Guerreros del Vacío.

Capítulo 1.- Armageddon Estelar.

Parte I.-Fuego en Kalypso.

Durante dos semanas, cerca del sistema solar de Kalypso, las dos flotas habían estado danzando en la oscuridad del espacio como depredadores cautelosos.

La flota thra-ka perseguía a la terrestre.

El Grupo de Combate Atlas, de la 3ª Flota Estelar de la Federación Terrestre, respondía con maniobras evasivas, saltos cortos y ataques puntuales que mantenían a sus perseguidores siempre a distancia.

La reorganización de la 3ª Flota Estelar en agrupaciones de combate flexibles, en lugar de la tradicional estructura rígida de flota clásica, había sido una iniciativa del almirante Dupont. Estas formaciones podían adaptarse a cada campaña, modificando su composición y número de naves según las necesidades tácticas. Los resultados fueron tan eficaces que las otras dos flotas de la Federación Terrestre acabaron copiando el modelo.

Ahora las dos flotas enemigas estaban más cercanas que nunca.

Había sido una competición de paciencia.

Un torneo de desgaste.

Pero aquella vez... el juego terminó.

Los sensores de largo alcance del acorazado Europa, nave insignia de la agrupación Atlas, captaron el momento exacto en que la flota alienígena decidió cerrar la trampa.

Las señales de energía enemigas comenzaron a multiplicarse en las pantallas tácticas.

La flota thra-ka avanzaba en formación de punta de lanza.

Dos acorazados abrían la formación como gigantes blindados. Tras ellos, dos cruceros pesados, un destructor de escolta y tres fragatas rápidas se desplegaban en abanico para bloquear cualquier posible ruta de escape.

Un adversario formidable.

En comparación, el Grupo de Combate Atlas parecía pequeño.

Estaba compuesta por:

El acorazado Europa, clase Megadolón, el crucero pesado Amanecer, clase Orca, el portaaeronaves Destino, clase Leviatán, y las fragatas gemelas Diestra y Siniestra, clase Delfín.

Todas ellas pertenecían a la Generación Océano, lo último salido de los astilleros de la Federación Terrestre.

Pero los números no lo eran todo.

No cuando la tecnología bélica terrestre estaba varios pasos por delante de cualquier civilización alienígena conocida.

En el puente de mando del Europa, las luces de combate bañaban la sala de mando con un tono rojo profundo.

Pantallas holográficas flotaban sobre las consolas mostrando la evolución del combate antes incluso de que comenzara.

-Contacto confirmado. Distancia: sesenta unidades astronómicas -informó la oficial táctica Nováková.

El almirante Dupont no dudó.

-Que se acerquen un poco más.

A lo largo del casco del acorazado, gigantescas baterías de pulso electromagnético comenzaron a cargar sus pesados cañones, que los artilleros estaban orientando hacia las naves thra-ka.

Decenas de compuertas blindadas se abrieron lentamente.

Debajo de cada una dormían en sus tubos de lanzamiento torpedos de plasma y misiles antimateria.

El silencio del espacio terminó en ese instante.

El primer disparo llegó de los thra-ka.

Una enorme salva de misiles de largo alcance brotó de los dos acorazados enemigos como una nube de chispas ardientes. En las pantallas tácticas aparecieron decenas de vectores de ataque avanzando a velocidad brutal.

La estrategia alienígena era evidente.

Destruir la nave más poderosa de la Federación Terrestre.

El acorazado Europa.

-¡Misiles entrantes! -gritó Nováková.

-Fragatas Diestra y Siniestra, defensa antiaérea -ordenó Dupont.-Capitán Nalvany. Maniobra de evasión y contramedidas.

El veterano capitán impartió las órdenes pertinentes a sus oficiales.

Cañones antiaéreos y señuelos defensivos entraron en acción.

Las fragatas Siniestra y Diestra se adelantaron como perros guardianes protegiendo al acorazado.

Sus cañones automáticos de pulso comenzaron a disparar sin descanso sus proyectiles contra los misiles thra-ka para interceptarlos.

Rayos azules atravesaron el vacío.

Misiles explotaron en silencio.

Decenas de detonaciones iluminaron la oscuridad como flores de fuego.

Aun así, varios misiles lograron atravesar la cortina defensiva.

-Impacto en cinco segundos.- Dijo el Capitán Nalvany.

El Europa respondió.

Sus baterías antiaéreas de pulso electromagnético continuaron disparando interceptando todos los misiles thra-ka mientras los sistemas ofensivos entraban en acción.

-Todos los misiles interceptados.-Informó el Capitán Nalvany visiblemente aliviado.

Las escotillas de combate del inmenso acorazado se abrieron.

Seis torpedos de plasma y seis misiles antimateria salieron despedidos con un destello azul.

Aceleraron brutalmente.



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En el texto hay: militar, alienigenas, operaespacial

Editado: 04.04.2026

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