Hastel caminaba por las afuera de la academia, quería conocer un poco sin tener que tolerar la cantidad de alumnos que se movían al mismo tiempo y el bullicio que esto generaba.
—¿Aun no te animas a ir a la enfermería?.
Hastel omitia las palabras que iban dirigidas a él, trataba de creer que no logro escucharlas.
—Tarde o temprano tendrás que ir a que te saquen sangre, tienes tiempo limite.
—Ya lo sé, no quiero que me saquen sangre, es más fácil encontrar a mi gédymo tirando una moneda o haciendo un sorteo con papel.
—Sabes que es mucha más que eso.
—Solo cállate, no quiero explicaciones de nada. Necesito tiempo para asimilarlo.
Su mente estaba completamente distraída pensando en lo que tenía que hacer, se estaba preparando para aquel momento tan inoportuno, su mirada estaba concentrada en Loren, con todos sus sentidos ocupados en otra acción, jamas se dio cuenta que desde la puerta por donde debía pasar salía una chica, ambos se chocan de frente, ella que traía hojas y un cuaderno las termina soltando y él que venia bebiendo jugo de un vaso lo termina derramando en toda la camisa de aquella pobre muchacha que tuvo el infortunio de cruzarse al mismo tiempo con él.
Ambos caen el suelo con bastante violencia, la velocidad con la que ambos venían hizo su trabajo, ella se pone de pie inmediatamente y florece su enojo, se refleja en su rostro, no tenía pena en mostrar su emoción.
—¿Que carajos acabas de hacer maldito estúpido?.
Hastel se soba la espalda sin querer levantarse.
—Lo lamento, no te vi.
—¿Lo lamentas?. ¿Enserió lo lamentas?, no se ve eso, estas con tu maldito trasero tirado en el suelo, deberías estar de rodillas besando mis malditos pies engendro de la naturaleza.
—Ya, disculpa, no fue a propósito.
—¿Acaso siquiera sabes quien maldita sea soy?. ¿NO?. Soy Ginnet del linaje Élipson, una pura nor.
—Lo siento, no se quien eres.
—¿Tú quien carajos eres?.
—Soy Hastel del linaje Livermore.
—¿Livermore? Jamas escuche de ese estúpido linaje. ¿Acaso siquiera eres puro?.
—Creo que te estás pasando con él, acabas de insultar a su linaje.
Hastel apoya su mano en Loren para que guardará silenció, se pone de pie y sacude su ropa, para quitar cualquier polvo, aunque las manchas de tierra no salieran del todo.
Ginnet se toma dos segundos en observar a aquel individuo que tuvo el valor y descaro de hablarle en un tono que ella considera ofesivo y mal educado, gasta varios segundos de su vida en verlo de pie a cabeza y nota que en su mano izquierda lleva un guante con el símbolo de su casa.
—Mirando esos arapos inmundos llenos de tierra deduzco sin ninguna duda que eres un rechazo de la naturaleza, para mentes tan incompetentes como la tuya eres un cryders, ese símbolo en tu estúpido guante pertenece al linaje Lunssenhoff, poca familia, antecedentes contados con los dedos de una mano, solo saben vender vinos y uvandas baratos.
Su mirada cambia hacia Hastel.
—Y tú, por tu estúpido linaje, se que eres un inmundo que busca a otro inmundo y así pasar a ser basura, además ninguno de los dos lleva joyas, así que deben ser pobres, cuanto lo lamento, deben pasar mucha hambre.
Loren estaba furioso, su ira había nublado su vista al igual que su juicio, quería callarle la boca y hacerla entender que todo lo que salía de su boca estaba mal, pero Hastel se lo impedía, a él no le hacía falta palabras, mientras que a ella le sobraban.
—Malditos seres mugrosos que no tienen una pizca de respeto hacia las familias que le dan la paz que hoy pueden gozar.
Se sacudía la ropa y se la acomodaba mientras decías estas palabras, un gesto para distraer el cuerpo y la mente.
—Gracias al linaje Élipson es que hoy pueden estar así de bien y entrar a esta academia, mi familia perteneció durante generaciones a los gurnamentales, mi familia es quien los proteje de las inmundicias que son los ginas, así que muestren respeto.
Ginnet apunta el suelo indicando la acción que quería presenciar en primera persona, era más que obvio que quería que Hastel le levantara las hojas que habían caído.
Hastel mira a Loren por un segundo y procede sin dudarlo a juntar cada hoja que había esparcido en el lugar, mientras ella se reía y lo apuntaba.
—Asi hay que tratar a estos inmundos que no saben respetar los linajes, deben conocer su lugar, que es el suelo, mientras que los ginas es bajo de el.
Esa última oración hizo que Hastel se enojara, esto se veía reflejado cuando las agarraba, ya que ponía más presión sobre ellas, debía soportar tal humillación para no crear un disturbio innecesario que puede que derivara en su expulsión.
Hastel se pone de pie y sostiene las hojas para que ella las tomara de sus manos.
—Eres buen chico, ahora, discúlpate inmundo.
Ella lo miraba con desprecio, Hastel mantenía su rostro serio, por dentro estaba su lucha interna de querer ponerla en su lugar, no había nada que lo hiciera cambiar de parecer, no había si quiera una duda.
—Quiero una sonrisa y ni se te ocurra tocarme.
Hastel hace caso omiso a su petición y apoya la palma de la mano en su rostro, mientras que con la mano perteneciente a ella hace que agarre las hojas que juntó.
—Sonríe por mi pecas.
Hastel le pellizca la nariz, para luego hacerla testigo de la mejor sonrisa, que iba exclusivamentededicada a ella, ense silencio ensordecedor se logró escuchar una brevebe risa burlona.
Da media vuelta y se retira del lugar junto a Loren, mientras ella quedaba enmudecida, estaba furiosa, llena de ira, sus mejillas se tornaba de un color rojizo, talvez por la vergüenza o algo más, por el momento no podré explicarlo con exactitud, lo que es fácil de describir es el enojo que brotaba de ella con cada paso que hacia Hastel para alejarse, dejando un nudo ciego en su garganta, apesar de todas las palabras que había dicho, aún tenía mil más después de esto.