El choque entre Kael y Tharos sacudió el planeta.
No utilizaron magia.
No utilizaron conceptos.
Solo puños.
¡¡BOOOOOOM!!
Kael lanzó un derechazo.
Tharos respondió con un codazo.
Los dos salieron despedidos.
Las montañas explotaban con cada impacto.
Los Apóstoles observaban sin poder intervenir.
Ragnar tragó saliva.
—Esto... ya no parece una pelea.
Capricornio respondió.
—No...
Parece el nacimiento de una leyenda.
Tharos sonrió.
Tenía un pequeño rasguño en la mejilla.
—Interesante...
En millones de años...
Nadie había conseguido tocarme dos veces.
Kael respiraba con dificultad.
Tenía varias costillas rotas.
El brazo izquierdo apenas respondía.
Pero...
Seguía sonriendo.
Tharos clavó su espada en el suelo.
—Fundador.
Déjame hacerte una pregunta.
—Habla.
—¿Por qué sigues levantándote?
Kael respondió sin pensarlo.
"Porque alguien tiene que hacerlo."
Silencio.
"Los fuertes existen para levantarse cuando los demás ya no pueden."
Tharos bajó la cabeza.
Por un instante...
Sintió respeto.