Full Shadow Love 2

10 Años Despues

Pasaron diez años.

Nueva York se convirtio en un lugar inseguro, lleno de corrupción.

Gabriel Pastor camina por las calles de Brooklyn en la mañana.

Se siente tranquilo. No tiembla.

Entra a una cafeteria en una esquina. El lugar es demasiado grande.

Todos lo miran admirados.

Camina hasta el mostrador, viendo diversos pasteles de distintos sabores.

La dueña del lugar que al mismo tiempo atendia a los clientes se para al frente de la caja registradora.

-Señor... ¿Que le puedo ofrecer?

Responde.

-Me gustaria un dulce beso de la querida Julieta Jazmin Ayat.

Julieta sonrio y peino su cabello morado

-Si no fueras mi prometido, te daria una cachetada. Vienen muchos turistas a decirme cosas asi.

Gabriel rie.

-Que hijos de puta... desde que metimos a la carcel a esos tres monstruos, tenemos muchos seguidores. Es algo turbio tener clubs de fans por una tragedia.

Julieta sonrie.

-Todo se salio de control desde que escribi ese libro. Antes solo me perseguian los periodistas. ¿Ahora tenemos fans y acosadores?

Gabriel reflexiono.

-Es tragicomico.

Miro la comida que estaba en el mostrador.

-Dame un cafe y un pastel de crema. Necesito ir a trabajar al hospital, tengo una cirujia pendiente.

Julieta pregunta.

-Amor, me alegra que estes cumpliendo tu sueño.

-Yo estoy orgulloso de que hayas abierto tu cafeteria. Ayudas a muchos pobres y firmas autografos. Eres un ejemplo de superación, mi reina.

El le acaricia la mejilla.

Se dan un beso apasionado al frente de todos los clientes.

Sienten como sus corazones se aceleran hasta separarse.

Se quedan mirando en silencio.

Una adolecente se acerca a ellos. Usaba una vestimenta gotica, igual que Julieta.

Gabriel abrio los brazos.

-¡Ambar, hijita!

Se dieron un abrazo.

Ambar era una adolecente atletica.

Julieta menciona.

