Perdona, no es culpa tuya, gracias por intentar,
aunque no lo logremos, te dejo en paz ya.
No quiero hacerte daño con mi alma rota,
que aún no comprende esta vida insensata