El silencio cubría el mundo.
Los doce dioses observaban desde el cielo.
Como si estuvieran inspeccionando un insecto.
Aion caminó alrededor de Kael.
Ni siquiera lo miraba a los ojos.
Simplemente...
Lo analizaba.
—Nivel de energía...
Insuficiente.
—Control conceptual...
Primitivo.
—Dominio sobre la muerte...
Incompleto.
Kael frunció el ceño.
—¿Vinieron solo para insultarme?
Aion soltó una pequeña risa.
—No.
Vinimos...
A comprobar si la profecía estaba equivocada.
Los otros dioses comenzaron a reír.
Morven habló.
—¿Este niño derrotó a Lucien?
Solaris negó con la cabeza.
—Esperaba más.
Incluso Luxiel suspiró.
—Qué decepción...
Kael apretó con fuerza el mango de Mors Aeterna.
Ragnar dio un paso.
Pero Kael levantó la mano.
No.
Todavía no.
Aion miró el planeta.
Y habló con absoluta frialdad.
"La humanidad vuelve a desviarse del equilibrio."
Elysia cerró los ojos.
Millones de hilos dorados aparecieron alrededor del mundo.
—El destino vuelve a repetirse.
Entonces...
El último dios habló.
El único cuyo rostro permanecía oculto.
"Procedimiento..."
Silencio.
"...Reinicio del Universo."
Todos quedaron congelados.