H & O.

Extra: La primera vez entre Harry y Kim.

Recuerdo cuando te conocí, no quería enamorarme.

La primera vez con Kim.

Harry.

Ella es preciosa, me encanta la forma en la que frunce su nariz y mi mundo se paraliza. Se que no estoy enamorado pero hay algo en ella que me hace querer doblegarme, que me hace querer sentirla cerca y mía. De mi mente no he podido olvidar nuestro primer beso y el desastre que me causó mentalmente. Justo ahora, luego de habernos besado como si mañana no existiera, ella está recostada contra la cabecera de la cama viendo a la televisión como si nada, mientras que a mí el mundo me da vueltas y siento que enloqueceré.

Ella me observa de reojo encontrándome mirándola lo cual le generó mucha risa, yo me enrojecí de la vergüenza y terminé desviando mi atención hacia la película, que a decir verdad ya no me interesa ver.

—Te dejé emocionado.

Más que emocionado, deseado de preguntarle algo.

—¿Tu crees que… a mis padres les agrade saber que nos sentimos atraídos mutuamente?

Ella resopla y a decir verdad era una pregunta que ya tiene respuesta y era que no, tanto mi papá como mi mamá ven a Kim como a la hija que no pudieron tener y recuerdo que a Evan y a mi nos pidieron tratarla como nuestra hermana. Pero no pude, les fallé al permitirle besarme.

—Yo creo que no, pero supongo que será algo que tú y yo mantendremos en privado.

Por supuesto que había que tenerlo oculto de todos, ella es unos cuantos años menor que yo y aparte sería mal visto que de la nada me comenzara a interesar la protegida de mis padres.

—Me parece una buena idea.

Ella me sonrió y se acercó hasta invadir mi espacio personal y… me sentí débil al verla tan cerca, tanto que mi pulso tembló y mi mente perdió todo tipo de pensamiento racional.

—Aún no puedo creer que estés conmigo.

Ella me ve como una especie de hombre inalcanzable y de los dos ella era la inalcanzable, la chica que nadie puede tener, nadie puede tocar porque se las verían conmigo, pero había un detalle y era que yo tampoco podía tocarla.

Llevé mi mano hacia su mejilla y ella jadeó ante mi tacto.

Yo me acerqué rompiendo todo tipo de distancia y nos embarque aún más en el pecado que parecía querernos. Sus labios tan dulces, tan suaves me enloquecen, me hacen no querer apartarme ni para tomar oxígeno. Dimos vueltas quedando ella entre el colchón de la cama y mi cuerpo, claramente me tenía yo mismo sostenido de un brazo para no dejarle caer todo mi peso.

El corazón me bombea como un loco dentro de mi caja torácica ante cada tacto, cada beso. Eran muchos estímulos satisfactorios que no podría definir por lo bien que se sienten, por lo bien que era verla a ella entregada a mi. Kim con torpes movimientos inocentes me saca la camiseta y se dedicó a mirarme. Con la yema de sus dedos contornea uno de mis tatuajes robándome una risa.

—Eso da cosquillas.

—Me encanta lo bien que contrasta la tinta del tatuaje con tu piel tan blanca y pura. —. Dice entre jadeos.

Para mí su voz en estos momentos era melodía pura, me encanta escucharla y que no se reprima solo por ser yo.

—Quiero escucharte, Kim… —. Le pedí en medio de un susurro cuando decidí que quería bajar hacia su pecho.

Ella asintió y a continuación de su garganta brotaron sonidos que no quisiera describir, me gustaría que permanecieran solo para mí en mi memoria.

Suma delicadeza fui bajando los tirantes de su vestido y al bajar tomé el borde del suéter que usaba para sacarlo de su cuerpo y dejarla sin nada, el vestido igual saldría de su cuerpo y se perdería entre el desorden de sábanas que habríamos hecho. Su piel era suave y tiene un dulce olor a lavanda y vainilla, sonreí sobre su hombro al ver si primer tatuaje.

—Eres tan perfecta, Kim.

Ella lleva sus manos a mi espalda y la acaricia, me encantaba como ella era tan receptora a mis caricias y como las devolvía igual.

A medida que fui dejando besos iba bajando hasta perderme en el valle de sus pechos, dónde tomé uno entre mis labios mientras que el otro era estimulado por mi mano. Ella llevó su mano a mi nuca dónde jugaba con unos mechones de mi cabello a medida que me dejaba tocarla y besarla.

—Harry. —. Gimió y se estremeció ante la velocidad que había tomado con su pecho.

Apretó su agarre y envolvió sus piernas alrededor de mi cadera presionando su intimidad con la mía, eso me había hecho hiperventilar y querer moverme para crearle una fricción entre ambos. Y fue así, me sentía en el éxtasis total ante ella y sus gemidos, ante la fricción de ambas intimidades conociéndose y lo bien que sabía su piel.

Descendía hasta su vientre donde besé y casi llegando al borde de su ropa interior elevé mi mirada hacia ella encontrándonos siendo nuestros. Había crecido en mi pecho una calidez extraña al enfocar a Kim y era extraño, es como si esto tuviera que haber pasado entre los dos. Ella me sonrió y llevó su mano a mi cabello para desordenarlo. Con mis dedos saqué su ropa interior y ella me ayudó a qué se perdiera, descendía cada vez hasta estacionarme en la cara interna de su muslo izquierdo donde comencé dejando pequeños besos húmedos, mordidas para nada graves. Y sucedió.

Un fuerte gemido salió de sus labios ante la primera muestra.

Y cada vez que subía la velocidad ella parecía contenta, había que admitir que Kim era preciosa y sabe tan bien, tenerla de este modo me parecía una especie de privilegio que conservaría eternamente en mi memoria por si un día nos alejamos.

—Joder.

Me descontrola mucho escucharla tan necesitada de mi, tan exigente a qué vuelva a tocarla, a lamer una zona de ella que me pertenece.

Ya no aguantaba más, ya necesitaba tenerla a ella, necesito hundirme y saber cómo se siente ser uno solo.

Estiré mi mano hacia mi pantalón y saqué un envoltorio plateado y los rasgué abriéndolo, ella mantenía sus ojos cerrados mientras que trataba de controlar su respiración tan agitada. Lo puse en mi pene y me acerqué hasta ella, y quién me abría abierto sus piernas y envuelto alrededor de mi cadera.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.