Hada de hielo 2

La zona cero

“¿Qué es este sentimiento?... ¿Estoy muerto?”, fue lo que me preguntaba mientras me movía en un lugar donde no existía nada, sentía que flotaba, todo era tan oscuro que no podía diferenciar si tengo los ojos cerrados o abiertos, sin embargo, en parte me daba exactamente igual, ya no quería saber nada, aunque tampoco sabía el por qué, solo sentía que, así como estoy ahora mismo, es como realmente quiero estar… después de todo, mi cuerpo me dice que he pasado por tantas cosas que ya no puede más, quiero descansar.

En eso miles de imágenes de Melisa siendo atravesada y asesinada por su hijo adoptivo Daryl, pasaron por la mente de Even en un segundo…

–No…

“Even…”

–No…

“Even”

–No quiero… no… yo no…

“Even”

Todo a su alrededor empieza a convertirse en hielo que lentamente se va manchando de sangre…

–¡¡Ya no más por favor!! ¡¡No quiero!!... no quiero… ¡¡No quiero aceptarlo!!

–¡Even despierta!

En eso me levanté sumamente sudado, agitado, con la boca seca y posiblemente con una mirada aterrada en la que lágrimas habían rodado por mi mejilla. Volteé a ver a mi costado y ahí estaba, mi hada Lyna la cual había adoptado su forma humana para poder cuidarme, su expresión era de impotencia absoluta, junto a un remordimiento muy grande en su corazón el cual hacía que le sea imposible verme a la cara, pero por lo contrario, colocando sus manos en mi pecho y su frente, me sujetó fuertemente diciéndome con una voz desgarradora “Lo siento”, se le notaba en su voz que en lo más profundo de su alma, se sentía culpable de no haber podido hacer nada, al igual que yo.

–Melisa…– Susurré con un nudo en la garganta.

–Lo siento… por no haber podido protegerla– Su quebrada voz la acompañaban lágrimas que salían desde lo más profundo de su ser –Soy una completa inútil.

–Te equivocas… soy yo el que no pudo protegerla, a nadie… yo no soy capaz de proteger a nadie– Mi cuerpo empezó a temblar –Mis padres, Nash, Celia… Melisa, Lune y posiblemente… Zakia y Tala…

La expresión de Even era tristeza e impotencia absoluta…

–¡No soy capaz de proteger nada! – Abracé a Lyna fuertemente –Siento como si estoy destinado a perder todo aquello que una vez significó algo para mí, ¡Estoy harto Lyna!, ¡Estoy cansado de sentir este dolor en mi pecho que no me deja respirar!, de alguna forma, es como si… ya estuviera muerto por dentro.

–Lo sé– Llora desconsoladamente –Lo sé mejor que nadie, todo el dolor, la agonía, la desesperación, la impotencia de tu corazón… lo tengo tan presente en mí que yo… me siento una miserable, no pude proteger nada de lo que tu corazón pedía a gritos conservar, lo que mi juramento y nuestros lazos me impulsaban a volverme más fuerte, para que pudieras se feliz… pero yo… ¡¡No pude!!... ¡Lo siento! – Lo abraza con demasiada fuerza –¡Lo siento Even!

–Lyna…– La abracé hasta que mis lágrimas y el dolor de mi corazón ya no tuvieran lugar en mí.

Estuvimos así por varios minutos, realmente no lo sé, simplemente nos abrazamos y lloramos hasta que ese punteo constante que dañaba nuestros corazones, se calmara un poco. Luego de ese pequeño tiempo, nos dimos cuenta que estábamos en un lugar completamente distinto a donde recuerdo haberme desmayado por culpa de Daryl.

–¿Dónde estamos?

–No lo sé, apenas desperté lo que hice fue adoptar la forma humana para poder despertarte, cosa que ocurrió al instante.

–Comprendo…– Cerré los ojos e intenté sentir algún Soul cercano, pero…– ¿Eh?... no puedo… pero ¿Qué significa esto?

–Es diferente a cuando estábamos en el bosque, a diferencia de ahí, puedo sentir la energía que emanan las plantas y a varios kilómetros de aquí puedo sentir múltiples presencias.

–¿Presencias?... pero en ese caso sentiríamos su Soul.

–Quizás… no sea Soul la energía que emanan.

–¿Cómo es posible?, se supone que los humanos y las ha-

–¿Te diste cuenta?

–Eso significa que… fuimos arrastrados…– Tragué saliva –A la nave del emperador.

Lyna se quedó sorprendida por la conclusión a la que había llegado, a lo cual, con una expresión de terror absoluta empezó a ver a nuestro alrededor.

–Tiene sentido, explicaría por qué no podemos sentir el Soul de los posibles humanos que aun queden en el planeta tierra… ya que a medida que nos alejamos de un individuo con Soul, se hace más difícil de detectarlo– Dijo Lyna asombrada –Pero… si se supone que estamos dentro de la nave… ¿Por qué se ve tan similar a nuestro planeta?, es como si estuviéramos en el planeta… ¿Qué tan grande es esta nave?

–Si tuviéramos tus alas lo sabríamos al instante, pero… por desgracia no poseemos esa habilidad ahora mismo– Regresé a verla –Incluso tu cabello cambió… ahora es negro.

–Si te soy sincera ni siquiera yo sé lo que significa que un hada pierda sus alas y el color de su cabello, pero si tuviera que agregar algo a ello, diría que posiblemente mi fuerza como hada espiritual se haya reducido.

–¿Eso es malo?

–No estoy segura… pero desde que desperté me siento algo débil, así que, si me lo permites, tomaré el 40% de tu Soul para mantenerme en esta forma humana, al menos hasta que descubramos como salir de aquí.

–¿Mi Soul también te ayuda a mantener tus fuerzas verdad?

–Eso es correcto.

–En ese caso, procura no dejar la forma humana hasta que encontremos una manera de que vuelvas a la normalidad… no quiero que te pase nada, ¿Sí?

–No te preocupes, es lo que haré.

Dicho esto, procedimos a caminar en dirección hacia aquellas presencias que Lyna sintió hace unos momentos, después de todo, teníamos que descubrir si realmente estábamos dentro de la nave del emperador o estábamos en un sitio diferente a este. A medida que íbamos caminando fui analizando mi entorno tanto como pude, el terreno era consistente, el panorama era como las llanuras donde entrenaba antes, los árboles de las lejanías se veían demasiado reales, el cielo, el viento e incluso… el sol, se sentía tan real que simplemente, me era imposible creer estar dentro de una nave espacial.




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