Fundador -Libro Ii: Los Dioses Del Fin

Capítulo 31 El Primer Abrazo

Al amanecer...

Kael despertó.

Lyra seguía dormida.

Apoyada sobre él.

Una suave brisa movía su cabello plateado.

Kael la observó.

Y sonrió.

Una sonrisa tan pequeña...

Que casi pasó desapercibida.

Entonces...

Un fuerte dolor atravesó su cabeza.

El Réquiem.

Otra vez.

Miles de recuerdos comenzaron a desaparecer.

Kael cayó de rodillas.

Respiraba con dificultad.

Intentó recordar...

La voz de Orion.

Era más débil.

Intentó recordar el rostro de Nox.

Se estaba borrando.

Apretó los dientes.

—No...

No...

Lyra despertó.

Corrió inmediatamente hacia él.

—¡Kael!

Lo sostuvo antes de que cayera.

Kael respiraba desesperadamente.

—No quiero olvidarlos...

No quiero...

Lyra sintió que las lágrimas comenzaban a caer.

Lo abrazó con todas sus fuerzas.

Como si pudiera impedir que los recuerdos escaparan.

—No estás solo.

Kael apoyó lentamente la frente sobre el hombro de Lyra.

Por primera vez...

Desde la muerte de Aether...

Se permitió ser débil.

Y lloró.

No como el Fundador.

No como el hombre más fuerte.

Sino como aquel niño...

Que un día perdió todo.

Lyra lo abrazó todavía más fuerte.

Y, mientras acariciaba lentamente su cabello, hizo una promesa en silencio.

"Si el Réquiem te roba tus recuerdos..."

"Yo los guardaré por los dos."

En ese instante...

Muy lejos de allí...

Aion observaba la escena desde el cielo.

Y cerró lentamente los ojos.

—Ya empezó...

Morven apareció a su lado.

—¿Qué empezó?

Aion respondió con una voz llena de tristeza.

"El sacrificio del héroe que nadie recordará completo."

Las nubes comenzaron a cubrir el cielo.

Como si el propio universo...

Llorara con ellos.




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