POV T/N
La adrenalina me corrió por las venas como un torrente eléctrico. El olor a pólvora y lluvia era el perfume de este universo. Los tres Spider-Soldados de Miguel salieron del portal, sus trajes tecnológicos contrastando con los ladrillos viejos y el vapor de la azotea.
—T/N T/A, estás bajo custodia por ruptura del canon —repitió el líder, una figura enmascarada con un traje azul oscuro que parecía de soldado de asalto. Levantó un rifle que brillaba con una luz estática.
—Llegan tarde a la fiesta, muchachos —dijo Noir, su voz ronca y cargada de burla. Ya tenía su Colt .45 apuntando. No dudó. El primer disparo retumbó en la noche.
La bala impactó en el hombro del Spider-Soldado más cercano. No atravesó el traje, pero lo desestabilizó. El Soldado se glitcheó por un segundo, su armadura parpadeó y cayó de rodillas.
—¡Fuego de contención! —gritó el líder.
Rayos de energía azul y verde salieron de sus rifles. Me lancé hacia adelante, sintiendo cómo mis reflejos se agudizaban. Noir se movía como un espectro, disparando y usando las sombras para desaparecer y reaparecer. Era brutal, directo, sin acrobacias. Un puñetazo, un disparo, una patada al plexo.
—¡Cúbreme, chico blanco! —gruñó Noir, recargando su revólver.
Asentí. Disparé una red hacia el rifle del líder, pero él lo esquivó con facilidad. Mi sentido arácnido me gritaba que algo andaba mal con esos trajes. La energía de mis redes era absorbida, no pegaba.
—¡Sus trajes anulan mis redes! —grité.
—¡Entonces úsate a ti mismo! ¡Eres la anomalía! —respondió Noir, pateando a un Soldado en la cara.
Entendí. Si era un "virus", entonces tenía que infectarlos. Me lancé contra el Soldado más grande. Disparó su rifle, pero usé mi habilidad de glitch para aparecer justo detrás de él. Lo agarré por el cuello y cargué la energía inestable de mi cuerpo. El traje del Soldado empezó a brillar con un verde neón, y él gritó.
—¡Suéltame, anomalía! ¡Estás infectando mi traje! —chilló, intentando zafarse.
—¡Es el precio por intentar borrarme! —grité, golpeándolo contra el suelo con una fuerza que hizo crujir el metal.
El Soldado se levantó, su traje parpadeando violentamente. Su rifle se desintegró en píxeles. Estaba desarmado y vulnerable.
POV SPIDER-MAN NOIR
El chico no era solo rápido; era una maldita bomba de relojería. Verlo irradiar esa energía que desintegraba la tecnología de O'Hara... era fascinante. Y útil.
Disparé a la pierna del Soldado que se acercaba al chico. La bala hizo que su armadura chirriara, dándole a T/N el tiempo de reaccionar.
—¡Por aquí, Ghost! ¡No tenemos toda la noche! —grité, corriendo hacia una caja de herramientas oxidada.
Necesitábamos una distracción. Cogí un tubo de metal y lo lancé contra un tanque de agua elevado que estaba en la azotea. El agua se derramó con un estruendo, inundando la azotea y creando una espesa niebla.
—¡Maldita sea! ¡No podemos usar los portales con esta humedad! —gritó el líder, frustrado.
—Problemas, ¿eh? —dije con una sonrisa amarga, disparando al sistema eléctrico de la azotea. Las luces parpadearon y la oscuridad nos cubrió.
POV T/N
La oscuridad fue un alivio. Mis lentes verdes se activaron, dándome visión nocturna. Los Spider-Soldados estaban ciegos, sus visores tecnológicos fallando.
—¡Ahora, Ghost! ¡Golpea las sombras! —la voz de Noir era un susurro en la oscuridad.
Me lancé al ataque. No los veía con mis ojos normales, pero mi sentido arácnido era un radar perfecto. Sentía sus movimientos, sus respiraciones. Golpeaba con una brutalidad que me sorprendía a mí mismo, cargando mis puños con el glitch para desintegrar sus escudos de energía.
Un Soldado intentó atraparme con una red eléctrica. Antes de que me tocara, mi cuerpo se pixeló y aparecí detrás de él. Lo agarré y lo lancé al vacío de la calle. Escuché su grito ahogado antes de que sus redes se activaran a mitad de camino y se salvara.
—¡Se están dispersando! —gritó el líder.
—¡Pues deberías haberlo pensado antes de venir a mi tejado! —dijo Noir, disparando una bala que rebotó en el suelo, impactando en el comunicador del líder y destruyéndolo.
La batalla terminó tan rápido como empezó. Los Soldados, desarmados y desorientados, no pudieron hacer nada más. Los encerramos en un cuarto de servicio, atados con redes normales, esperando que la Sociedad no los matara por su fracaso.
POV SPIDER-MAN NOIR
Miré al chico. Su máscara estaba rota por el golpe de Miguel, revelando parte de su rostro. Tenía los ojos intensos, cansados, pero había una chispa de satisfacción.
—No eres tan malo para ser un "fantasma" —dije, guardando mi revólver—. Pero tu suerte se acabará pronto. Miguel no se rendirá.
—Lo sé —T/N se dejó caer sobre una caja de madera, exhausto—. Pero no puedo volver con él. No soy un error. Tengo que arreglar lo que hice.
Lo observé. Tenía una convicción que me recordaba a mí mismo cuando empecé a luchar contra los crimen. No por un destino escrito, sino por la necesidad de hacer lo correcto.
—Entonces tendrás que aprender a desaparecer —dije, sacando una caja de cerillas y encendiendo un cigarrillo (aunque no lo fumé, solo me gustaba el fuego)—. Y este es el mejor lugar para hacerlo. Esta ciudad es una sombra. Y ahora tú también lo serás.
—¿Qué se supone que debo hacer? —preguntó.
—Primero, arreglar ese traje llamativo. Aquí, los colores te convierten en un objetivo —dije, entregándole un rollo de tela oscura y áspera—. Luego, buscaremos la forma de entender lo que te pasa. Mi contacto con los bajos fondos, Betty Brant, podría tener algo de información sobre las "cosas raras" que aparecen en esta ciudad.
Miré hacia el cielo, que empezaba a clarear con un gris metálico. La guerra contra Miguel apenas había comenzado, y T/N era la pieza más peligrosa en el tablero.
Editado: 28.02.2026