Nadas y flotas entre todas esas venenosas palabras que abandonan tu boca, porque todo te molesta, te harta. Sientes que solo quieres salir corriendo lejos, pero te sientes más atrapado que nunca lo que te acuna a un estado febril de caos, como una fiera enjaulada y herida. Nada te calma y sientes que te ahogas en impotencia, sientes que luchas contra un océano, te vuelves violento y volátil…
Cansado pides paz, pides en un susurro que todo pare, pero la vida no ofrece treguas así que cedes el control a la ira que lleva tiempo gritando en tu interior. La rabia quema cada poro de tu piel, te sientes un monstruo porque el fuego que arrasa por tus venas consume la última fina hebra de cordura que impide que actúes, sabes que está mal… pero estás listo para ello, estás listo para estallar y extinguirte entre las llamas.