Valentía estaba observando con odio a ambos debido a su decisión, cada unos pocos segundos repetía que los odiaba mientras su ira se veía reflejada en su rostro, una emoción que no estaba dispuesta a ocultar.
Todo esto se acaba al oír que eran llamados para hacer la prueba teórica, Valentía toma sus cosas y se pega a Hastel, ambos se retiran del lugar.
Maron y Melcifer toman un camino diferente al de ellos, no quería estar cerca de Hastel ya que aun seguia golpeada con la noticia, así el grupo se terminó dividiendo en dos.
—Me quede solo Yuziel. Ni si quiera se donde es la sala de examen.
Genoa decía estas palabras en voz baja mientras mantenía su rostro escondido en su capucha, su mirada estaba dirigida al suelo, nadie se acordó de él, debido a los nervios ninguno se percato de su ausencia.
—Tranquilo, solo llevamos unos pocos minutos, deben conocerte aun mas, aunque tu también eres culpable de esto.
—¿Como?.
—El estar aqui con ellos sin decir una sola palabra hizo que se olvidaran de tu presencia, deberias cambiarlo.
—Como si fuera fácil.
—Es complicado, pero con esfuerzo todobse puede lograr.
Esta pequeña conversación la mantenía consigo mismo, hablaba con su propia mente en voz alta, tal vez era su forma de afrontar las situaciones que requerían aún más allá de su personalidad.
Hastel y Valentía caminaban hacia la sala de exámenes, ella no dejaba de rogarle que intente aprobar, le daba miles de motivos para convencerlo, pero cada uno era rechazado, ella ponía todo el empeño, cada ocurrencia ya sea ficticia o verídica con tal que él decida poner su máximo esfuerzo.
Al llegar a la salas ven que todo el mundo se abre creando un pasillo hasta la puerta, ellos se frenan en seco al ver esta situación, no comprendían absolutamente nada de lo que estaban presenciando.
—¿Acaso eres famoso Hastel?.
—¿No, y tu?.
—Ellos ni si quiera me ven, soy casi invisible debido a mi altura.
—¡Apartencen malditos mugrosos!.
Hastel suspira al reconocer aquella voz, sabía perfectamente a quien pertenecía, entendía la situación que se estaba por armar apenas se de media vuelta, al girar sus sospechas eran acertadas, se trataba de Ginnett, la muchacha que chocó apenas ingresó en la academia.
—¡Ah! Eres el engendro de la naturaleza, me asombra el verte aquí.
—Hola Ginnett.
—Al menos tu memoria a corto plazo funciona, felicidades, tan incompetente no eres, ahora muevete engendro.
Hastel hace caso a la petición de ella, no quería provocar ninguna trifulca, lo veía completamente innecesario, quien no pensaba igual que él era Valentía, ella estaba completamente cegada por la ira, apretaba sus manos para saciar su enojo, su instinto le decía que slatara sobre ella y le diera su merecido, pero la poca cordura que conservaba le impedía atentar contra su persona.
—Disculpate con Hastel, ¡ahora!.
Ginnett se da media vuelta y comienza a buscar irónicamente de donde provenía aquella voz tan molesta.
—¿Acaso hay un fantasma?.
Seguía buscando con su mirada levantada, una forma de burlarse de la altura de Valentía.
—¡¡¡¿No escuchaste o hablo elfo?!!!.
—Más precisamente hablas goblin querida.
Ginnett se agacha tomando la misma altura que ella, se pone cara a cara mientras mantenía una sonrisa burlona que la peesumia sin pena.
—Repitelo goblin, tal vez pueda comprender tu estupido dialecto muerto si estoy a tu altura. Rapido, que estar así hace que me duela la espalda.
Valentía aguantaba toda su ira con la mayor fuerza posible, sabía perfectamente que la estaba provocando, no hacía falta ser un genio para entender los motivos, sabía a donde quería llevar esta situación, no debia darle el gusto y entrar en su juego retorcido, debía ser mehor que ella, pero se le dificultaba enormemente seguir soportando estas burlas.
—Eso creí, ve a buscar a tu dueño para que vuelvas a la jaula antes que te pierdas, ustedes cuestan una millonaria para la poca labor que ofrecen.
Ginnett se pone de nuevo recta y le da la espalda, mientras se alejaba a pasos lentos, gira su cabeza y ve fijo a los ojos a Hastel.
—Y tú engendro, espero que nos hagas un favor a todos y repruebes, tener a estudiantes de tu talla baja enormemente el prestigio de la academia.
Esta oración dirigida a Hastel fue la gota que rebalso el vaso, ya tuvo suficiente con ella, no soportaba que insultara de esta manera a Hastel, no debia permitirlo, su moral se lo recordaba, invoca su martillo y se lanza contra ella, pero antes de darle un golpe él frena el martillo a unos dos metros de ella, el esfuerzo fue excesivo, pero para sorpresa de muchos logró su cometido.
—¿Hastel, que estas haciendo?.
—Es suficiente Valentía.
—No lo hago por mi, lo juro, te insultó a ti, no puedo permitirlo.
—Tranquila, no te preocupes, estoy bien, no tienes que hacer esto.
Hastel le regala la mejor sonrisa que podía mostrar, no era forzada, era totalmente genuina, verlo así hizo que la ira se esfumara por completo y entendiera la situación que estaba a punto de crear.
—Hazle caso a tu dueño gobiln, te acaba de salvar la vida.
Ginnett entra en el aula de exámenes dejando un gusto amargo en Valentía, pero la risa de Hastel hizo que ella se calmara por completo, se ve contagia por esta emocion.
—Eso fue increíble, como era de esperarse, frenaste semejante golpe solo con tu mano.
Loren sale de la multitud de estudiantes y se acerca a ellos.
—No, fue un golpe leve, Valentía se contuvo, si hubiera sido un golpe enserio, habría salido volando junto con Ginnett.
—¡Tu mano! Perdón, enserió lo siento Hastel, quise contenerme y no pude más, quería volarle la cabeza, jamas creí que te metieras, enserio, perdóname.
—Me ofendes, estoy bien, no debes preocuparte, menos te disculpes.
Valentía se exhalta al llegar un recuerdo a su mente y sin decir nada la frase sale de su boca.