—No pienso separarme de ella — peleaba con el doctor que revisaria a Trixie por que queria que lo dejara solo con mi nena y ella simplemente con un pequeño short colocado, la mirada lasciva de el me daba asco, Trixie lloraba detrás de mi aferrada a mis piernas — le juro que si usted le hizo algo a mi hija en el pequeño instante en que la deje sola — me acerque a el de manera fría haciendo resonar mis tacones con el suelo y el trago en seco, apreté mis puños molesta enterrando mis uñas en la palma de mi mano .
— Le tocara algo peor que la muerte maldito depravado... — dije, el se alejo de mí, Trixie seguía donde se encontraba cubriéndose con mi chaqueta, voltee a verla— ¿te hizo algo?, ¿te.. te toco? — dije dudando de mis palabras, ella lloraba demasiado y eso no era normal, asintio de manera debil.
— N..no es cierto— negó rapido el gordo detrás de su escritorio, me enfureci y me aterre.
—¿Do..donde?— pregunte con miedo, los malditos depravados hacen las cosas rápido y solo lo deje un minuto con ella cuando Sali a decirle a Nick que tal vez tardaríamos, ni un minuto por Dios.
—La..s piernas, cua..ndo entra..ste dejo de hacerlo — dijo hipando, asco, odio y enojo me recorrió, cruce de manera rápida el escritorio saltándolo y tome de la bata blanca.
—Mira maldito.. Pagaras caro— dije de forma fría, le di un rodillazo en sus testículos y lo tire al suelo, con la punta de mi tacón lo coloque en su mejía y este estaba temblando mientras que mi niña se calmaba un poco— y sera peor que la cárcel y la muerte... Sabes que le hacen los presos a los violadores— enterré mas mi tacón en su cara y este sudaba demasiado con la cara pegada a el suelo de mármol del consultorio.
— Mucho, mucho peor..— dije, aparte mi pie de el y me acerque a Trixie, la abrace. — Perdoname bebé — dije, la cargue, tome su ropa que estaba en un sofa que estaba en ese lugar y luego sali de ahi, Trixie acomodo su cara en el hueco de mi cuello mientras hipaba un poco.
Afuera estaba Nick con su telefono en una mano y una malteada en la otra, apenas me vio se acerco
— ¿Qué paso?, ¿por qué ella esta asi?— pregunto alarmado sacándose su saco y colocándoselo en el cuerpo a mi niña quien estaba mas tranquila pero se aferraba fuerte a mi cuello.
—Quiero al maldito gordo en el sótano de la mansión mas que golpeado y torturado de la peor forma pero vivo...— acomode a Trixie mejor— yo me encargare de acabarlo...— dije mirándolo fijo, este asintio sin rechistar y envió un mensaje por su teléfono.
— Emmanuel se encargara de eso...— dijo guardando su telefono, miro a Trixie— peque..— la llamo, Trixie lo vio sin sacar su cabeza de mi cuello, le enseño la malteada de su mano— chocolate con malvaviscos, ¿quieres?— le dijo sonriendo dulce, ella asintio y la tomo aun sin sacar la cabeza de mi cuello, tomo un poco por la pajita.
—Gracias tío Nick— dijo y tomo otro sorbo, sonrei al escucharla.
—No hay de que peque— dijo, me miro— ¿y ahora?— dijo refiriéndose a la revision de ella.
—Si fuese algo grave tuviera indicio... No la llevare a otro doctor.. Veremos que pasa en el futuro..— dije mirado a mi niña quien reía y saboreaba cada sorbo que tomaba de la malteada que le obsequio Nick, el asintio de acuerdo con lo dicho.
—Mami, quiero ir a casa— dijo ella acomodándose de nuevo, bostezo, bese su cabeza.
—Bien, vamos a casa— le dije riendo de forma dulce, ella bostezo de nuevo y asintio cerrado los ojos.
(...)
Trixie se había quedado dormida en el auto. Ya eran alrededor de las tres de la tarde. En mi despacho, Aria también descansaba en su cuna, mientras que Trixie dormía plácidamente. Lucia había salido con Moisés a una cita, y yo aprovechaba el tiempo para trabajar con Douglas, revisando las nuevas cifras de la empresa. Parecía que estábamos saliendo adelante, casi como si nunca hubiera habido un desfalco.
Las gráficas y cifras de los nuevos proyectos que habíamos lanzado mostraban una mejora notable. Los números eran favorables, y nos estábamos recuperando rápidamente.
La prensa había hecho un gran eco del asunto de los pedófilos y pederastas dentro de la corporación G.A., publicando en primera plana cómo el caso se había convertido en un ejemplo para el mundo, destacando los esfuerzos para erradicar a los criminales y proteger a los niños. Además, otra primicia sobre las mejoras de la empresa de Nueva York había sido bien recibida. El proyecto "Limpia", como lo había denominado, comenzó a mostrar resultados impresionantes, con el lanzamiento de nuevas y novedosas aplicaciones diseñadas para mejorar la vida de los trabajadores y empresarios de pequeñas empresas. La prensa lo había cubierto durante un mes y seguía hablando de ello, pues en países como Grecia, Europa, Singapur, Bahamas y Canadá, el proyecto había tenido un impacto significativo.
Gracias a "Limpia", más de 1,365 trabajadores habían sido arrestados en esas regiones, representando el 29% de los empleados de esas empresas. Los cargos eran graves: pedofilia, pederastia, violación, expansión y posesión de pornografía infantil. Aunque esos casos fueron públicos, también hubo resultados privados en otros países, como Yaundé, Asia, América y Majuru, con un total de un 13% de trabajadores detenidos por los mismos crímenes. Estos logros impulsaron aún más la reputación de la Corporación G.A.
— Señorita —dijo Nick, entrando al despacho.
— Dime —respondí sin apartar la vista de la laptop.
— Enmanuel ha terminado con su tarea —informó.
Sonreí y cerré la laptop. Asentí.
— Muchas gracias. Dale su paga y un extra por sus excelentes servicios —le dije, mientras él asentía y me dejaba a solas con Douglas.
— No puedes estar mandando a matar a cualquiera que te moleste —dijo Douglas, serio, mientras tecleaba en su laptop. Lo miré con intensidad.
— Sí puedo —respondí, levantándome de la silla—. Sabes que solo soy así cuando se trata de algo importante.
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Editado: 15.07.2026