Deberes–Capitulo 5
En el castillo ese mismo día, Kima se encontraba caminando por los pasillos del gran castillo, vestida como una señorita elegante en extremo, detrás de ella, hay dos sirvientas que la siguen.
<Esto es horrible, no puedo creer que me hagan ir a esa ceremonia, como si me importara> Se queja Kima haciendo un puchero mientras camina.
"Se ve increíble señora Kima" Le dice la mujer de la derecha.
"Si así es, valió la pena amarrarla a una silla y obligarla" Admite al otra mujer mirando a Kima con admiración.
"Parezco payaso y eso que los payasos no se visten elegantes" Se queja Kima intentando arrancarse el traje.
"No se atreva señora" Le niega la señora de la izquierda intentando frenarla.
"Parezco bruja, quítenme esto" Pide Kima intentando apartarse de sus sirvientas.
"Jajajaja, miren nada mas, después de tanto tiempo sigues siendo tan rebelde hija" Dice la voz de su madre quien llega al lugar, esa mujer mayor de pelo celeste, mirando a Kima.
"Tú cállate anciana, esto fue idea tuya" Protesta Kima girando en el piso como el berrinche de una niña pequeña.
Su madre se ríe algo divertida mientras que las sirvientas intentan detenerla.
"Después de la ceremonia de nacimiento deberíamos ir a la tumba de tu padre, a saludarlo un rato" Pide su madre con un tono un poco mas serio.
Kima finalmente se levanta del piso también con una expresión algo mas seria.
"Tienes razón, hace mucho tiempo no vamos las dos juntas" Acepta Kima sacudiendo algo su traje.
"Vamos" Pide su madre, les da la espalda y empieza a caminar hacia la ceremonia de nacimiento.
<Desde que los monjes se quedaron sin territorio, ahora la realeza tiene mas poder que ellos, en esos tiempos, ellos estuvieron desesperados por conseguir mas poder, y aún siguen ansiosos por recuperar todo, pero en ese tiempo armaron guerras civiles por todas las naciones, controlaron gente, ese tiempo se conoció como Terror Sagrado, en ese tiempo, mi padre fue atacado por un grupo de protestantes y murió a causa de una puñalada en el corazón> Recuerda Kima mientras acompaña a su madre de cerca, sus ojos muestran algo de conflicto y suspira.
Todos se encontraban en una enorme sala, esa sala en la cual Thifa había muerte, habían sirvientes, hijos de la realeza, concubinas, príncipes, después de todo, las naciones se dividen por distintos distritos, cada uno de esos distritos tiene un príncipe correspondiente y el rey, quien va a recibir al nuevo niño que va a caer de la luz.
Toda la sala esta en silencio, un rayo de luz cae sobre un símbolo en el piso, un pentagrama con un trigo en el centro.
"Entrega al nuevo dios, oh luz divina, esperamos tu regalo con ansías" Pide el rey, un hombre alto, anciano, pelo gris largo, ojos rojos y barba larga, extiende su mano a la luz.
Desde la puerta de la sala, quien ve todo es Filther, quien ve como el dios se va formando, como la luz forma el cuerpo de un niño pequeño que mientras mas baja mas crece.
Entre mas baja, Filther empieza a recordar a Thifa y una pequeña conversación que tuvo con él días después de que él lo había salvado.
"¿Por qué quieres que yo sea tu mensajero?" Pregunta Filther con curiosidad, los dos estaban en la parte mas alta del castillo mirando el amanecer.
"Quiero que seas algo mas libre, puedes ir de lado a lado volando, ¿No te parece divertido?" Le devuelve la pregunta Thifa, se sienta en el borde de ese balcón sin barandal, solo una vista de la ciudad y sus dibujos de dragones, una ciudad colorida.
"Pero usted no me conoce" Agrega Filther algo confundido mirando a Thifa.
"Pero te conoceré eventualmente" Responde Thifa sin apartar la mirada de la ciudad.
"No sabes, tranquilamente podría ser un espía, algo horrible" Intenta convencerlo Filther algo confundido.
"Pues lo averiguare con el paso del tiempo, eres solo un niño y los niños deben ser libres" Contesta Thifa cerrando los ojos mientras siente la suave brisa.
"Puede que cuando este volando, me caiga y muera, o escape" Agrega Filther, su miedo empezaba a romperse.
"Pues si te caes morirás, ¿Quieres morir? ¿O quieres volar? Tal vez cometa un error al darte mi confianza, tal vez no, quien sabe, pero siendo un dios no tengo nada que perder intentando" Aclara Thifa volviendo a mirar a Filther, se levanta del borde del balcón y pone su mano derecha en el hombro de Filther.
Filther se queda congelado sin saber que debe hacer, solo mira a los ojos de Thifa.
"Nunca te obligue a quedarte, solo te cure y te deje la vía libre, tu te quedaste Filther y yo te daré la oportunidad" Promete Thifa asintiendo afirmativamente y le da unas palmadas suaves.
<Poco después de ese día, Thifa me regalo mi dragón, la llame Urea, volee con ella por mucho tiempo> Recuerda Filther, recordando como él volaba por montañas ríos, tomando las riendas de un enorme dragón.
En el presente, Filther se siente aprisionado, ve como el dios baja, sus manos tiemblan, finalmente no puede soportar y sale de esa sala en silencio, camina un rato por los pasillos recordando la voz de Thifa.
<"Cuando muera, quiero que dejes este trabajo, quiero que vayas a explorar un poco mas el mundo, cuando yo me muera, podrás explorar y volar cuanto quieras"> Esas palabras se repiten en la mente de Filther, quien empieza a caminar cada vez mas rápido, recordando el cuerpo que lentamente desaparecía de Thifa, frunce el ceño, recuerda como Thifa pierde la luz en sus ojos.
Finalmente él llega hasta donde su dragona y camina hasta finalmente pone una mano sobre sus escamas acariciándola un rato.
Pero justo cuando se iba a subir para irse una voz detrás de él lo detiene.
"¿A donde vas?" Le pregunta Kima, esa chica estaba detrás de él.
"¿Tú no deberías estar en la ceremonia?" Le cuestiona Filther volteando a verla.
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Editado: 18.04.2026