Querida yo del futuro,
querida extraña, aunque no lo eres;
eres yo misma, pero en otros ayeres.
Tal vez cambiaste, tal vez mejoraste,
o eso es lo que espero de lo que sembraste.
Querida yo del futuro, escucha mi voz,
porque busco la tuya con un ansia feroz;
aún no hallo el camino, ni mi voz interior,
esa que me diga hacia donde es que voy.
"Amiga extraña", así te he de llamar,
pues soy tu pasado y tú mi destino;
te pido que vuelvas, o en un susurro fino,
me guíes hacia ti por el mejor camino.