Tierra natal—Capitulo 34
El cielo nuevamente empieza a amanecer, el viento sopla suavemente, todo el piso estaba húmedo por la lluvia anterior en la noche.
una figura de una mujer llegaba a un pueblo en medio de una enorme llanura verde, su caminar es tranquilo, y esa mujer es Kima.
Kima llega a su pueblo caminando como si nada, las calles estaban vacías completamente y nadie responde, todo esta completamente en solitario, solo se escucha el cantar de los pájaros de fondo.
Se escucha como de fondo hay un grito de alguien, un grupo de hombres estaba intentando entrar a la fuerza a la casa de una señora con un bebé en brazos.
"Solo será una noche idiota, si no lo haces, te la verás con nuestra jefa" Amenaza uno de los hombres mas imponentes de la fila, de un tono de piel oscuro, ojos azules y pelo puntiagudo de color rojo, se ve muy borracho, golpea con fuerza el marco de la puerta.
"¡No puedo, no tengo mas comida y tengo que alimentar a mi hijo" Intenta negarse la mujer, protege a sus hijos con sus brazos.
"Chicos, duerman en las calles, no tengo tiempo para andar protestando con mujeres" Exclama ese hombre, empuja a uno de sus hombres y sigue su camino derecho para irse de ese lugar.
"Pero señor Zalder, nosotros mandamos en este lugar, debemos imponer respeto" Intenta replicar un hombre, da un paso al frente, sus otros cinco compañeros asienten completamente de acuerdo.
El hombre que esta completamente vestido de blanco, los mira de reojo sin mucho interés.
"Así es, mientras que los herederos ya tienen ciudades enteras, nosotros solo tenemos un pueblo y una brigada entera peleando en varias ciudades" Agrega otro hombre a la izquierda.
La mujer aprovecha para cerrar la puerta y esconderse.
Zalder se voltea a sus hombres y los mira con frialdad calculada.
"No se trata de imponer, ya causamos suficiente sufrimiento a la gente, al menos deja que vivan un poco, ya que después de todo para eso se hizo el mundo, les daremos un lugar mejor" Responde Zalder con tranquilidad, se acerca al primer hombre que replico, este se congela, ve como del cuerpo de Zalder salen un par de rayos saltando por todo su cuerpo como serpientes, en un movimiento rápido Zalder lo toma del cuello y lo levanta en el aire.
"E-Espere, podemos hablarlo" Ruega el hombre con dificultad para respirar, los otros hombres retroceden un poco con miedo.
Zalder solo aprieta un poco sus puños y la cabeza entera del hombre explota, pero no sale sangre, no sale nada, solo el cuerpo sin cabeza, que cae en el piso.
Kima se oculta desde lejos, mira de reojo a ese hombre y como regaña al resto de sus hombres.
"No venimos a lastimar a la gente, tampoco a imponer respeto, venimos a mostrarles una salvación, y al próximo que intente decir algo tan estúpido como lo que dijo él, terminara peor" Amenaza Zalder con un tono de autoridad absoluta, todos los hombres asienten desesperados.
<Ese hombre... la magia de usa es una de rayo, pero uno tan potente y fuerte que desvanece la misma energía> Analiza Kima, frunce el ceño, pero cuando voltea a ver al frente, ve el torso de un hombre.
De una vez se tensa, en ese tiempo que se había volteado, Zalder apareció al frente de ella.
"Parece que tenemos a una mosca nueva" Se presenta Zalder con un tono mas calmado que antes, cruza sus brazos sobre su pecho y mira fijamente a Kima.
"Solo venía a dejar algo en la tumba de mi padre, no los molestare" Intenta convencerle Kima algo exaltada, retrocede un poco pero detrás de ella hay una casa entera.
Zalder levanta una ceja incrédulo y luego suspira.
"Pues pareces muy fuerte para ser alguien que solo va de paso" Nota Zalder con interés, la analiza de abajo a arriba.
<Mierda, no puedo hacer nada contra este tipo, ni siquiera tiene un aura intimidante, pero por alguna razón me genera miedo> Analiza Kima, estaba alerta y completamente tensa, no puede apartar la mirada de Zalder.
"Creo que ya te reconozco, Kima, una de las princesas del reino de Aeloria" Deduce Zalder, chasquea los dedos con satisfacción y se para un poco mas recto y sonríe.
"Tenemos a su señoría en este lugar, hay que tener respeto, y más en una guerra" Exclama Zaldor con un tono mas misterioso.
"Solo vengo a ver a mi padre, a nada más, ¿Además como sabes todo eso?" Cuestiona Kima, frunce el ceño con mas desconfianza.
"Digamos que tengo un gran olfato" Contesta Zaldor con un tono más misterioso, se señala la nariz y luego señala a Kima.
"Nos ahorraste el trabajo de ir a buscarte, quiero que hables con nuestra jefa" Dice Zalder, aunque parece que no espera un no como respuesta.
"¿Tú jefa en una Misionera?" Pregunta Kima, traga saliva intentando pensar en una respuesta.
"Así es, y una de las mas poderosas que la iglesia puede tener, no te haremos daño a menos que nos ataques, estamos dispuestos a hablar" Agrega Zalder pone sus manos en su cintura y suspira con orgullo.
"Supongo que tengo tiempo para pensarlo, solo quiero ir a ver la tumba de mi padre" Pide Kima, mira su alrededor buscando como escapar de ese lugar.
"No era una pregunta Kima, se lo que hizo tú padre en el pasado y agradece que no guardamos resentimiento" Exclama Zalder acercando su mano al cuello de Kima de forma amenazante.
"Esta bien iré" Acepta Kima a regañadientes.
<No debí haberme escapado de casa para esto> Se lamenta Kima con algo de rabia, frunce el ceño, Zalder sonríe con confianza y se da la vuelta tranquilamente para guiarla a donde su jefa.
"No pienses mal de los Misioneros, cada uno tiene su propia agencia como tal, aunque todos tienen una plaga interna que potencia sus poderes y deben conquistar territorio y propagar la creencia del Inicio, la que solo necesita abundancia y no necesita de la Nada, solo de Ten" Afirma Zalder con grandeza, cruza sus manos mientras camina hacía el frente y Kima lo sigue con cuidado.
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Editado: 10.05.2026