Frecuencia Cero: Venganza ( Saga Genesis 4)

Capitulo 9: Residuo

El mundo siguió.
Siempre lo hace.
Las noticias hablaron de una “falla masiva”, de un “evento sin precedentes”. Ingenieros, militares, científicos… todos buscando explicaciones donde ya no había nada.
El Sector 9… desapareció.
Literalmente.
Donde antes había concreto, acero y muerte… ahora solo quedaba un cráter limpio. Sin radiación. Sin restos. Sin lógica.
Como si nunca hubiera existido.
La gente lo olvidó rápido.
Tenían que hacerlo.
Pero no todos.
En una instalación remota, lejos de la ciudad, bajo múltiples capas de seguridad…
alguien sí recordaba.
Una pantalla se encendió.
Negra.
Luego…
una línea.
Un pulso.
—“Registro residual detectado.”
Silencio.
—“Frecuencia desconocida… clasificando…”
Pausa.
—“Coincidencia parcial…”
Otra pausa.
Más larga.
—“Frecuencia… Cero.”
La sala estaba a oscuras, excepto por ese monitor.
Y frente a él…
una figura.
Sentada.
Inmóvil.
Observando.
—Interesante… —dijo.
La voz era nueva.
Desconocida.
Pero tranquila.
Demasiado tranquila.
La pantalla mostró datos corruptos. Fragmentos de energía imposibles. Patrones que no deberían existir.
—Sobreviviste…
El pulso en la pantalla… latió otra vez.
Más fuerte.
—O algo de vos lo hizo.
La figura se levantó.
Caminó hacia el vidrio de contención que dominaba la sala.
Detrás…
algo flotaba.
Un objeto pequeño.
Irregular.
Oscuro.
Como un trozo de nada solidificada.
El aire a su alrededor… se distorsionaba.
Leve.
Pero constante.
—Un residuo —murmuró—. Un error que no se borró.
Apoyó la mano contra el vidrio.
—O tal vez… una semilla.
El objeto reaccionó.
Un pulso.
Débil.
Pero real.
—…
Y entonces una voz.
Muy baja.
Casi inexistente.
Pero ahí.
—…Tai…
La figura sonrió.
No con sorpresa.
Con interés.
—Ah.
Se inclinó apenas hacia el cristal.
—Entonces todavía estás ahí.
Silencio.
El residuo vibró.
Como si intentara responder.
—No te preocupes —continuó la figura—. Esta vez…
una pausa.
—vamos a hacerlo bien.
Las luces de la sala se encendieron completamente.
Revelando el lugar.
No era un laboratorio común.
Era algo más avanzado.
Más limpio.
Más… ambicioso.
En las paredes:
decenas de cápsulas.
Selladas.
Dentro de cada una…
formas humanas.
Incompletas.
En desarrollo.
Esperando.
El residuo volvió a latir.
Más fuerte.
La distorsión creció.
Y por un segundo…
una silueta.
Borrosa.
Humana.
Dentro de la nada.
Desapareció al instante.
Pero fue suficiente.
La figura lo vio.
Y sonrió más.
—Perfecto.
Se dio vuelta.
Y comenzó a caminar hacia la salida.
—Proyecto reiniciado.
La puerta se abrió.
Luz blanca.
—Nombre clave…
Una pausa final.
—Frecuencia Cero: Renacimiento.
La puerta se cerró.
El residuo quedó flotando.
Oscuro.
Silencioso.
Pero ya no muerto.
No del todo.
Y en algún lugar…
muy dentro…
algo volvió a pensar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.