Goodhunting

Capitulo 6: Preparaciones extras.

Preparaciones extras.—Capitulo 6

Esa misma mañana, Gilenea estaba emocionada sirviendo el desayuno para Zaldor y Ragen, quienes estaban sentado en el piso en una mesa larga esperando la comida tranquilamente.

<¿Me pregunto que estarán comiendo Zyris y mi madre?> Se pregunta a si mismo Ragen intentando mantenerse despierto.

"Menos mal tienes sueño chico, con la comida de mi hija se te quitara, estoy seguro" Afirma Zaldor desde el otro lado recostado sobre la mesa.

"Eso espero" Admite Ragen sintiendo como le rugen las tripas.

"Usar tu dominio astral será algo demorado de aprender, después de todo tienes que entrenar el domino astral toda la vida, tu apenas empiezan y tienes que encontrar una forma de moldearlo en tu alrededor" Explica Zaldor mientras se estira un poco en el piso, mira por la venta su patio de la casa.

"¿Cuál es tu dominio?" Pregunta Ragen con curiosidad.

"Yo no tengo uno, me da pereza tener que entrenarlo" Admite Zaldor levantando un pulgar al aire con orgullo.

"No se si es algo de lo que sentirse orgulloso" Murmura Ragen para si mismo y mira a la mesa.

"Por ejemplo mi hija lleva mucho tiempo entrenando que ya es su pasatiempo, no es muy experta en otras cosas, a duras penas sabe escribir, sacrifica su tiempo por ser fuerte" Señala Zaldor encogiendo sus hombros.

De repente la sala se empieza a llenar de humo, a Ragen se le ponen los pelos de punta, huele a algo quemarse y mira su alrededor como un gato alerta.

"¡No me digas que quemaste la comida otra vez!" Dice Zaldor volviendo a sentarse, apoya sus codos sobre la mesa.

"Esto es lo mejor que he hecho en la semana, es para dar una buena bienvenida, no se quejen y disfruten" Agrega Gilenea apareciendo en el lugar poniendo dos paltos humeantes, el olor a quemado llena la sala.

Ragen baja su mirada y ve un plato completamente negro al punto de que no se podía diferenciar la comida.

"Al menos se ve mas comestible que la última vez" Señala Zaldor empezando a comer.

"¿Esto es lo comestible?" Cuestiona Ragen cerrando sus ojos y suspira.

"Jeje, estoy orgullosa de mi plato" Admite Gilenea, se sienta y empieza a disfrutar de su plato de comida como si no le importara mucho.

UN POCO MAS TARDE DESPUÉS DE LA COMIDA.

Ragen estaba arrodillado en el piso de la sala de entrenamientos intentando meditar mientras que Gilenea lo ve desde lejos mientras él se concentra.

<bueno, si sigue con ese nivel de concentración podrá empezar a dominar su magia dentro de poco, o eso espero> Piensa Gilenea golpeando impacientemente el piso mientras ve a Ragen concentrarse.

<Pero me aburro, ¿Cuánto tiempo le dije?> Se pregunta a si misma entrecerrando sus ojos, se muerde el labio de abajo impaciente, solo habían pasado 5 minutos desde que empezó la meditación.

<Y Zaldor fue junto con Yahir a ver al nuevo dios, dijo que después del entrenamiento llevara a Ragen, creo que ya debería interrumpirlo, pero... ¿Cuánto tiempo le dije que debe estar así?> Sigue analizando Gilenea frunciendo el ceño da vueltas sobre si misma aburrida.

En ese momento se escucha como alguien estaba abriendo la puerta, y en ese instante, quien abre la puerta es un hombre, es nada mas y nada menos y Siwer y detrás se encuentra Evert.

"¡Hola maestra, cuanto tiempo!" Saluda Siwer con algo de energía.

"Parece que ya tomaron como pasatiempo entrar a casas ajenas" Murmura Gilenea y los mira de reojo.

Del susto Ragen se sobre salta y abre los ojos.

"¿Hum? ¿Y este quien es?" Pregunta Evert mirando a Ragen con curiosidad, levanta las dos cejas intentando recordar quien es.

"Se te pego la mala memoria de Gilenea, se nota que te enseño" Dice Siwer entrecerrando los ojos y le da un par de pasos adelante.

"Ni que tuviera tan mala memoria" Protesta Gilenea haciendo un pequeño puchero algo ofendida y cruza los brazos.

"Ustedes son los que rescataron a mi y a mi familia, de verdad, se los agradezco" Resalta Ragen recordando como ellos aparecieron el día que él llego a Aeloria, sus ojos se iluminan con agradecimiento y les hace una reverencia a ellos.

"Ah, ya me acorde de ese día, si si, no te preocupes por eso, solo iba de paso" Aclara Evert recordando un poco ese día.

"No te preocupes por eso, salvamos al cazador de dioses, es un honor tenerte como compañero de entrenamiento, somos discípulos de Gilenea" Se presenta Siwer con orgullo extiende su mano a Ragen para ayudarlo a levantarse.

"Si... claro, espera" Se queda pensativo Ragen, mira a Gilenea unos segundos y luego regresa a ellos dos.

"Se ven exactamente igual de jóvenes" Nota Ragen sorprendido, sus ojos se abren.

"Pues para tu información aún soy menor de edad, solo que me he dedicado tanto a entrenar que por eso soy una protectora y mi tío Yahir me pidió que entrenara a estos novatos, parece que hice muy bien" Dice con orgullo Gilenea, apoya su codo sobre el hombro de Evert y sonríe orgullosa.

"Aunque es una inmadura, tiene mala memoria, presta poca atención a los detalles y es impaciente" Recalca Evert contando las cosas con los dedos.

"Muy gracioso el chisto enano" Dice con tono amenazante Gilenea pellizcando el brazo a Evert, haciendo que este se retuerza de dolor ligeramente y se queje.

Esa mañana Ragen tampoco descanso, el entrenamiento siguió junto con Evert y Siwer.

Durante ese tiempo, en el hospital.

Zyris se encontraba en el patio del hospital mirando el paso tranquilamente, finalmente podía levantarse y caminar unos pocos pasos, miraba el pasto y luego mira al cielo con una pequeña sonrisa nostálgica.

<Espero que estes bien hermanito> Piensa Zyris, se acomoda un pelo detrás de la oreja y cierra sus ojos.

Durante esas horas, Ragen entreno duro, hasta que empezó a caer el atardecer en la ciudad.

"Listo es hora de salir, iremos al palacio" Ordena Gilenea, se encontraba frente a la puerta de madera, se pone los zapatos y abre la puerta con tranquilidad.




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