Fragmentos del Cielo: El Eco de Arkhor

Capítulo 5 — Una unidad imposible

Alyssa despertó unos segundos antes de que alguien golpeara la puerta.

Al principio no supo qué la había despertado.

Después lo entendió.

El silencio.

No había otra persona levantándose al mismo tiempo. Ningún sonido de botas contra la piedra. Ninguna espada desmontándose antes del desayuno.

Los nudillos golpearon la madera.

—Zephyr —llamó Vaelor desde el pasillo—. Diez minutos.

Alyssa se incorporó.

Cuando llegó al comedor, los otros cuatro ya estaban reunidos alrededor de una mesa.

Eiran parecía haber dormido poco. Raden tenía exactamente el mismo aspecto que el día anterior. Neera estaba despierta de una manera casi ofensivamente silenciosa.

Zyran, por alguna razón, parecía dispuesto a conversar con el mundo entero.

—Buenos días.

Nadie respondió.

Él recorrió la mesa con la mirada y asintió para sí mismo.

—Excelente. Veo que el entusiasmo es general.

Alyssa tomó asiento frente a él. Zyran la observó durante unos segundos antes de señalar lo evidente.

—Dormiste.

Ella levantó la vista.

—Eso suele ocurrir por la noche.

—Lo tomaré como un agradecimiento tardío.

—No lo era.

La sonrisa de Zyran no vaciló.

—También lo tomaré.

Vaelor apareció antes de que la conversación pudiera continuar. No les permitió prolongar el desayuno y los condujo hasta una sala circular situada bajo el patio principal.

Cinco sillas rodeaban una mesa de piedra.

El capitán permaneció de pie frente a ellos, con una carpeta entre las manos.

—Antes de intentar convertirlos en una unidad, necesito saber qué sabe hacer cada uno cuando no está intentando impresionar a su comandante.

Zyran levantó una mano.

—¿Podemos mentir?

—Puedes intentarlo.

Una sonrisa apareció en el rostro de Zyran.

—Me gusta este hombre.

Vaelor abrió la carpeta.

—Lux. Empieza.

Zyran se recostó en la silla.

—Primer Fragmento. Manipulación energética, combate ofensivo, excelente capacidad para improvisar bajo presión y una habilidad injustamente subestimada para reconocer malas ideas después de ejecutarlas.

Vaelor anotó algo.

—Eso último ya figuraba en tu expediente.

Eiran dejó escapar una risa.

Zyran se llevó una mano al pecho, fingiendo sentirse ofendido, pero el capitán ya había dirigido su atención hacia Raden.

—Segundo Fragmento —comenzó él—. Reconocimiento, análisis de patrones, percepción mental y trabajo sobre recuerdos cuando existe autorización.

Alyssa reparó en las últimas palabras.

Raden también lo notó.

—No entro en la mente de nadie sin permiso —aclaró—, salvo que reciba una orden directa durante un combate.

—Bien —respondió ella.

No necesitaba añadir nada más.

Eiran se presentó como especialista en control elemental y defensa de grupo. Neera habló de infiltración, reconocimiento y ocultamiento.

Cuando llegó el turno de Alyssa, Vaelor la observó por encima de la carpeta.

—Quinto Fragmento. ¿Especialidad?

Ella se tomó un momento antes de responder.

—Combate cercano, manejo de armas, rastreo y supervivencia de campo.

Vaelor asintió.

La primera evaluación fue sin poderes.

Vaelor quería saber qué quedaba cuando retiraba la ventaja más evidente de cuatro de ellos.

Alyssa esperaba que aquello la colocara en un terreno conocido.

Se equivocó.

Zyran fue el primero en enfrentarla.

Sin energía seguía siendo rápido, fuerte y, para irritación de Alyssa, bastante más técnico de lo que su forma de hablar hacía pensar.

El primer cruce terminó con ambos retrocediendo.

—Pareces decepcionada —comentó él.

Alyssa ajustó la espada entre las manos.

—Sorprendida.

—Eso duele un poco menos.

Zyran atacó antes de que ella pudiera responder.

El duelo duró bastante más de lo que Alyssa esperaba. Él improvisaba bien, pero esa misma tendencia lo llevaba a abrir espacios que ella podía aprovechar.

Cuando finalmente consiguió desarmarlo, Zyran estaba jadeando y ella tenía un nuevo golpe en el hombro.

La espada cayó contra el suelo.

—Voy a fingir que estuvo más cerca de lo que pareció.

—Lo estuvo —reconoció Alyssa.

Zyran la miró, sorprendido por la concesión.

Ella dejó pasar un instante antes de añadir:

—Hasta que bajaste la guardia dos veces seguidas.

Él inclinó la cabeza con resignación.

—Ah. Ahí está.

Raden fue distinto.

Peleaba como si cada movimiento formara parte de una ecuación que intentaba resolver antes de ejecutarla. Alyssa consiguió derribarlo, pero no sin descubrir que él podía detectar patrones en su postura con demasiada rapidez.

Eiran la llevó al suelo una vez con una fuerza que no esperaba y estuvo cerca de conseguirlo por segunda vez. Su defensa era paciente, diseñada para resistir hasta que el rival cometiera un error.

Neera resultó imposible de predecir durante los primeros minutos. Incluso sin utilizar su Fragmento, se movía con tal control que ninguno de sus gestos revelaba lo que haría después. Alyssa ganó por su experiencia en combate frontal, no porque Neera fuera peor soldado.

Cuando terminaron, Vaelor los reunió en el centro del patio.

—Cinco personas extraordinariamente competentes por separado.

Zyran apoyó la espada sobre el hombro.

—Siento que viene algo malo después de esa pausa.

Vaelor cerró la carpeta.

—Una unidad desastrosa.

Zyran asintió como si aquello confirmara una sospecha.

Los ejercicios grupales demostraron que el capitán tenía razón.

Raden intentaba prever demasiadas variables. Zyran cambiaba el plan en mitad de la ejecución. Eiran trataba de cubrirlos a todos. Neera abandonaba la formación para buscar un ángulo mejor sin avisar.

Alyssa seguía moviéndose como si alguien que no estaba allí fuera a ocupar automáticamente el espacio a su derecha.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.