Hada de hielo 2

Un nuevo comienzo

Ya han transcurrido 3 años desde la llegada de Lyna y sus hermanos, en este tiempo las cosas cambiaron un poco por aquí, el ejemplo más claro es mi relación con Melisa, pasamos de ser amigos a convertirnos en novios, fue una aventura y una alegría muy grande todo ese proceso, pero al año y medio de novios ya quería casarse conmigo para formar una familia, me negué por el hecho de que no me sentía en condiciones de algo así, aparte de que se aproximaba una posible guerra en la que muy posiblemente hayan muertes, sangre y personas pidiendo a gritos ser salvados, si ese es el futuro que nos espera, no quiero que algo así tenga que experimentar una vida inocente como lo sería un hijo, por ello le pedí a Melisa ir más despacio, apresurarse en estos momentos puede hacer que nos arrepintamos. Ella al escuchar mi punto de vista se puso un poco triste, pero no se rindió y en su lugar me pidió que viviéramos juntos, no tuve más opción, así que desde ese día estoy viviendo con ella en un apartamento con un patio decente por el centro de la ciudad de Miracles, la mensualidad nos costaba 200 dólares, y como no podía depender de Nash conseguí trabajo en una gasolinera mientras que, por el lado de ella decidió trabajar a medio tiempo en un restaurante.

Nash por su parte continuó siendo el director de la universidad junto con Celia, las enseñanzas parecían fructíferas, prácticamente el 90% de la población en nuestro país ya son capaces de controlar el 40% del poder del hada sin ninguna dificultad, pero pese a ello, aun nadie aparte de Melisa y yo han conseguido manifestar el hada, Nash lo sigue intentando, pero me ha comentado que a veces piensa que es imposible, cada hada tiene un comportamiento, una forma de ser, por lo tanto, aunque el ser reconocidos por igual sea la base de lo que quieren, sus motivaciones para ser liberadas son otra cosa aparte. En cuanto a Tala, llegué a saber muy poco de él, se convirtió en una celebridad por un tiempo, pero de un día a otro dejó de aparecer frente a la cámara y no dio señales de su paradero, actualmente ni siquiera yo sé dónde podría encontrarlo.

–Hmm…. supongo que recordar lo poco que hice estos últimos 3 años no esta tan mal– Dije en voz baja mirando la luna.

–¡Even!, ¡¿Qué haces ahí parado?!, ¡Muévete que llegó un vehículo! – Dijo un compañero de trabajo de Even.

–¡¡Voy!!

Ahora mismo me encontraba trabajando en mi horario de la tarde, son las 7:40 de la noche, mi turno termina a las 8 de la noche, una vez se cumpla la hora podré marcharme a casa, Melisa por su parte sale de su trabajo a las 7, por ende, ya me ha de estar esperando, y como siempre, estoy seguro que me ha de estar controlando la hora. Algo que he aprendido viviendo con ella es que puede llegar a ser un poco molesta, me controla mucho el tiempo, es muy estricta y a veces se estresa por cosas simples, sin embargo, así como es de molesta, también me demuestra cuan enamorada está de mí, es una sensación rara o quizás lo correcto sería decir, que su comportamiento me resulta agradable, no quisiera que cambie.

–Buenas noches, ¿Con cuánto le lleno? – Dije acercándome a la ventanilla del coche.

–Si bueno… permítame bajarme del coche primero.

–Oh, bueno... – Dije algo confuso.

Aquel hombre no venía solo, al mismo tiempo que se bajaba él del coche, un señor de la misma estatura se bajaba por la puerta del copiloto y antes de que pudiera reaccionar, ya me estaba apuntando con un arma de fuego exigiéndome ambos a gritos que les entregue todo el dinero de la gasolinera, mis compañeros de trabajo estaban de lo más tranquilo y me incluyo, pensar que llegaría el día en que alguien cometería la estupidez de querer asaltarme con pistolas.

–Disculpa…. ¿Estas intentando intimidarme? – Pregunté confundido.

–¡¿Acaso eres estúpido?!, ¡¡Pues claro que sí, ¿No vez que si aprieto el gatillo tus sesos saldrán volando por los aires?!!– Observa alterado –¡¡Déjate de fingir ser un idiota y tráeme todo el dinero ahora!!

–Uhmmm… ¿Qué debería hacer? – Regresé a ver a uno de mis compañeros –Evelyn, ¿Crees que puedas encargarte de su compañero?, parece que solo lleva un cuchillo y pues, quiero llevarme a este que tiene el arma lejos de aquí por si hace explotar algo.

–Bueno, no tengo ningún problema, será sencillo– Respondió Evelyn tranquilamente.

El asaltante me observaba ofendido como si le hubiera faltado el respeto de alguna manera, este me comenzó a insultar y con ello su paciencia comenzó a llegar a su límite, se lo veía tan alterado que me daba mucha risa, casi no lo podía aguantar. Esto molestó aún más al asaltante y se dispuso a querer disparar, pero antes de que lo hiciera, actúe rápido y congelé el arma desde la boquilla para evitar que saliera la bala.

–¡¿Hielo?!– Dijo el asaltante mirando confundido –¿Acaso tu…? – Su mirada se llena de terror.

–Ya es muy tarde para arrepentirse– Dije observando con una sonrisa –Prepárate.

Con mi mano derecha lo agarré de la cara e impulsándome con mis piernas envueltas en hielo, me lo llevé en un parpadeo a unas 4 cuadras lejos de la gasolinera, comprobé que a los alrededores no hubiera nada o nadie que pueda ser dañado, no quisiera tener que embarrilarme con temas complicados, quería terminar con esto rápido así que, al estar seguro lo solté dejando que se moviera libremente, este se lo veía temblando, me miraba como si hubiera visto algún fantasma o al mismo diablo.

–Oye, ¿Por qué haces esto?

–¡¿Eh?! – Mira confundido –¡¡¿Y a ti que te importa?, no es de tu importancia saber el por qué robo!! – Grita con terror en su tono de voz –¡Alguien como tú no lo entendería!, ¡No serias capaz de comprender todo lo que he tenido que pasar!

–Bueno, sé que no es de mi importancia, pero quisiera ayudarte, siempre y cuando sea por una buena causa, dime, ¿Tienes familia?

–¡No!, ¡¡Me da igual, no necesito de esa mierda que me dejó abandonado a mi suerte cuando apenas era un bebe!!




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