Gedymo – En La Última Página De Ayru.

Capítulo. — 28.

Hastel camina hacia la entrada mientras su mente divagaba, está inmerso en sus pensamientos, una brillante idea se le vino a la cabeza, si el daba el mínimo para aprobar y Máron fallaba quedarían afuera de la academia debido a que ambos deben aprobar el examen, así que no quedaría como el idiota que reprobó al admisión, si no, que le podría echar la culpa por completo a Máron y desligarse así de cualquier castigo que venga al saber la noticia.

Una sonrisa sale a luz al ver la posibilidad de salirse con la suya, es exactamente lo que va hacer estaba completamente decidido.

Toma asiento cerca de Loren y respira lentamente para calmar los nervios, debía concentrarse y afrontarlo con la mayor calma que le sea posible.

Una profesora entra acompañados de un grupo de gurnamentales que se acomodan en el salón, para así facilitar la tarea, querían evitar a cualquier costo que se copiaran.

Entregan la cantidad exacta de hojas por fila de banco, sacan su hoja de examen y pasan el resto hacia atrás, cuando su hoja llegó una puntada en el pecho lo alerto que era la hora, las palabras de su profesora daba inicio al examen teórico.

Observaba aquel papel con la mayor concentración, leía con detenimiento para comprender a la perfección cada pregunta, primero hace un análisis de todas las preguntas y las acomodaba como las respondería acorde a su memoria y su entendimiento.

Una vez finalizado su análisis comienza a responder, se toma del cabello, muerde el lápiz, mueve sus dedos, al igual que sus piernas, eran algunas de las acciones que hacía que sus nervios disminuyan almenos un poco, hacer esto hacia que se calmara.

Hastel oye un pequeño ruido, al darle la atención necesaria se percata que provenía de Loren quien trataba de llamar su atención, pero no lo miraba a los ojos, ve que su mano hacia un movimiento que se repetía, ponía su mano de costado levantando el pulgar con los cuatros dedos restantes a la vista de Hastel, luego hacia girar su lápiz dos vueltas, esto lo repetía una y otra vez hasta que se percatara de lo que le quería decir, Hastel invierte una parte de su concentración a esta situación, debía estar atento a los gurnamentales que se encontraban alrededor, le tomo menos de un minuto deducir que el gesto que estaba haciendo se trataba de la letra "A" en lenguaje de señas.

Es así como Loren ayuda a responder el examen de respuestas múltiples, marcaba la pregunta, hacia girar su lápiz, luego la respuesta y volvía a girar su lápiz, así logró responder todas las preguntas, almenos pudo resolver una parte del examen con el minimo esfuerzo con la gran ayuda de él.

Para el resto de examen se dedicó en poner en funcionamiento su memoria y su conocimiento en conjunto para resolver cada pregunta.

Su profesora se pone de pie y da por finalizado el examen, dejan su lápiz y se rescuestan en la silla evidenciando que ya no escribiran absolutamente nada más, su profesora pasa por cada fila recogiendo las hojas, llevaba una caminata lenta y ruidosa, ya que todos los alumnos se mantenían callados se podía escuchar con mucha claridad el zapato asentando en el suelo, aquel sonido tan particular.

—Una vez corregidos los exámenes vayan al anfiteatro que colocaremos sus nombres con la nota correspondiente, bendiciones. Ya se pueden retirar.

Todos los alumnos se ponen de pie y poco a poco van saliendo del lugar, el ánimo que cargaban aquellos chicos era cadecadente, Hastel se queda un tiempo más tratando de analizar las probabilidades que tenia de aprobar con la mínima nota, aun seguia sumergido en el estres del examen.

Loren se pone de pie mientras recoge sus cosas, se acerca hasta Hastel y lo toca con la mayor delicadeza posible, ya que sabía que se estaba torturando con lo que podría haber sido.

—Vamos, Valentía nos está esperando.

—Tienes razón.

Ambos salen del aula exhaustos debido a la sobrecarga que sufrieron.

—¿Y bien?. ¿Como creen que les fue?.

—Espero que bien.

Hastel era el culpable de estas palabras, ninguno de los dos se dio cuenta de lo que había dicho ya que se encontraban en automático.

—¿Y tú more?.

Valentía cae a la realidad al analizar la respuesta de Hastel y se exhalta de emoción.

—Me llamo Loren Valentía.

—¡¿Dijiste "bien"?!.

Valentía debía corroborar la información que Hastel le proporcionó con esta simple oración, no quería hacerse falsas ilusiones.

—Si, lo pensé, si yo apruebo y Máron reprueba, puedo echarle la culpa por completo a ella, slavandome de cualquier castigo, es muy inteligente.

—No lo es, eres un tonto.

Valentía luchaba contra si misma para aguantar las lágrimas, no quería evidenciar la emoción que la estaba dominando casi por completo.

—Hastel, hoy conocí en carne propia que de siente que te rompan el corazón, jamás nadie me a hecho tanto daño, nunca creí verme en esta situación.

Loren observaba a Hastel con lagrimas en los ojos, él no tenía ninguna vergüenza de mostrar lo que sentía su corazón, había abierto todas sus emociones para que vea lo que sentía, para así comprender almenos una pequeña parte del dolor que estaba pasando.

—¿Porque lloras? Les explique antes de entrar que no quería aprobar.

—Lloro por ti y no me da vergüenza decir que lloro por un amigo.

Loren decía estas palabras con la mayor fierza posible ya que estaba bajo los efectos de su tristeza, al tratar de soportar su llanto hizo que su pronunciación fuera dificultosa de comprender.

—No te entendí nada Loren.

Repetía la misma oración, pero esta vez con su llanto, esta de más decir que esta vez se expresó peor.

Hastel los abraza a ambos para calmar aquella emoción que los desbordaba, quería apagar su pena y hacer que ambos se tranquilicen, ambos comienzan a llorar a mares, casi gritando, exagerando demasiado la situación, aún que para ellos era coherente reaccionar de esta manera, ya que estaban perdiendo a un amigo.




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