Fumando detrás del minisúper

Sin filtro a las 4:30 a.m.

Miércoles. Un dolor sordo bajo las costillas, persistente como un mal recuerdo, lo había despertado dos horas antes de su turno. Lo ignoró, como ignoraba tantas cosas.

En el minisúper, una anciana compraba velas y una foto de un hombre joven. No lloraba. Solo apretaba la foto contra su pecho, como si con eso pudiera sostener algo más.

Él cobró en silencio. A veces, el respeto es no preguntar.

Detrás del local, el cielo empezaba a aclararse, un gris sucio que prometía otro día igual. Encendió un cigarro sin filtro, el tipo que pica la garganta pero despierta el cerebro. O eso creía.

De la oscuridad del callejón emergió un gato. Flaco, de pelaje entre negro y sucio, con una oreja partida. Se sentó a dos metros de él y lo miró con ojos que reflejaban la luz amarilla de la bombilla.

—¿Qué? —le dijo al gato.

El animal parpadeó lentamente. Luego se acercó, rozó su pierna, y dejó algo a sus pies antes de escabullirse entre las sombras.

Era un pájaro pequeño, muerto, intacto excepto por el cuello quebrado.

Él miró el regalo extraño, luego el callejón vacío.

—Hasta los animales saben que estoy vacío —murmuró.

Recordó entonces a su hermana, años atrás, cuando ambos eran niños y ella encontró un pajarito caído del nido. Lo llevaron a casa, intentaron salvarlo con migas de pan y un gotero. Murió en una caja de zapatos al tercer día. Su hermana lloró una semana.

Ahora su hermana vivía en otra ciudad, tenía hijos que él nunca había visto, un esposo cuyo nombre no recordaba. La última vez que hablaron, hace tres años, ella había dicho "tenemos que vernos pronto". Nunca llamó de vuelta.

Y él tampoco.

Aplastó el cigarrillo, recogió el pájaro muerto con una bolsa, lo dejó en el bote de basura. Al hacerlo, un mareo repentino lo hizo tambalear. Se apoyó contra la pared, cerró los ojos. El mundo giró.

Se sintió mareado al levantarse, como si el suelo se inclinara.

Cuando volvió a abrirlos, el gato estaba de vuelta, sentado junto al contenedor, mirándolo fijamente. Esta vez, no se fue.



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En el texto hay: melancolia, fantasía urbana

Editado: 18.02.2026

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