Gravedad Cero ( Trilogía Ferrer #1 )

39 - Maritza

Han pasado dos meses desde que descubrí que estaba embarazada, y lo más increíble es que, aunque mi vida ha dado un giro impresionante, no puedo evitar sentir una alegría inmensa al pensar en lo que está por venir. El ultrasonido reveló que será una niña, y aunque el diagnóstico me sorprendió un poco, la emoción creció rápidamente.

Me imagino qué tipo de persona será, cómo se verá, cómo se comportará y cómo cambiará aún más mi vida.

Hay una sensación de plenitud en mi corazón que no había experimentado antes. A veces me sorprendo, incluso, por lo rápido que los días pasan, y es que, entre los cambios en mi cuerpo y mis pensamientos sobre ella, todo es nuevo y emocionante. Nunca pensé que podría sentirme tan conectada con alguien que aún no he visto, pero cada vez que pienso en ella, el vínculo se hace más fuerte.

Mi cuerpo ya está comenzando a cambiar, y aunque algunos de esos cambios son desafiantes, hay algo profundamente hermoso en ver cómo la vida crece dentro de mí. A veces, cuando me miro en el espejo, me siento un poco extraña, pero al mismo tiempo, un sentimiento de orgullo y anticipación inunda mi ser.

Mis emociones van de la euforia a la incertidumbre, pero lo que más prevalece es la felicidad.

Trixie está más que feliz. No hay un solo día en que no lo demuestre. Es como si todo su mundo girara en torno a la idea de que seremos mamás juntas, aunque sea en diferentes etapas. A veces, cuando estoy trabajando en el cuarto, completamente concentrada, siento que alguien se acerca por detrás y me abraza con ternura.

Es Trixie, siempre tan atenta y cariñosa, quien sin decir palabra alguna se acurruca a mi lado, se acomoda junto a mí y, en cuestión de minutos, se duerme plácidamente.

La calidez de su abrazo me envuelve y me recuerda que no estoy sola en todo esto. A veces, la siento tan cerca que me relajo por completo. La conexión que hemos tenido me llena de una calma profunda, y aunque me cuesta creer todo lo que hemos vivido, la presencia de Trixie me da la fuerza para seguir adelante.

Agradezco profundamente cada pequeño gesto de cariño y apoyo, porque en los días más difíciles, ella es la que ha estado ahí, mostrando su amor de una manera tan pura y desinteresada. Sin duda, la relación que tenemos ha evolucionado de maneras que nunca imaginé.

La sencillez de los momentos que compartimos, ya sea con una taza de café o en silencio, me hacen sentir que todo en la vida tiene sentido cuando estamos juntas.

Los problemas en la empresa, que parecían no tener fin, finalmente han terminado. Después de tanto estrés y preocupaciones, todo parece haber vuelto a la normalidad, y eso es un alivio enorme.

Sin embargo, aún no quiero regresar a Argentina. No me siento lista para enfrentar ese mundo de nuevo, al menos no en este momento. Sé que, también es hija de Eros, pero no estoy dispuesta a caer en las mismas trampas de antes.

No quiero volver a ese punto en el que me sentía atrapada, como si estuviera en un agujero sin salida. Quiero tomarme el tiempo necesario para sanar, para cuidar de mí misma y de mi bebé, y para encontrar un equilibrio que me permita ser feliz sin renunciar a lo que quiero para mi futuro.

La vida laboral siempre fue algo que consumió mucho de mi energía, y ahora, con el embarazo, siento que mi prioridad debe ser mi bienestar y el de mi hija. Afortunadamente, poco a poco, he logrado levantarme de ese "puto lodo", como suelo llamarlo, gracias a las personas que me han ayudado: Trixie, mi bebé, Nick, Moisés, Sinai, Luisa y Douglas.

Ellos han sido mi pilar, mi fuente de apoyo y fuerza. Cada uno, a su manera, ha contribuido a que mi mundo se reconozca como un lugar más seguro, lleno de amor y esperanza. Son ellos los que me recuerdan cada día que lo más importante es seguir adelante, con sus palabras, sus gestos y su simple presencia, siempre disponible cuando más los necesito.

En cuanto a la situación de los pedófilos y los de las apps, puedo decir que todo ha salido mucho mejor de lo que pensaba. Los presos que estaban involucrados en esas historias, especialmente aquellos que habían tenido relación con las aplicaciones, están más que felices porque finalmente todo salió bien.

Las aplicaciones fueron un éxito rotundo, lo que ha beneficiado tanto a las personas que crearon esas plataformas como a aquellos que formaban parte de ese proceso. Aunque a veces me siento un poco desconectada de esos eventos, el saber que todo resultó bien me da un poco de tranquilidad, aunque el pasado esté aún presente en mi mente.

Es como si una parte de mí necesitara seguir adelante, sin mirar atrás, pero a la vez, no puedo evitar pensar en todo lo que pasó, en las decisiones que tomé y en cómo esas decisiones me trajeron hasta aquí.

A veces me siento agradecida por todo lo que se ha resuelto, pero también me inquieta cómo esas historias, por más distantes que parezcan, siguen dejando huellas en mi vida. A pesar de todo, hay algo liberador en saber que, de alguna manera, las cosas van mejorando y que la justicia, aunque lentamente, finalmente se ha hecho presente.

Moisés me comentó en par de ocasiones que Eros me buscaba, pero cada vez que escuchaba su nombre, sentía que el dolor volvía a mi pecho.

Le supliqué que no me mencionara nada de él, que aún me costaba mucho procesarlo, y aunque él se mostró respetuoso, ya no volvió a hablarme sobre Eros. A veces, me pregunto si algún día lo veré de nuevo, pero sé que por ahora, no es algo que quiero.

No quiero dar espacio a los recuerdos dolorosos cuando finalmente he logrado encontrar algo de paz.

El solo hecho de pensar en él me hace revivir toda esa angustia, esa sensación de estar atrapada en un ciclo del que no podía escapar. Lo que más me duele es que, a pesar de todo lo que sucedió, no puedo evitar desear que las cosas hubieran sido diferentes.

Pero sé que la vida sigue, y que hay otras cosas que merecen mi atención ahora. Y, sobre todo, sé que mi bebé y Trixie son lo más importante en este momento. He aprendido a ponerme en primer lugar, a poner en perspectiva lo que realmente importa, y aunque el amor por Eros no desaparece fácilmente, la responsabilidad de ser madre me da una claridad que no tenía antes.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.