Guerra Con Sabor A Ti

CAPÍTULO DIECISÉIS: LA GRAN JUSTICIERA

El plan se ha puesto en marcha, necesitaba actuar como Isabela, ganarme nuevamente la confianza de Dimitri, pero no sabía cómo, así que empecé a investigar, hablar con sus conocidos, amigos y empleados,  cada vez que hablaba con esas personas, recuerdos llegaban a mi mente, recuerdos ajenos, cosas que yo no había vivido como Regina, no era imaginación, y era lógico, éste es su cuerpo, es normal que tenga estos recuerdos. 

 

Empecé a sacar provecho de esos recuerdos, sabía cómo debía actuar gracias a  los pensamientos de Isabela, pero había mucho odio hacia Dimitri, tenía que ver con su familia, lo que no entendía era por qué actuaba tan enamorada de él y estuvo a su lado por tanto tiempo, el tenerlo cerca se convirtió en un martirio para mí, el estar en un cuerpo que no es mío no debe ser solo por mis ganas de estar acá, tal vez Isabela necesitaba que la ayudara en algo que había quedado inconcluso, tal vez su única motivación de seguir con vida era una venganza, pero mi motivación iba más allá de eso, vivía por mi hijo, por mi esposo Alan, quería recuperar a mi madre, decirle que la quería y que no guardaba rencor hacia ella.

 

Dimitri llega a la habitación con ganas de tener relaciones sexuales conmigo, era lógico después de tanto tiempo desde que desperté, era su esposa, ya muchas veces sacaba excusas y me inventaba situaciones para no estar con él, ya no podía inventar nada más, empezó a besarme todo el cuerpo y a moverme de forma muy violenta, por suerte y antes de cumplir su cometido se quedó dormido, ahí me dió una gran idea, tenía que doparlo todas las noches, así estaría cansado, yo podía tener el manejo de sus negocios. Y así fue, vivía cansado y con sueño, no se sentía capaz de hacer viajes solo, necesitaba de mi compañía y yo aprovechaba para sacar una gran cantidad de material que servía como evidencias para mandarlo a la cárcel, a él y a todos lo que alguna vez tuvieron tratos con él, Isabela era muy lista y trabajó de lejos, su nombre no estaba en nada que la pudiera afectar y yo no iba a cometer ese error, puede manejar el 100% de sus trabajos, poco a poco lo fui sacando de sus negocios, su nombre estaba más que comprometido, pero sus alianzas ya no confiaban en él sólo en mí.

 

Uno de los grandes propósitos que tenía era estudiar derecho y lo hice, tenía la capacidad de terminar una carrera en poco tiempo, como Regina, hija de una empleada ya había estudiado en el exterior con dinero de mi padre que prontamente pasó a manos de mi hermano, pero Isabela no había tenido esa necesidad, Dimitri le daba todo lo que quisiera, era su mujer desde muy pequeña, le enseñó el manejo de los negocios, tampoco le permitió salir del país sola, no tenía amigos, los recuerdos que podía tener de Isabela hacia aquel hombre eran de odio, resentimiento, miedo y venganza, aunque tuvo la oportunidad de escapar varias veces no lo hizo y eso tenía una explicación. 

 

Desde que Isabela se fue con Dimitri por primera vez y dejó a su familia, no había sido por amor únicamente, ella estaba confundida y desde que lo conoció fue más costumbre y protección que otra cosa, pues no se apartaba de ella y la acosaba cada que podía, la amenazó todos estos años diciéndole que si lo dejaba no pensaría dos veces el matar a toda su familia y así se escapara con ellos los encontraría de alguna u otra manera, pero no era solo eso, ella tenía la capacidad de esconderse de su esposo, pues conocía sus mañas y métodos, algo más la ataba a él y era un amorío con alguno de sus empleados, nunca sospechó porque no era lógico que una mujer tan hermosa, inteligente y adinerada se fijara en un empleado que cumplía todos los caprichos de su esposo. Ella no quería abandonarlo, pues él no tenía el coraje de escapar por amor, pues sabía que eso podía terminar con su muerte y la de su familia, aún así Isabela no lo abandonó, pues el amor que sentía por él era con el pasar del tiempo cada vez más grande, prefirió aguantar el martirio de estar con su verdugo a alejarse del que ella consideraba el amor de su vida. 

 

Y eso era lo que yo necesitaba en mi plan, aquel hombre que amaba a Isabela será una gran pieza en esta historia, pues él me ayudará a escapar de manos de Dimitri, que después de lo sucedido había contratado más hombres para reforzar la seguridad, necesitaba hablar con él, tratar de explicarle todo, recibir su ayuda en nombre de Isabela, pues tenía que amarlo con locura para aguantar tantos años a aquel hombre que fue su pesadilla desde la infancia. 

 

De regreso a la mansión busqué a Lorenzo, el amor de Isabela, él estaba desconcertado, pues se extrañaba por mi actuar, sabía que algo andaba mal conmigo, en mis ojos ya no veía amor hacia él, mis palabras ya no eran cariñosas ni de amor, temía el contarle la verdad, que no me creyera y pudiera hacer algo que pusiera a Dimitri en aviso pero aún así lo hice, si Alan estuviera a mi lado, no me hubiese dejado hacerlo, pues él era mi polo a tierra, esa voz de la conciencia que sabe cómo actuar y qué decir, pero no estaba. 

 

De camino a las caballerizas me encontré con Lorenzo

 

𑁋 Te estaba buscando, necesito hablar urgentemente contigo 𑁋 Dije

 

𑁋 Señora, me desconcierta su actuar, yo no puedo ir con usted, me dolería muchísimo escuchar sus palabras, entiendo que tiene un esposo y no quiere saber nada de mí, pero no me vaya a sugerir que me vaya de su vida, al verla a punto de morir, sentí que yo lo hacía con usted, prefiero no volverle a hablar pero verla de lejos a perderla 

 

𑁋 No me digas eso, por favor, es que no entiendes, necesito hablar contigo, contarte algo, pues tú eres el único que me puede ayudar 𑁋 Dije visiblemente desesperada, tomé su brazo y lo llevé al jardín, muy cerca de las caballerizas donde nos encontrábamos




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