Hacia un mundo desconocido para la humanidad

Capitulo 6

-Existe otra cosa que únicamente los quince clanes principales poseen -continuó Hikari, capturando de nuevo la atención del grupo-. Se trata de «Las Santas». Cada uno de los linajes primarios cuenta con una de ellas. En Phyllon las llamamos los pilares del mundo, ya que cada Santa es la manifestación viva y pura del concepto que rige a su clan. Por desgracia... Actualmente todas se encuentran desaparecidas.

Ethan arrugó el entrecejo, intrigado por el misticismo de sus palabras.

-Tras ocurrir la trágica muerte de la Santa del Agua -intervino Midori, cruzándose de brazos con un semblante serio-, las demás deidades comprendieron el peligro y decidieron ocultarse de forma definitiva. En la actualidad solo quedan catorce de ellas con vida, pero nadie en todo Phyllon conoce su paradero real.

-Me dijiste que el clan solar fue completamente destruido y que otro linaje se encuentra desaparecido -preguntó Ethan, incapaz de ocultar su intriga-. ¿Significa que sus respectivas Santas consiguieron ponerse a salvo?

Hikari guardó un incómodo silencio, balanceando su peso de un lado a otro sin saber exactamente qué responder. Al notar su indecisión, Midori tomó la palabra de inmediato para disipar la duda del muchacho.

-La Santa del Agua pereció durante el sangriento ataque al clan Shinkai. Fue justo después de esa tragedia que las catorce restantes se desvanecieron sin dejar rastro. Por esa misma razón, ni la Santa Solar ni la Santa de las Sombras estuvieron presentes cuando ocurrió la desaparición del clan Yamikage o la destrucción total del clan solar. Gracias a eso, ambas siguen con vida en algún rincón.

Ethan esbozó una sutil sonrisa de alivio, relajando la postura.

-Gracias por aclararlo, Midori -dijo el muchacho, dedicándole una mirada divertida a la chica rubia-. Por suerte te encontramos a ti en estas escaleras; parece que a Hikari no se le da nada bien la materia de historia.

¡Pum! La mano de Hikari impactó de lleno contra la cabeza de Ethan, visiblemente indignada por el comentario.

-¡Eres un completo tonto! -exclamó ella, frotándose los nudillos con molestia-. ¡Te aseguro que sé muchísimo más sobre la historia de mi propio planeta de lo que tú sabes sobre el tuyo!

-A ver, ¿quieres comprobarlo aquí mismo? -replicó Ethan, dedicándole una sonrisa pícara.

Hikari se mordió el labio inferior, conteniendo una súbita oleada de rabia mientras sentía que las mejillas le ardían. «Maldición... Seguro que este idiota sí sabe más que yo», admitió para sus adentros, soltando un leve resoplido de frustración.

Midori observó la interacción entre ambos y dejó escapar una ligera carcajada, apoyando la espalda contra la barandilla metálica.

-Oigan, par de tortolitos -los interrumpió con un tono burlón-. Dejen su ridícula pelea de enamorados para un momento más privado, ¿les parece?

El rostro de Ethan se tiñó instantáneamente de un rojo carmesí brillante, mientras que Hikari dio un respingo hacia atrás, soltando un grito sumamente agudo.

-¡¿Qué?! ¡No somos absolutamente nada! -protestó ella, agitando las manos en el aire-. ¡Esta es una discusión completamente normal entre compañeros!

Ethan sintió un sutil bajón de ánimo ante el rechazo tan directo, pero hizo un esfuerzo por recomponerse y decidió regresar al tema principal de la conversación.

-En fin... Volviendo a lo importante. Mencionaste que los clanes principales nacen de conceptos puros y que sus Santas son la representación de estos. Pero dime una cosa, Hikari, ¿tú también pertenecías originalmente a un clan menor antes de todo esto?

-Sí, así es -asintió la chica rubia-. Mi linaje de nacimiento es el Clan Hanabira. Sin embargo, debido a que la gran mayoría de mi gente se dedicaba a servir directamente al clan solar, la diferencia dejó de tener importancia con el tiempo. Prácticamente fuimos anexados por ellos, así que me considero totalmente de la facción solar.

Al escuchar la explicación de Hikari, Ethan giró la cabeza de forma pausada y clavó una mirada fija en la chica de la coleta.

-¿Y qué pasa con tu caso, Midori? ¿El Clan Endo también se encuentra anexado de forma obligatoria al clan Heishi?

Apenas la pregunta formulada por el muchacho flotó en el aire, Midori se estremeció notablemente. Sus puños se apretaron con tal fuerza que sus nudillos se volvieron blancos, y una mirada de pura rabia sustituyó su semblante juguetón.

-¡No! -sentenció Midori con una voz gélida que hizo eco en el bloque de las escaleras-. Mi Clan Endo no está anexado a esa gente bajo ninguna circunstancia. Solo una pequeña parte de nuestra población decidió servirles por cuestiones políticas; el resto de nosotros nos encontramos esparcidos prestando servicios en otros clanes principales.

Ethan sintió una intensa oleada de incomodidad al percatarse de que su duda había llenado de ira a la muchacha. Comprendiendo que había tocado una fibra sumamente sensible en su orgullo, decidió cambiar el rumbo de la conversación de inmediato.

-Está bien, lo lamento -dijo Ethan, forzando una sonrisa conciliadora-. Ya nos dejaste perfectamente clara la situación de Phyllon. Pero mira el lado bueno: como Hikari pertenece a la facción del clan solar, tienes la total certeza de que ella jamás se convertirá en una amenaza para ti. No tienes ninguna razón lógica para seguir viéndola como una enemiga aquí en la escuela.

Midori dejó escapar un largo suspiro, respirando hondo de forma pausada para recuperar la compostura tras el trago amargo de antes.

-Tal y como les mencioné al principio, me puse en alerta de combate únicamente debido a tu energía desconocida, Ethan -explicó ella, entornando los ojos-. Pero eso no significa que me vaya a relajar por completo con Hikari. Observando su actitud defensiva de hace un momento, estoy completamente segura de que me habría atacado sin dudarlo ni un segundo si me hubiera considerado un peligro potencial para ella.



#2121 en Fantasía
#428 en Magia

En el texto hay: romance, magia, escolar amor

Editado: 23.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.