Guante de oro

Capítulo 7 la revancha contra el saprissa

Un nuevo reto para Cristian se venía, y un rival viejo conocido esperaba para el club Roma. En cuartos de final se trataba del Saprissa, equipo al cual ya habían enfrentado en la fecha 12 y el cual los había goleado 4-1, dejando así el peor partido de Roma y la mayor diferencia de gol que había recibido Cristian.

Saprissa llegaba a este encuentro como el club favorito a ganar la copa, ya que en la fase de la Zona C había sido el líder y era el equipo con más puntos a nivel general; era el mejor. También tenían al goleador del torneo, que era Darío Pérez, quien llevaba 36 de los 93 goles del Saprissa.

La hora del partido había llegado y Cristian y el Roma tenían hambre de revancha, pero el Saprissa no era un rival fácil y bien que lo sabían. La prueba de fuego había llegado.

Con el silbato inicial, el juego comenzó. El nivel del Saprissa era muy alto y los jugadores de Roma apenas podían hacerles frente. Entre toque y toque, el Saprissa desgastaba al Roma, y fue en el minuto 9 cuando el defensa central de Saprissa envió el balón tan fuerte al costado derecho que casi llega de arco a arco. Pero antes de que eso pasara, el goleador Darío pondría el pie, desviando el balón. Aunque Cristian se estiró con todo lo que pudo y logró desviar un poco el balón, este terminó rebotando en el palo y entrando al fondo de la red.

Cristian solo miró sus manos decepcionado y, en un momento, miró hacia la tribuna donde estaba Patricio con cara de pocos amigos y los brazos cruzados. Rápidamente, Cristian volvió en sí y le dio aliento a su equipo para seguir.

—¡Vamos, vamos, que solo es un gol! ¡Vamos, que lo remontamos! —dijo Cristian con furia y algarabía.

El juego seguía y el Saprissa continuaba como una máquina tocando el balón, tanto así que para el minuto 15 la posesión del balón era de 77 % para el Saprissa y apenas del 23 % para el Roma.

Minuto 21: jugada por la derecha, donde el extremo del Saprissa tomaba el balón y, con un centro extraordinario, dejaba solo al delantero Darío, quien con un regate maravilloso pisando el balón se sacaba al último defensa y disparaba tan fuerte que ese balón parecía una bala. Cristian como pudo sacó la mano derecha y, con su dedo medio de la mano izquierda, tocaba la pelota lo suficiente como para desviarla y enviarla al tiro de esquina. Cristian se compuso, con dolor en su dedo pero dispuesto a continuar, porque la siguiente jugada era el tiro de esquina. El lateral lanzó un centro preciso para Darío, quien de primera sacó un tiro potente sin que el balón rebotara. Aunque había muchos jugadores tapando la visión de Cristian, este reaccionó de una manera fenomenal, dejando una atajada memorable.

Minuto 43: el marcador seguía 1-0 a favor del Saprissa. Contra letal a favor del Saprissa por el centro; ataca el 10, quien manda un balón raso para Darío. Este, sin esperar nada, conecta el balón y desde afuera del área manda un gran disparo que deja sin reacción a Cristian y firma el 2-0.

Así acabó la primera parte, con el marcador a favor del Saprissa.

En los vestuarios, el entrenador dio una charla que brindó un poco de esperanza al equipo, al igual que Cristian alentaba a sus compañeros para que pudieran remontar.

La charla se acabó y, con ello, los jugadores tenían que volver al campo de juego. Con un poco más de elaboración, el equipo Roma empezó a llegar y poco a poco iba cogiendo confianza. Hasta que en el minuto 63, gracias a una jugada individual de Óscar, lo derribaron en el área y el juez señalaría punto penal. Penal que ejecutaría el mismo Óscar para mandarla a guardar y poner el 2-1.

Pero el Saprissa quería más, y las llegadas al arco de Cristian empezaban a salvar al Roma una y otra vez. Ya con el tiempo encaminado a terminar, en el minuto 87, tras un despeje largo de Cristian que le cayó a Óscar, este amagó dejando al arquero en el camino para anotar el 2-2 y soltar un júbilo enorme en el estadio.

Último minuto: la pelota la lleva Junior, quien tira un centro para Óscar. Este toma el balón y dispara, haciendo que el arquero de Saprissa mande el balón al tiro de esquina.

Suben todos hasta Cristian; es la última jugada. Junior manda el balón al segundo palo, donde cabecea Cristian pero un poco desviado y, en un acto de despeje, el defensa del Saprissa terminaría haciendo un autogol que clasificaría al Roma FC a las semifinales.

En los vestuarios del Roma todo era alegría: la revancha había llegado y ¡de qué manera! Ahora el equipo ya estaba en las semifinales y con más fuerza querían esa copa. Cristian, quien había hecho un esfuerzo brutal durante el partido, estaba cansado y con sus dedos sintiendo mucho dolor; aun así, estaba feliz por la clasificación y en su cabeza solo pensaba que faltaban 2 partidos para que el número 13 tuviera un contrato profesional.



#1342 en Fantasía
#1757 en Otros
#107 en Aventura

En el texto hay: futbol, porteros, atajadas memorables

Editado: 16.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.