Half-Life: Amperio

Episodio 9 – Descarga

Ahí estaba, encerrado entre dos muros de plasma sin saber que hacer.

Este lugar ya había sido vaciado, sea como sea que se llevó a cabo la fuga, sea por quién hayan venido o quien habrá escapado, no volverán por mí.

Intento comunicarme, de alguna manera, pero no con sonidos sino con la vortessencia, pero solo oigo mis pensamientos, solitarios como siempre.

¿Dónde están las canciones que oigo cuando nadie más habla?

¿Cómo puedo hacer para que alguien pueda oírme?

Estaba solo, pero no lo estaría por mucho tiempo llegaban a tomar el control del lugar.

Intento revisar los bordes de aquella maquinaria combine.

Puse mi mano y sentía la corriente en su interior.

No era la misma corriente que mis antepasados creaban y manipulaban, pero me daba una idea, su estática moldeaba mi proceder, me guiaba, me retaba por cada error.

Empecé a concentrarme. Deje que fluyera dentro de mí, percibo que va de un lado a otro, mientras que la mano del pecho sirve para canalizar.

Lo estaba entendiendo, debía ser uno con la energía, esperaba lograr mayor velocidad con el tiempo, ya pensaba en futuro, sentía la ilusión de liberarme.

Lo intento varias veces, pero siempre ocurre lo mismo, los grilletes absorben toda la energía y la mitiga, disolviéndose en el éter.

Pero algo era distinto ahora, ya no las sentía bien agarradas, además del que collar no apretaba al intentar canalizar.

No me di por vencido, seguí intentando, haciendo los mismos movimientos una y otra vez hasta que saliera, notaba como brillaba verde a través de los brazaletes.

Y entonces…

¡Trum!

Escuché el ruido de rotas cadenas, sentí el retroceso por primera vez, dos rayos salieron de golpe, uno dio contra el suelo y el otro contra la pared y yo casi me caí de espaldas al piso.

Vi los pedazos de metal roto tirado en el suelo, y ahora tenía una fuerza de voluntad que nunca había creído tener. Aprete de mi collar y lo rompí de lado a lado.

Ahora nada podía detenerme.

Me posicione, apunte y desestabilice el muro de plasma en su punto débil.

Cuando se desactivo, no lo pensé dos veces y empecé a correr a toda velocidad.

Sali por donde vine, era hora de buscar a Jorge y Oxana mientras tuviera la oportunidad.

Escucho el ruido de uno de esos drones que fotografían a los ciudadanos.

Pensaba en destruir ese escáner urbano antes de que pudiera verme.

Pero no pude repetir mi hazaña.

*Click*

El flash me encandila un poco y probablemente ahora sepan de mí.

No me detuve hasta llegar a un bloque de vivienda que solo había visto hace un tiempo. Lo recordaba bastante numeroso, seguro que aún quedaba gente.

Mientras viajaba, pensaba en por qué ahora no sentía ese poder, se me ocurrían varias respuestas, pero no era momento de reflexionar sobre aquello.

«Alerta de prioridad: La contención y la cuarentena se han prolongado, la desobediencia no será advertida, permanezcan en sus viviendas y sigan instrucciones de protección civil.»

Miraba por las ventanas, pero todos los interiores parecían vacíos por donde iba, pero llegue a mi destino por referencias locales más que por indicaciones específicas.

Llegue a ese enorme departamento, gran altura y gran terreno.

Al adentrarme, en sus pasillos se oye la radio de protección civil, debía estar preparado.

Entro a una habitación, encuentro un enchufe, intento hacer lo mismo que hice en la zona de cuarentena con aquel muro de plasma.

No era que absorbía la electricidad, no consistía en ello. Era un ejercicio de concentración que me ayudaba mediante una referencia externa.

Respire profundo y avance sabiendo que podría hacerlo nuevamente.

—¡Combine! —Se oyó en el piso de arriba.

Se escucharon los disparos y fui con intención de flanquear a protección civil, el cual los vi utilizando objetos de interiores como cobertura.

Pero no me esperaban a mí.

Mi canalización desconcierta a varios de ellos, pero no sin antes impactar contra uno que salió empujado antes de que de que se oiga un pitido.

Me metí en una habitación sin nadie, solo con uno que otro mueble para esconderme.

—¿¡BIOTICO!? —Reporta un miembro de protección civil desconcertado.

—¡BUSCAR!

—¡SOLICITO VISCERADOR SECUNDARIO, PRIMARIO EMITIDO!

—¡VISCERADOR DESPLEJADO!

—¡10-0 VISCERADOR EN CAZA!

El ruido de unas sierras empezaba acercarse.

Me asomé por la entrada sin puerta y vi unas robosierras moviéndose a toda velocidad.

Con pánico derribe una de ellas, pero la otra me seguía a la par que rebotaba contra las paredes mientras entraban a la habitación.

Se posiciono y avanzo hacía mí.

Logre golpearla en el momento justo, aunque me hizo un leve daño en el cuerpo.

«¿A quién se le ocurrió estás cosas?» Fue lo que pensé con repudio de esas máquinas de tortura.

Ruidos de botas se hicieron presentes y vi sus sombras en el marco vació de la puerta.

—¡DERRIBENLO!

Me agache detrás de un sofá antes que pueda darme.

Izquierda, derecha, un disparo en cada lado.

Me levanto. Salto encima de él.

Una bala logra darme.

Viene otro, canalizo nuevamente, impacta y se echa para atrás trastabillándose y termina retorciéndose mientras se desliza hacía el suelo.

La riña había acabado.

Con una mano en mi herida me muevo con cuidado.

—¡Hey miren! ¡Parece que esta de nuestro lado! —Dijo un civil que vestía de una manera peculiar, con parches de tela, gorro de lana y lo que parecía ser pedazos arrancados de uniforme policial combine.

—¡¿Se encuentra herido?! ¡Seguro tenemos algo para darle!

Se notaban apresurados, el tratamiento fue dado mientras me llevaban con los demás en plantas más altas.

—Deberíamos irnos ya, no sabemos si van a venir más.

—De seguro ella ya termino de convencerlos.

Oigo una voz que me resulta familiar;



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En el texto hay: invasión alienígena, vortigaunt, half-life

Editado: 08.01.2026

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