Fuera De Foco Dentro Del Corazon

PARTE 3:EL SILENCIO DEL ESTADIO

Dos horas después, el Monumental era un cementerio de cemento y papel picado. El ruido se había esfumado, dejando un silencio casi fantasmal. Valeria se había quedado en la sala de prensa editando el material para la edición digital del periódico. Agotada, decidió salir a la zona mixta a respirar aire fresco.

​Para su sorpresa, vio una silueta sentada en el banco de suplentes de la cancha vacía. Era Mateo, vistiendo una sudadera limpia, con la mirada perdida en las tribunas oscuras.

​—¿Buscando los fantasmas del partido? —preguntó Valeria, acercándose a ras de césped.

​Mateo se sobresaltó un poco, pero sonrió al verla.

—No, solo disfrutando del silencio. Después de tanto ruido, la cabeza me da vueltas. ¿Y tú? ¿Trabajando tarde?

​—Siempre. Hay que revelar la foto del héroe de la jornada —dijo ella, sentándose a su lado y mostrándole la pantalla digital de su cámara.

​En la pantalla estaba la imagen exacta del milisegundo anterior al gol. Se le notaban las venas del cuello tensas, la determinación feroz en los ojos y, al fondo, la red esperando el balón. Mateo se quedó mudo.

​—Es increíble... —susurró, conmovido—. Capturaste exactamente lo que sentí. Llevo años jugando y nadie me había mirado de verdad a través de una lente.

​—Es que el fútbol no son solo tácticas, Mateo. Son emociones. Y tú transmites demasiadas.

​La distancia entre ambos se redujo. La adrenalina del partido se había transformado en una tensión mucho más íntima y magnética.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.