From Man to a God (fmg)

Capítulo 39.5: El Rey del Reino más grande

Punto de vista de Boris Helkar, Rey de Clifland

(Días después de la ascensión al trono)

Por fin alcancé lo que tanto quería, lo que tanto planeé… pero, a pesar de eso, aún no me siento completo, no como Rey… porque aún me hace falta la chispa divina…. Eran los pensamientos que rondaban mi cabeza una vez alcancé el trono a través de la sangre de mis padres y de todos sus aliados.

Cherphy, la capital, era un absoluto caos tras el reciente cambio de mando; el humo de los incendios todavía se alzaba sobre los techos y el olor a sangre parecía haberse instalado en las paredes del castillo, pero no había tiempo para distracciones. Tras recuperarme de las heridas que me dejó el ataque de mi hermano Kadian, las cuales casi me cuestan la vida, continué con la parte más importante de mi plan: la reestructuración del Reino.

En los siguientes días, con ayuda de mis hombres, no me tembló la mano para ejecutar a cada noble corrupto que había estado desangrando a nuestra gente bajo la mirada indiferente de mi padre, por lo que designé a nuevos líderes y nobles principales, personas competentes que realmente conocían el sufrimiento de la gente, haciendo que el ambiente se calmara poco a poco a medida que las personas entendían que mi comportamiento no era un capricho, sino una necesidad para el Reino.

Unas semanas después, decidí que era momento de mostrar mis verdaderas intenciones al pueblo de Clifland, así que me paré frente a una multitud inmensa en la plaza principal del castillo, sintiendo cómo miles de ojos me observaban con una mezcla de terror y esperanza.

“¡Ciudadanos de Clifland!” Grité, dejando que mi voz resonara en cada rincón gracias a la magia y a los repetidores situados por el Reino. “Una nueva era está empezando; una era de prosperidad que no es para la realeza ni para los lujos de este castillo, sino para el Reino y cada uno de sus habitantes. Primeramente, quisiera disculparme con cada uno de ustedes por el revuelo y las molestias que mis acciones pudieron causarles.” Dije, agachando ligeramente la mirada en señal de respeto antes de continuar con mi mensaje, usando una voz más firme.

“Pero, ciudadanos del Reino más grande y poderoso del mundo, ¡quiero que entiendan que me vi obligado a actuar tras ver la desgracia a la que se dirigía nuestro hogar por culpa de la incompetencia y cobardía de mi padre! Por eso, hice lo necesario para salvarnos de ese trágico destino que yo mismo vi mientras recorría nuestras tierras, confirmando que los informes que llegaban a la corona eran simples mentiras. ¡Por eso! ¡Ahora que no queda un solo líder corrupto en este castillo ni en las casas principales! ¡¡Nuestro Reino por fin podrá avanzar!!”

Al escuchar mis palabras, pude notar que la gente estaba dividida entre los que me miraban con un odio profundo por lo ocurrido con la familia real, y aquellos que decidieron escuchar en silencio o apoyarme, reconociéndome como el príncipe que solía viajar para ayudarlos personalmente cuando nadie más lo hacía.

“¡Gente de Clifland! En los próximos meses, mi prioridad absoluta será acabar con el hambre, la corrupción restante y el odio entre razas que solo nos debilita.” Sentencié, viendo cómo el murmullo de la gente aumentaba ante mis promesas.

“Además, vamos a modernizar el comercio, la salud y la educación, garantizando la seguridad y la libertad que tanto se les ha negado por siglos.” Hice una pausa intencionada, dejando que mis palabras calaran en el ánimo de los ciudadanos mientras buscaba la forma de cerrar el discurso con la autoridad que necesitaba, sabiendo perfectamente que las reformas no bastarían para detener una guerra civil; necesitaba que me vieran no como un simple usurpador, sino como el único líder capaz de portar el destino del Reino.

“Sé que muchos de ustedes, a pesar de mis palabras, se preguntan con qué derecho he tomado este trono, dudando si solo soy un hijo rebelde buscando poder entre cadáveres.” Dije, bajando el tono para que mi voz sonara más solemne, logrando que el silencio en la plaza fuera absoluto. “Pero un Rey no es quien hereda una corona, sino quien tiene la voluntad de proteger a su pueblo. Mi padre y mi hermano huyeron de esa responsabilidad, abandonándolos a su suerte, pero yo, al igual que el Dios Dragón, no permite que su pueblo camine a ciegas.”

Sentí el peso de miles de miradas tras mencionar al fundador, dándome cuenta de que este era el punto de no retorno para mi plan. “Muchos creen que el favor divino se perdió con la huida de Kadian, ¡pero se equivocan!” Grité, haciendo que mi maná vibrara para darle fuerza a mis palabras. “¡El Dios Dragón no busca linajes cobardes, sino manos firmes que sepan guiar a Clifland hacia su verdadera grandeza!”

En un movimiento cargado de determinación, me desabroché la parte superior de mi túnica de gala, dejando mi pecho al descubierto ante la multitud. “¡Yo, Boris Helkar, acepto el fardo de su protección! ¡Quitándome el título de Rey para ahora ser su Gobernante!”

Con orgullo, mostré la marca brillante que resplandecía en mi pecho, la cual imitaba a la perfección la señal del Dios Dragón gracias a un complejo hechizo visual combinado con un dibujo perfecto que ocultaba mi falta del fragmento real. Al ver la supuesta ‘chispa divina’ en mi piel, el escepticismo de la masa se desvaneció, siendo reemplazado por un estallido de aplausos y vítores que hicieron vibrar el suelo, logrando que la mayoría aceptara mi ascenso como una voluntad superior, mientras que el resto se retiraba amargado o con miedo por los cambios que vendrían bajo mi nuevo mando.

Aún hay gente que no me acepta… pero no importa por ahora…. Pensé mientras cerraba mi túnica, escuchando los vítores que seguían retumbando. Porque… con mis acciones, podrán ver al verdadero líder que necesitaba este Reino.

Tras mi aceptación, las personas volvieron a la normalidad, expectantes por mis palabras y promesas. Mientras que yo, dividí mis esfuerzos en designar tareas y salir a ganarme el favor del ejército del Reino, que gracias a mis palabras previas, no fue tan difícil como había esperado.



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En el texto hay: aventura, muerte, isekai

Editado: 29.01.2026

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