Fumando detrás del minisúper

Benson y Hedges a las 5:15 a.m.

Sábado. La madrugada del sábado era diferente. Llegaban los restos de la fiesta: grupos riendo demasiado fuerte, parejas besándose contra los refrigeradores, solitarios con mirada perdida.

Él los observaba desde detrás del mostrador, como un acuarista observa peces en una pecera iluminada por neón.

Una chica joven, tal vez dieciocho, entró llorando. Compró condones, una pastilla del día después y una barra de chocolate. Pagó sin mirarlo, sus manos temblaban.

—¿Estás bien? —preguntó él, rompiendo su propia regla del no involucramiento.

Ella lo miró, sorprendida, como si acabara de darse cuenta de que había otro ser humano en la habitación.

—No —dijo, con una honestidad desgarradora—. Pero estaré.

Salió. Él supo que probablemente no estaría bien, pero aprendería a fingirlo. Como todos.

A las 5:15 a.m., salió a fumar sus Benson & Hedges —un lujo que se permitía los sábados—. El cielo estaba cambiando de negro a azul oscuro. En la esquina, un hombre barría la calle con movimientos lentos, ritualísticos.

Por primera vez, se fijó en algo: el barrendero no proyectaba sombra bajo la luz del farol.

Parpadeó. Miró mejor. No, no era un efecto de la luz. El suelo alrededor del hombre estaba limpio, vacío.

Se frotó los ojos. Cuando volvió a mirar, el barrendero se había ido, desaparecido en un callejón.

¿Alucinaciones? ¿Cansancio extremo? ¿O había algo roto en su percepción?

Entró al baño, se miró al espejo. Su rostro parecía más delgado, la piel más amarillenta. Pero había algo más: la luz del baño caía sobre él desde arriba, y en el suelo…

Inclinó la cabeza. Contuvo la respiración.

Su sombra estaba allí, pero era tenue, como hecha de humo. Parpadeaba, como una pantalla con mala señal.

Dejó el cigarro a medio fumar en el cenicero de la pared, apoyó las manos en el lavamanos, respiró hondo. El reflejo en el espejo lo miraba con ojos que ya no reconocía del todo.

—¿Qué te está pasando? —le preguntó a su reflejo.

El reflejo no respondió. Solo lo miró con una compasión que parecía venir desde muy lejos.



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En el texto hay: melancolia, fantasía urbana

Editado: 18.02.2026

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