Cruzar el portal no fue como caminar por una puerta. Fue como si una aspiradora cósmica me desintegrara y me volviera a armar en un lugar donde la gravedad era solo un chiste de mal gusto. Caí de rodillas sobre una plataforma metálica que vibraba con una energía azulada. El suelo estaba frío, pero mis sentidos... mis sentidos estaban a punto de hacerme colapsar.
Era como si mil radios estuvieran encendidas en diferentes frecuencias dentro de mi cabeza.
-Bienvenido a la Tierra-928. No toques nada, no hables con nadie y, por amor a lo que más quieras, no te glitchees sobre mi equipo -la voz de Miguel O'Hara resonó detrás de mí, tan seca y autoritaria como siempre.
Me levanté lentamente, sacudiendo la cabeza. Al alzar la vista, me quedé sin aire. Estaba en una metrópolis vertical infinita. Había cientos de personas balanceándose. Un Spider-Man gato, uno que parecía un dinosaurio, una mujer en una moto... era una locura total.
-¿Esto es real o la araña me inyectó algo muy potente? -susurré. Mi emblema verde neón brillaba con fuerza, atrayendo miradas de reojo.
POV MIGUEL O'HARA
Observé al chico de la Tierra-904 mientras intentaba ponerse en pie. Se veía ridículo, desorientado, como todos los demás al llegar. Pero había algo en él que me molestaba más de lo habitual. No era solo que fuera una anomalía; era su rastro genético. La araña que lo mordió dejó una firma de energía que parpadeaba en mis monitores como una señal de advertencia.
-Lyla, dime que sus niveles de estabilidad han subido -gruñí, sin apartar la vista de él.
-Al contrario, Miguel -la figura holográfica de Lyla apareció flotando sobre mi hombro, ajustándose sus lentes-. Sus átomos están vibrando a una frecuencia que no he visto antes. Es como si el multiverso no supiera si borrarlo o darle una actualización. Por cierto, su traje es bastante... llamativo. ¿Verde neón? Muy sutil.
-Es un problema en potencia -dije, cruzándome de brazos-. Si el "canon" de su mundo se rompe por su culpa, no tendremos un universo que salvar, sino un agujero negro digital. Mantén un escáner sobre él. Si empieza a desestabilizarse más de la cuenta, lo encerraremos antes de que cause un desastre.
POV MILES MORALES
Vi llegar al chico nuevo desde una de las pasarelas superiores. Miguel lo traía casi a rastras, con ese humor de perros que siempre tiene. Pero el chico... wow. Su traje blanco mate reflejaba las luces de la base de una forma increíble, y esos detalles en los hombros le daban un aire rudo, como de alguien que no espera permiso para actuar.
Bajé de un salto, aterrizando con elegancia a unos metros de él.
-Tranquilo, "Fantasmita". Soy Miles. Miles Morales -le dije, levantando las manos para que no me lanzara un golpe, porque se veía que estaba a punto de colapsar por los nervios.
-T/N. Bueno, en mi mundo soy T/N -respondió. Su voz temblaba un poco, pero intentaba mantenerse firme. Me recordó a mí hace un tiempo.
-Me gusta tu estilo. Blanco y neón... muy atrevido. Parece el traje de un villano que decidió ser el bueno de la película. Ghost-Viper te queda bien como nombre, ¿sabes?
Caminamos un poco, alejándonos de la mirada asesina de Miguel. Le expliqué lo básico: la Sociedad, los eventos canónicos, y el hecho de que Miguel cree que todos somos piezas de un tablero que no podemos mover.
-¿El destino? -T/N se detuvo, mirando su mano derecha mientras sufría un glitch violento de píxeles morados-. Miles, a mí me mordió una araña que desapareció frente a mis ojos. Mi traje brilla porque no quiero ser como el resto. No creo mucho en seguir guiones.
En ese momento supe que T/N no era como los otros Spider-Man que solo asienten a todo lo que dice O'Hara. Él tenía esa chispa de rebeldía que tanto falta en este lugar.
POV T/N
De repente, una sirena roja ensordecedora empezó a sonar. Las plataformas empezaron a girar y el caos se desató.
-¡O'Hara dice que tenemos una fuga de nivel 5 en la Tierra-1610! -gritó alguien por los altavoces.
-Ese es mi mundo -dijo Miles, poniéndose la máscara de golpe-. Ghost-Viper, si quieres demostrar que no eres solo un error, muéstrame de qué eres capaz. ¿Vienes o te quedas a esperar que Miguel te de permiso?
Miré hacia arriba. Miguel nos observaba desde su plataforma elevada, sus garras brillando con un rojo peligroso. Parecía que estaba esperando que yo cometiera un error para mandarme de vuelta a casa o encerrarme.
-Bueno... supongo que el examen de cálculo puede esperar una vida entera -dije, revisando que mis lanzaredes caseros tuvieran carga suficiente-. Vamos a ver qué tan rápido es tu mundo, Miles.
Me lancé al vacío justo detrás de él, sintiendo el viento golpear mi máscara blanca. Por primera vez en mi vida, no me sentía como un bicho raro. Me sentía como parte de algo más grande, aunque ese "algo" estuviera a punto de explotar.
FIN...
Editado: 28.02.2026