Los tres llegan donde ya se encontraban los demás, solo faltaba Hannabi y Noban para que el grupo esté completo
Máron llegaba con una sonrisa enorme que evidenciaba la felicidad que cargaba con la situación que vivió gracias a Melcifer y Genoa.
—Adivinen que, tenemos a un nuevo miembro en grupo.
Esto hizo que la atención se todos vaya dirigida a ella, exceptuando a Hastel, que no se toma la molestia en prestarle atención, sabía que sería una inversión defectuosa.
—¡¡¡Se llama Yuziel!!!.
Al terminar su corta oración señala con ambas manos a Genoa, al ver que todas las miradas caen en él, se asusta y trata de esconderse detrás de Melcifer. Ella se acerca a Máron y le da un golpe en la cabeza para que guardará silenció.
—No digas nada, no sabes si él está deacuerdo con que sepan el resto.
—¿Porque no lo estaría? Es fascinante, me encanta.
—Él no puede pensar así, deja que lo haga él.
Esta pequeña conversación la mantenían casi oculta, solo ellas dos debían ser testigos de estas palabras.
—¿Y bien, comobles fue?.
Melcifer al hacer esta pregunta hizo que todo el humor tan alegre que Máron había creado cayera por completo.
—Vamos, no estén así, deben tenerse fe.
Aun seguían con el humor decaído, como culparlos si en tan solo unos minutos conocerían la verdad, tal vez estos sean los últimos momentos que estarían en la academia.
—Pefecto, vamos a comer algo, así todos cambian esas caras.
Melcifer se va del lugar junto a Máron en busca de comida.
Al poco tiempo vuelven como si trajeran un banquete, todos sentados en el suelo disfrutan, poco a poco el humor cambiaba, con el correr de los minutos los temas de conversación iban fluyendo con naturaleza, así lograron que los minutos pasarán a gusto, con la mente entretenida y no bajo los efectos de los nervios.
Todos guardan silencio cuando anunciaron que las notas de los exámenes estaban puestas para su revisión, sin decir más, limpian el lugar y parten en busca de su destino.
Al llegar ven que hay demasiados alumnos abarrotados en el lugar, se peleaban a empujones para conocer su nota.
—Bueno, que lastima, no conocere mi nota.
Al terminar su oración Hastel intenta retirarse del lugar, pero Melcifer lo toma de la ropa frenando sus pasos.
—Valentía, ve a ver la nota de Hastel y la tuya, yo me encargaré de la mía, Máron y Genoa.
—¿Puedo usar mi martillo?.
Sin pensarlo dos veces Valentía invoca su arma, presumía su sonrisa a gusto, estaba deseosa dd poder usarlo contra todos y así abrirse pasó.
—No, no puedes, Loren, busca tu nota.
—¡¿Que?! Porque tengo que ir yo?.
—Por qué eres el único que seguramente aprobó, la tuya es la menos importante.
Es así como los tres se adentran entre la multitud en busca de aquella nota, los demás los observaban desde la lejanía con la intriga a flor de piel.
Al poco tiempo salen del tumulto de estudiantes, Melcifer y Valentía conversaban en secreto, mientras que Loren se encontraba con una sonrisa que evidenciaba lo orgulloso que estaba, al verlo podemos deducir con facilidad de que había aprobado, era inevitable ocultar tal emoción luego de su arduo esfuerzo.
Melcifer se acerca a Hastel y Máron, tenía una expresión seria, ocultaba a la perfección lo que pasaba en su mente, ambos la observaban con miedo, al correr los segundos los nervios aumentaban.
—¡¡¡APROBARON!!!.
—¡¡¡MÁRON ERES UNA IMBECIL!!!.
Todos saltaban de alegría al oír la noticia, ya que deseaban demasiado que ambos se quedarán.
Maron estaba divagando en su mente, pareciera que estaba al borde del colpaso, no mostraba ninguna expresión, trataba de comprender la situación y así pasarla limpio a su mente.
—¿No dijimos que reprobariamos?.
—El lápiz ha hablado.
—Genoa, felicidades, tu también pasaste.
Melcifer me daba la noticia tan grata, él sonríe levemente mientras guardaba las manos en sus bolsillos.
—¿De que estas hablando Máron?.
—Selló mi destino, mi destino.
Máron pareciera apagada, sin brillo, su tono dd voz era monótono, no tenía absolutamente ninguna expresión.
Melcifer se acerca a ambos, más precisamente a Hastel.
—Ella aprobó por pura suerte, pero tú aprobaste, cuando estuviste diciendo que no lo querías, eso me hace pensar, tu estabas seguro que ella reprobaria, así que los expulsarian, por más que tu sacaras una buena nota, eso quiere decir que aprobaste para salvarte de un posible castigo de tu abuela, dejando a Máron como la culpable, ¿Me equivoco?.
Melcifer se acercaba al rostro de Hastel para ver su reacción, sabía que no le podría mentir si lo presionaba, él solo quita au mirada sobre ella para almenos camuflar su culpa.
—¡Eres un maldito traidor!.
Máron recobra la consciencia al oír las declaraciones de Melcifer, se tira sobre su hermano, esto hizo que ambos caigan al suelo, estando encima de él comienza a darle golpes con las manos mientras lo insultaba, Valentía junto a Melcifer logran sacarla de encima luego de una ardua lucha.
—Maldito, se suponía que reprobariamos.
Hastel no decía una palabra, solo la observaba desde el suelo, mientras que Máron luchaba para sacarse de encima a ambas y tirararse de nuevo contra su hermano.
—Voy a matarte, te juro que lo haré.
Ambas trataban que ella se calmara von palabras simples y alientos cortos, le comentaban lo bueno que podría ser esto, pero no había caso.
—Traidor, maldito, ya no llevaras el apellido Gi...-.
Melcifer le tapa la boca con una velocidad envidiable y la aparta con fuerza de los demás, se acerca a su costado y le habla en un tono muy bajo para que solo ella fuera testigo de oración.
—Basta, no digas nada, si alguien se entera de tu linaje nos mataran a todos, tu madre es demasiada famosa.
Al escuchar esta oración hizo que su ira disminuya un poco al comprender la situación que estuvo a punto de armar, si llegaba a decir el apellido todo se perderiaben cuestión de segundos, no era consciente de esto ya que estaba cegada por la ira.