Me desplace por las desiertas calles, el camino se dificultaba teniendo que evitar las múltiples barreras en cada barricada.
Pero algo indicaba que no era el único que seguía dichos caminos alternativos, eran las marcas del símbolo humano con la que reconocen la longitud de onda, que estaban en las sombrías paredes y en los estrechos caminos ocultados con múltiples objetos que aparentaban ser basura.
Chapas, cajas, todo revelaba una valla abierta, una escalera complicada de subir, pero que daba lugar a callejones donde protección civil no ponía su ojo encima.
Aún estaba intentando digerir lo que ocurrió hoy. Todo este tiempo de espera había valido la pena, había sido subestimado, protección civil no es rival digno en combate.
«Atención unidades de tierra; Brecha de contención, actividad anti-civil en progreso, retírense de su posición y acudan al auxilio en el sector J2. Código: Reúnanse, administren, pacifiquen.»
La apática voz de la vigilancia civil acababa de dar un indicio de porque protección civil estaba tan ausente en estos lares.
Pero no era la escasa vigilancia física, sino también la escasa presencia de civiles.
Los atajos eran útiles, pero siempre daba con las grandes calles donde se podía oír el eco de los combines presente en las lejanías.
Fui precavido al escuchar en mi espalda el motor de alguna maquinaria de protección civil.
Me escondí en las sombras de la entrada de un lugar que a mi parecer; No era distinto a la mayoría de las localidades que conocía.
No era uno, sino varios vehículos avanzando con osadía.
No se iban con juegos.
Y yo tampoco.
«Atención unidades de tierra; Sector J2 en estado crítico, la emergencia es de alerta roja, se reitera la solicitud de colaboración, abandonen sus puestos para acudir inmediatamente. Código de prosecución. Deber. Espada. Operación.»
Mi mente no hacía más que repetir «Sector J2» con la esperanza de dar con Jorge, Mike y Oxana.
Me guie hacía el susodicho sector mediante los distintos letreros que indicaban el lugar. Protección civil no fue de hacerse esperar, pero no parecían estar preocupados de mi fuga, sino de controlar la situación.
¿Qué era tan importante para dejarme en segundo plano?
Aquí la cosa cambiaba, protección civil andaba empleando armas de fuego y eso se oía proveniente del interior de un enorme lugar cuyas barreras de plasma estaban desactivadas, sumado a los transportes blindados de personal que se encontraban posicionados en la entrada principal, la cual tuve que evitar con cuidado.
Entre por la salida de emergencia, las luces rojas estaban activadas y la imagen en su interior era impactante.
Civiles y Miembros de protección civil tirados en el suelo, las paredes repletas de balas en cada una de sus habitaciones.
Era complicado distinguir quién había ganado en este combate, pero suponía que ya habían escapado de este lugar, sea lo que sea.
Pero yo no me retiraría hasta que sepa mejor de lo que pasaba.