El escenario estaba lleno de luz. Un hombre elegante y canoso sostenía el micrófono. A su lado, profesores y maestras formaban una fila. Todos con diplomas en las manos.
El hombre elegante guardó silencio un momento. Después habló.
-Nuestro siguiente graduado en criminalística y ciencias forenses es Damian Romanof.
El aplauso fue fuerte. Retumbó en toda la sala.
Damian subió al escenario. Tenía veintitrés años. Pelo negro, corto. Piel pálida. Ojos celestes. Estatura media. Camisa blanca, jeans negros, zapatos simples. Sonrisa alocada.
Tomó su diploma. Saludó a cada profesor con la mano. Miró a la multitud.
Buscó caras conocidas. No las encontró.
Ojalá mamá y papá pudieran estar aquí, pensó. Estarían orgullosos.
Bajó del escenario despacio. Miró el título en sus manos. Con orgullo.
El hombre elegante siguió con la lista.
-Nuestra próxima graduada en criminalística y ciencias forenses es Jane Rose. Un aplauso.
La gente aplaudió otra vez.
Jane subió al escenario. Veintitrés años. Pálida como la nieve. Pelo negro, largo, sin flequillo. Ojos negros. Vestimenta gótica, corta. Sonrisa alocada.
Tomó su título. Saludó a los profesores.
Damian la observó desde abajo.
Es una chica muy bonita, pensó. No la había visto por la facultad.
Jane bajó y se paró a su lado. Damian se puso nervioso. Ella lo miró con picardía.
-Así que ahora somos criminalistas -dijo Jane.
-Eso parece -dijo Damian.
El hombre elegante continuó.
-Nuestra próxima graduada en criminalística y ciencias forenses es Nina Rose. Un aplauso.
Nina subió al escenario. Veinticinco años. Pálida. Pelo negro con mechones violetas, atado en una coleta. Flequillo tapando un ojo. Ojos negros. Vestimenta gótica. Alegre, alocada.
Subió a buscar su diploma. Saludó a cada profesor. Bajó sonriendo.
Abrazó a Jane.
-Al fin, terminaste -dijo Jane.
Damian miró a las hermanas con timidez.
Afuera de la facultad, el sol pegaba fuerte. Damian había salido antes. Diploma en mano. Miró su nombre en la hoja. Su nueva profesión.
Siempre soñé con resolver crímenes, pensó. Necesitaría un equipo.
Una mano se posó en su hombro. Era Jane. Él volteó a verla.
-Me estuviste viendo demasiado -dijo Jane.
-Lo siento. No quise incomodarte.
-No me incomodaste. ¿Quieres ir a tomar un café? Para celebrar que nos recibimos.
-Me parece bien. Soy Damian. Damian Romanof.
-Soy Jane Rose.
-¿Jane Rose? Qué lindo nombre. Me resulta familiar.
Nina se acercó por detrás.
-¿No nos vamos a quedar al acto? -preguntó.
-Para nada -dijo Jane.
Se giró hacia Damian.
-Ella es mi hermana. Nina Rose.
Nina lo saludó con la mano.
-Ey, mucho gusto.
-Estábamos diciendo que podríamos ir a tomar un café para celebrar -dijo Jane.
-Eso es muy formal -dijo Nina-. Mejor vamos a comer pizza.
-Me parece una buena idea -dijo Damian-. Ya casi son la una de la tarde.
-Genial -dijo Jane-. Vamos, loquitos.
El restaurante olía a horno y masa caliente. Damian, Jane y Nina se sentaron a comer una pizza.
Damian agarró una rebanada. Comió despacio.
Jane y Nina comieron rápido. Como si tuvieran hambre atrasada. Como animales salvajes.
Damian se queda mirando fijamente, con una rebanada de pizza en la mano.
Jane y Nina se pelean por la ultima rebanada de pizza. Forcejean durante un momento como dos desesperadas.
Ellas son demasiado raras, penso Damian
Jane termina ganando la última porción y rie como una maniatica.
Nina acomoda su cabeza sobre su mano y mira a Damian.
Pone una expresión travieza.
-Entonces, te recibiste como nosotras.
Hace una leve pausa.
¿Que promedio tenias?
Damian responde con una sonrisa confiada.
-Tenía un promedio de nueve. Nunca me costo.
Ambas chicas gritan al unisono.
-¿NUEVE?
Jane deja su pizza en el plato
-Mi promedio solo era de siete
Nina baja la cabeza
-El mío era de seis. No es malo, pero podría ser mucho mejor.
Damian sonrie.
-Los promedios no dicen nada, ya que podemos ser expertos en una rama de la criminalística y nos puede costar otras.
Damian hace una pausa mientras come unos pedazos que sobraron.
-Pienso especializarme en psicología criminal y forense.
Jane responde.
-Yo podría especializarme en la investigacion criminal.
Nina responde.
-Yo me puedo especializar en las manchas de sangre y los cuerpos.
Damian chasquea los dedos y se le viene una idea.
-Podríamos hacer un equipo privado de investigacion.
Damian rie.
Jane y Nina se miran fijamente, complices.
Jane responde sonriendo.
-No es mala idea.
Nina responde.
-Mi hermana y yo pensamos es hacer un equipo privado. Únicamente, tendríamos menos poder que los agentes públicos, pero nos serviría mucho alguien que se centra en lo psicologico.
Damian se pone nervioso.
-¿En serio?, yo solo lo decía de broma.
Jane le agarra la mano.
-Pareces un chico inocente y sencillo. Puedes ser de gran utilidad.
Nina se queda mirando a Jane con algo de celos.
Jane se da cuenta, pero no dice nada.
Damian se queda petrificado.
-Suena a un gran proyecto, pero deberia conocerlas mas a fondo.
Jane vuelve a su lugar y responde.
-Podemos tomarnos un tiempo para conocernos.
-Me parece bien.
Nina se queda de brazos cruzados.
Se despiden a la salida del lugar.
Intercambian sus numeros.
Damian menciona.
-Bueno, ahora estamos en contacto.
Nina responde viendo su celular.
-Si, ahora te voy a llenar el chat de stickers pornograficos.
Damian se queda quieto.
Jane y Nina rien a la vez.
Estas chicas son muy confianzudas, pensó Damian.
Editado: 05.09.2026