-No tuvo clases el dia de hoy, asi que decidio ayudar en la cafeteria como mesera.
Gabriel dice sonriendo.
-Vamos a celebrar sus quince años este fin de semana.
Ambar salto de la emocion.
-Tengo miedo de que mi ex novio venga a mi fiesta.
Gabriel menciona.
-Princesa, haces jiu jitsu, karate, kobudo y te mando al gimnacio. Deberias sentirte segura.
Ambar cruza los brazos.
Gabriel se pone un poco mas serio.
-Esta noche te enseñare algo importante...
El se levanta del asiento.
-Tengo que ir al hospital. Cuidense.
Julieta lo beso.
-Suerte en las cirujias, amor.
El salio y se fue en su auto moderno.
La paz reinaba sus vidas.
Despues de un rato, Gabriel empezo a operar.
Una cirujia relacionada a un tumor maligno.
Fue todo un exito.
Al salir, Gabriel se sento a descansar.
-Otra vida salvada...
Suspiro aliviado.
Sintio una mano apoyarse en su hombro.
Una enfermera se acerco a el. Era rubia y de ojos celestes.
-Doctor Gabriel, sabe que lo admiro mucho.
Gabriel miro a otro lado.
-Amanda, sabes que estoy por casarme. No quiero que te acerques asi.
Amanda insiste.
-Soy mucho mas bella que tu novia, Julieta.
-No para mi...
Gabriel se levanta y se va caminando.
Piensa.
-¿Por qué cuando tengo novia las otras mujeres no me dejan en paz?
Se llevo las manos a la cara.
-No puedo estar con otra si amo profundamente a Julieta. Es mi mayor tesoro.
A la tarde, Los tres estaban practicando karate.
Ambar tuvo que hacer combate contra una mujer mas grande que ella.
El sensei de cinto rojo grita.
-¡Comiencen!
Ambar lanzo un puñetazo al pecho, pero la mujer lo esquivo desplazandose a un costado.
La chica lanzo varios golpes. Ambar se cubrio con su guardia y esquivo como si estuviera practicando boxeo.
Gabriel estaba orgulloso de que sus enseñanzas habian dado fruto. No aprendian una sola disciplina.
A pesar de practicar varias disciplinas, Ambar no puede seguirle el ritmo a la mujer.
Ella le lanza una patada giratoria mientras Ambar salta. Cae al piso soltando un fuerte quejido.
Gabriel se acerca.
-¿Estas bien?
Ambsr responde.
-Si... pero no entiendo por que perdi. Se supone que deberia ser mas fuerte.
Ambar mira su cinturon negro.
-No lo se, papá, yo quiero ser mas fuerte que ellos.
Gabriel le acaricia el cabello.
-No necesitas ser la mas fuerte. Solo necesitas sentirte segura y mejor cada dia.
Ambar mira para otro lado.
-No es suficiente...
Julieta se acerca.
-Ambar, debes entender que esto es para defenderte, no para ser invencible.
Ambar mira para otro lado.
Siempre queria ser la mejor. No le importaba que sus compañeros tambien se esforzaban.
Volviendo a la casa en Brooklyn, Gabriel miro serio el camino mientras conducia.
-Tengo que llevar a Ambar. Es el momento...
Julieta lo mira.
-No te doy permiso. Ella todavia es muy pequeña.
-¿Que pasa si ellos vuelven?, nos enfrentamos a un maldito fantasma, hay mucha maldad en el mundo.
Ambar pregunta.
-¿De que estan hablando?
Gabriel frena al ver el semaforo en rojo.
Julieta menciona.
-Gabriel, yo fui la que sufrio toda esa explotacion en mi pasado, pero tu no dejas de pensar en que ellos volveran. Pasaron diez años y logre expresar todo en mis libros.
Hizo una pausa.
-¡Angel Brown y los demas tienen cadena perpetua, estaran toda su vida en la carcel!
Gabriel no la miraba.
-En el mundo hay demasiados sujetos similares a Angel Brown. Lo que paso con ese fantasma me abrio los ojos. Hay que estar preparados.
Llegaron a la casa.
Gabriel no destrabo las puertas.
-Por favor, dejame llevar a Ambar. Es por su propio bien.
Julieta guardo silencio y al final dijo con seriedad.
-Esta bien, pero que no le pase nada.
El sonrio.
Julieta se bajo y se metio en la casa.
Ambar y Gabriel llegaron a una zona descampada y vacia.
Ambar pregunta.
-¿Que hacemos aqui?
Ve cinco botellas ordenadas sobre unnas cajas. Estaban a una gran distancia.
Gabriel aparece con una pistola en la mano.
Ambar se asusta, pero confia en el.
Gabriel sonrie y le entrega el arma con el seguro puesto a Ambar.
Gabriel la guia, haciendo que ella apunte a las botellas.
Esperan un momento.
Ella dispara cinco veces y solamente logro romper una de las botellas.
Ella baja la pistola.
-No puede ser, ni siquiera puedo usar un arma.
Gabriel explica.
-Yo tarde bastante tiempo en aprender a usarla. Mi padre era militar y me hizo usar una pistola a los quince años.
Ella dice.
-Prefiero las tecnicas de defensa militar que me enseñaste. No me gusta utilizar una pistola.
Gabriel mira con seriedad.
-Entiendo... pense que te gustaria aprender a utilizar un arma.
-No, es demasiado para mi.
Hace una pausa.
-¿Sabes algo?, no me gustan las artes marciales, no me gustan las armas, no me gusta nada de esto. Quiero dejar todo y dedicarme al arte.
Se quedaron en silencio por un momento.
Gabriel abre bien los ojos.
Ambar se queda callada.
Gabriel sonrie y le acaricia el cabello.
-¿Pensaste que me enojaria?, solamente te pido que no dejes de hacer deporte. Es importante estar en forma.
Hizo una pausa y la abrazo.
-Solo quiero que estes segura.
Se suben al auto. Gabriel conduce de nuevo a la casa.
En el camino tienen una conversación.
Gabriel pregunta.
-¿Que paso con tu ex novio, David?, me dijiste que te amenazo. Te dijo que si lo dejabas ibas a sufrir.
Ambar baja la cabeza.
-Si... se que me advertiste de que los hijos de los ricos y los burocratas eran asi, pero pense que el era diferente.
Hizo una pausa.
-Lamento que no pudiera usar el arma.
Gabriel responde.
-No hay problema. Al menos aprendiste algo.
Llegan a la casa.
-Estoy orgulloso de que decidas el camino que quieres para tu vida. Todavia eres bastante joven.
Ambar suelta una carcajada.
-¿Es verdad que mamá y tu pelearon contra un fantasma hecho de recuerdos y culpa?
-La mejor forma de alejar a lo paranormal es dejar el miedo atras. Las artes marciales sirven demasiado.
Bajan del auto y entran a la casa.
Julieta ya habia hecho la comida.
Los recibio con la comida en la mesa.
-¿Que paso?
Gabriel menciona.
-Ella te explicara todo.
Ambar explica.
-Me gusta el arte...
Julieta sonrie.
-Hija... el arte es hermoso. Debes expresar todo lo que sientes.
Se dieron un abrazo como una preciosa familia.
Los padres dicen al unisono.
-Te amamos...
En una carcel secreta de Nueva York el ambiente se sentia como una pesadilla.
Angel Brown, un hombre que estaba metido en la explotacion ilegal, reflexiona en su celda.
-Cuando salga de aqui, voy a degollar a esa pequeña zorra.
Hizo una pausa, mirando sus manos llenas de mugre.
-Ella me metio aqui con toda esta plaga.
Habla despacio, conteniendo su ira.
De repente, todo se volvio una carniceria.
Se escuchan disparos y caidas.
Las balas impactan contra la carne y las paredes.
De repente, todo es silencio.
Unos hombres armados aparecen al fremte de la celda de Brown, y la abren.
Son hombres con armas y aspecto de militares.
Ellon no forman parte de la milicia...
Brown voltea lentamente.
-Tardaron diez años en venir a liberarme.
Un mercenario avanza.
-No podiamos encontrar la carcel en la que usted estaba. Una carcel secreta a las afueras de la ciudad.
Angel Brown lleva sus manos a su rostro, como si quisiera arrancarsela.
-Ahora no me importa nada. Solo quiero volver a mi negocio, y vengarme de mi ardillita, Julieta Ayat, su noviecito, y su hija.
Menciona.
-Los Ayat tambien estan aqui, junto a Paulo y Tadeo.
Los mercenarios buscaron en toda la prision y liberaron a los demas.
La noticia no tardo en aterrorizar a la ciudad.
Julieta, Gabriel y Ambar se enteraron de su escape.
Julieta pregunta con las manos tapando su boca.
-¿Que hacemos?
Gabriel tiembla, pero no retrocede.
-Vamos a demostrar que nos preparamos para esto durante diez años.
La paz de Nueva York estaba por desaparecer.



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En el texto hay: familia, mafia, artesmarciales

Editado: 04.08.2026

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