Al amanecer...
El cielo perdió su color.
Las nubes desaparecieron.
El viento dejó de soplar.
Todo...
Quedó inmóvil.
Los animales huyeron.
Los niños dejaron de jugar.
Incluso Umbra abrió los ojos.
—No...
No puede ser tan pronto.
Una enorme grieta blanca apareció en el cielo.
De ella descendió lentamente una figura.
Vestía una túnica blanca.
No llevaba armas.
No irradiaba poder.
Pero...
Su sola presencia hacía que el universo pareciera inclinarse.
Kael levantó lentamente la mirada.
—¿Quién eres?
El hombre respondió con absoluta calma.
"Soy Elyon."
"Primer Ejecutor."
"Represento el Equilibrio."
Los doce dioses aparecieron detrás de él.
Y todos...
Inclinaron la cabeza.
Ni siquiera Aion hablaba.
Elyon observó a Kael durante varios segundos.
Después...
Sonrió ligeramente.
—Eres más pequeño de lo que imaginaba.
Kael respondió.
—Y tú hablas demasiado.
Ragnar dio un paso al frente.
—¡Señor, déjeme pelear!
Elyon ni siquiera lo miró.
Con un movimiento de su dedo...
Todo el cuerpo de Ragnar quedó inmóvil.
No podía respirar.
No podía moverse.
Kael dio un paso adelante.
La presión del Réquiem comenzó a salir de su cuerpo.
Elyon levantó una mano.
—No.
Hoy no vine a luchar.
Vine...
A juzgarte.
Kael frunció el ceño.
—¿Juzgarme?
—Sí.
Caminó lentamente hasta quedar frente a él.
No había miedo en sus ojos.
Solo curiosidad.
—He visto universos donde tú destruyes todo.
He visto universos donde salvas a todos.
He visto universos donde te conviertes en un dios.
Y otros...
Donde mueres solo.
Hizo una pausa.
—Pero...
Hay un futuro...
Que ni siquiera yo puedo ver.
Kael sonrió.
—Perfecto.
Elyon lo miró fijamente.
Por primera vez...
Sus ojos cambiaron.
Una pequeña sonrisa apareció.
—Ahora entiendo por qué el Réquiem te eligió.
Se dio la vuelta.
Antes de desaparecer...
Pronunció unas palabras que hicieron palidecer incluso a Umbra.
"Cuando la puerta alcance el cincuenta por ciento..."
Silencio.
"...ya no pelearás contra dioses."
Miró directamente a Kael.
"...pelearás contra ti mismo."
La grieta blanca volvió a cerrarse.
Todo regresó a la normalidad.
Kael permaneció inmóvil.
Mientras Umbra...
Por primera vez desde el inicio de la historia...
Mostró miedo de verdad.
Porque él sabía...
Elyon jamás se equivocaba.