Half-Life: Amperio

Episodio 3 – Miradas Inquietas

Luego de haberme despertado, era la hora de ir a buscar nuestra ración diaria, en mi caso, iba a recibir mi ración a la misma hora que él, así que podíamos aprovechar.

Por otra parte, le gusta como preparo las raciones a pesar de que no se pueda hacer mucho con lo que nos dan.

—¿Siquiera te has puesto a pensar como funcionara ese campo de supresión? —Pregunto Jorge estando adelante mío, sin detenerse en ningún momento.

—Reflexionar sobre eso me parece en vano.

—¿Ah sí? Pues escucha, voy a encontrar la explicación a eso, ayer encontré unos puntos negros, debe ser eso lo que genera infertilidad.

—Podría tratarse de semillas de sésamo negro molido.

—¿Dentro del pan? ¡Debería estar arriba! Yo sé que tengo razón, escucha, ¿Sabes qué? Voy a guardarlos y si encuentro algo o alguien que pueda escanearlos te darás cuenta que tengo razón, tal vez yo si logre descubrir la manera de evitarlo, no quedare infértil o por lo menos no sin saber cómo lo hacen.

—¿No has pensado que el campo de supresión pueda tener algo que ver con esas barreras de las barricadas de los combines?

Jorge se queda quieto, pues acabamos de pasar por una de ellas.

—Jorge, yo solo…

—Olvídalo, no importa. —Siguió caminado—. Sería ya muy arriesgado esquivar esas barreras sin llamar la atención.

Fuimos a una vieja estación de tren, antes de entrar, alguien de protección civil no me quitaba la mirada de encima, pero sentía que esta vez era distinto, algo malo había en su gélida vista.

Este lugar si bien sigue cumpliendo su función, digamos que la gran mayoría de las líneas son solo uso de los combines, mientras que las ventanillas para sacar boletos se habían vuelto un depósito de suministros públicos.

—¡Mira! —Alza y baja la bolsa de comida—. Está es algo más pesada que la otra vez, de seguro el optimista de Mike va decir que es porque, «los benefactores nos dieron un festín» y no que le metieron algo raro adentro de la comida.

Nos sentamos para descansar un rato.

—Me sorprende lo poco que se habla de lo que haya ocurrido en Black mesa, en especial porque dicen que el administrador de esos laboratorios es ahora el que se la pasa dando discursos en todos lados, Wallace Breen se llama, no era un doctor de ciencias políticas como podrás ver.

»Pero también me impacta por las nuevas criaturas que aparecieron en todo el mundo, es casi como si la gente no le hubiera interesado en saber más del tema o simple y llanamente lo aceptaran tal como es, pese a ser toda una nueva realidad, no estamos solos.

»Tú eres de las pocas razas pensantes que ha llegado aquí, me gustaría saber cuál es tu opinión. No sé si sabes más de lo ocurrido en ese lugar, me habías comentado de ciertos «fragmentos de pensamientos compartidos» o algo así, aunque… nunca entraste en detalle.

Antes de que pueda responder, veo lo que era posiblemente la misma persona de protección civil que me había mirado antes, venía ahora con un compañero más y me señalo, el cual se comunica por la radio y Jorge lo noto.

—Supongo que es hora de irnos, no les debe gustar que holgazaneemos. —Respondió con humor, acercando su hombro hacía mi lado para disimular sus nervios.

Nos levantamos mirando al frente y tratando de no desviar la mirada.

Pasamos por al lado, no nos dijeron nada, solo nos veían.

Cuando estábamos en la salida, entran un grupo de ellos.

—DETENGASE NO-CIUDADANO. —Respondió protección civil.

—Debe haber un error, él no ha hecho nada malo, viene conmigo. —Informo Jorge con una tonalidad trémula.

Protección civil enciende su porra eléctrica.

—¡ATRÁS! ¡AHORA!

—NO-CIUDADANO, CONTRA LA PARED Y APARTADO DE CUALQUIER CIVIL, DEN UNA ADVERTENCIA FISICA AL QUE SE APROXIMÉ.

Jorge se quedó quieto mirando a una distancia razonable, boquiabierto y con los ojos bien abiertos.

Me pusieron la espalda contra el muro e hicieron un escaneo ocular con un aparato que llevaba uno de ellos mientras sostenían mi hombro con una fuerza ligera, o tal vez la fuerza promedio de un humano.

Bajo su dispositivo y simplemente dijo;

—NO-CIUDADANO…

Parecía que quería que me identifique.

—Número de serie cuarenta y dos, noventa y cinco.

—APLICA. —Respondió mientras gira su cabeza hacía otra persona de protección civil.

Miro para arriba ya que presiento que venía uno de los escáneres urbanos de la vigilancia, se acerca y saca una imagen.

Mientras la ceguera se va, me hacía pensar que los segundos se sentían más largos de lo que deberían.

—NO-CIUDADANO CON PERMISO AMBULATORIO AL DÍA Y CON PRONTA RENOVACIÓN. —Contesto uno de ellos.

—¿FECHA? —Pregunta el que tiene el escáner en mano.

—SIN DESIGNAR.

—ENTENDIDO. —Volteo su cabeza hacía su frente—. BIEN, PUEDES IRTE.

Jorge al ver que no hacían más que mirarme, se va a mi lado sin dejar de revisar a sus espaldas.



#371 en Fanfic
#1767 en Otros
#316 en Acción

En el texto hay: invasión alienígena, vortigaunt, half-life

Editado: 08.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.