Lo miro irse y por primera vez no corro detrás.
Antes lo habría hecho. Antes mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza, como si él fuera una gravedad de la que no podía escapar.
Pero ahora solo me quedo ahí, con la puerta abierta y el aire frío entrando en la casa.
Durante mucho tiempo pensé que lo nuestro era amor. Después pensé que era costumbre. Después entendí que era algo más oscuro: dos personas vacías tratando de llenarse con el otro.
Y funcionaba… por momentos.
Con él me siento viva, como si cada palabra, cada roce, cada pelea encendiera algo que el mundo había dejado apagado.
Pero también me rompe.
Porque sé lo que somos cuando el silencio cae y nadie está mirando: dos heridas abiertas intentando curarse una con la otra.
Y las heridas no curan así.
Solo se agrandan.
Lo entendí cuando lo vi hoy, cuando dijo que le gustaba que dependiera de él.
No lo dijo para lastimarme. Ni siquiera creo que lo haya pensado demasiado. Pero en ese instante vi algo claro, algo que antes me negaba a mirar.
Si seguimos así… vamos a terminar destruyéndonos, odiándonos, y es algo que no podría soportar.
Hoy puedo sentir amor, un amor que nunca pude sentir sin mancharlo.
Hoy lo amo sanamente, como si quisiera cuidarlo, protegerlo, que sus ojos vuelvan a tener ese brillo que una vez tuvo, que vuelva a ser esa persona que nada podía derribarlo, esa seguridad que hacía que pareciera invencible.
Quiero que tenga una vida sana, sin preocupación, sin vacíos, con sueños y logros.
Hoy siento amor verdadero y con eso entendí muchas cosas, por fin tengo claridad y tranquilidad.
Siento tanto amor por él como nunca había amado, ni siquiera a mí alguna vez.
Hoy ya no lo quiero retener. Hoy lo dejo ir, con todo mi amor en las manos y mi bolígrafo manchando mis manos, lo amo, y el amor también es dejar ir.
Hoy encuentro mi tranquilidad sintiendo que puedo estar tan enamorada como para verte partir, que encuentres esa felicidad que jamás podré brindarte, sabiendo que lo más sano que podría hacer es esta carta, diciéndote adiós.
Pidiéndote, por favor, que encuentres un amor real y sincero, que hagas una hermosa familia, que le cuentes a tu hermana cómo supiste encontrar lo que ella tanto quería para vos.
Que siempre me recuerdes como enseñanza de algo que no debe repetirse.
Yo te recordaré como esa ancla, como esa piedra que supo sostenerme a flote, como ese hilo al cual siempre quise volver, esa salida de emergencia que muchas veces me salvó, ese destello en mi oscuridad.
Tal vez con los años este dolor se vuelva solo un recuerdo suave, como esas canciones que alguna vez nos hicieron llorar y que después aprendemos a escuchar con una sonrisa triste. Porque aunque hoy nos duela, sé que lo que vivimos fue real.
Tal vez te recuerde en la lluvia golpeando la ventana, en el sonido de las olas rompiendo contra la orilla, en el viento que llega sin avisar y me obliga a cerrar los ojos por un momento.
En esos instantes simples donde la vida sigue, pero algo dentro mío todavía sabe que alguna vez fuimos nosotros… en cada fragmento.
Hoy te dejo libre.
Y aunque hoy te deje ir, siempre vas a existir en la parte de mí que por fin aprendió a amar.
Y te escribo esto porque mi voz no lo va a lograr sin quebrarse y mi cuerpo no logrará resistir.
Te amo, mi más grande amor, y desde hoy siempre lo haré.
Y hoy mi más profundo sueño es verte ser el hombre más feliz de este mundo, este mundo en el cual vos y yo no tendremos juntos nuestro final feliz.
#149 en Detective
#142 en Novela negra
#darkromance, #obsesionesquedestruyen, #dependenciavulenrabilidad
Editado: 14.03.2026