M-17
Una persona normal, jamás sobreviviría a algo así. Artemisa, llego con múltiples puñaladas en el cuerpo, además de tener dos balas calibre 22 en el tórax.
Nunca había atendido directamente a un súper-soldado, no conocía exactamente el nivel de sus habilidades. Artemisa, ha demostrado una gran mejora, aunque no ha despertado, lleva dos días inconsciente, sus heridas están casi cerradas, es impresionante. La he cuidado durante estos dos días, sus heridas, aunque estén casi sanadas, necesitan bastantes cuidados, una infección es lo último que queremos.
No puede ser, que hacen aquí
Nunca vienen solos, hay cinco soldados frente a mi…
Tres de ellos se acercan hacia mí. Ocasionalmente no hay nadie más, no hay personal médico, ni siquiera soldados que estén consientes…
Apenas puedo captar lo que sucede. La velocidad de los hechos es demasiado para mí. El soldado se lanzó para atacarme, pero su golpe nunca llego. Se quedaron pasmados en su lugar…
Están muertos de miedo. yo también lo estaría, su voz es implacable, cargada de orden y control.
Salen corriendo despavoridos…Me volteo sorprendido, pero la sorpresa aumenta, al notar que está mirándome.
Me mira detenidamente, hay curiosidad en ella.
Mira mi placa…
Sonrió, Tengo demasiados nervios.
Aún tiene esa mirada de curiosidad…
Después de eso, no volvió a emitir una palabra más. Soldados venían a visitarla, y a recibir órdenes de ella, le traían reportes de misión y nuevas estrategias. Yo estaba al pendiente en todo momento.
Aún sigo sorprendido, por su rápida recuperación, es un milagro evolutivo.
. . .
Dos días después. Artemisa abandono las instalaciones completamente recuperada. No pude despedirme, cuando llegué aquí, ella ya se había ido.
Mi día continuo, igual que siempre. Al final de él, lo único que quiero es descansar, estoy muy agotado.
Al llegar a mi pequeño cuarto, lo primero que hago es inyectarme las medicinas de siempre, aquellas que mantienen siendo útil. Me ducho tranquilamente, y me voy a dormir…mañana será otro muy agotador día…